Los pueblos que vivimos junto al río Atoyac lo declaramos patrimonio natural universal de los pueblos

Los pueblos que vivimos junto al río Atoyac lo declaramos patrimonio natural universal de los pueblos

(Comunicado de prensa)

Atoyac es una palabra de origen náhuatl, que significa “agua que se derrama”… Y es precisamente en el río Atoyac, en la región de las altas montañas, a lo largo de su cauce así como sus afluentes, que estos cuerpos de agua padecen todo tipo de agresiones ambientales.  Afectaciones como la deforestación de sus alrededores, que ha hecho disminuir su caudal en un 50%.

Lo dañan también los residuos que se tiran en basureros a cielo abierto: los diversos tipos de plástico, entre otros desechos, arrojados a las barrancas, en tiraderos clandestinos. Tal es el caso del basurero a cielo abierto del municipio de  Cuitláhuac, en la comunidad de Palma Sola; así como el basurero del municipio de Atoyac. Es urgente hacer una remediación, por las secuelas de contaminación que genera.

Estos basureros se conectan y se comunican con el río Atoyac. Los lixiviados se filtran directamente a los afluentes del río y los mantos acuíferos. La basura cae a los cuerpos de agua superficiales.  Además del corredor industrial Córdoba-Amatlán, contaminan también las granjas ubicadas en los municipios de Amatlán de los Reyes, Cuitláhuac, Carrillo Puerto.

Los pueblos y comunidades aledaños tenemos que soportar los olores que generan dichas granjas y el vertimiento directo del excremento a los arroyos que desembocan al río Atoyac.  La problemática incluye la producción de la caña de azúcar en la región del río, los ingenios, la alcoholera, la destilería del golfo, aunados a las granjas industriales, basureros, rastros municipales, las descargas de los drenajes y alcantarillados de aguas negras y residuales de los municipios, junto con la fabricación de azúcar que desecha las aguas que provienen del lavado de la caña, de la clasificación del jugo, conocidas como cachaza y también los deshechos de la limpieza de calderas del sistema de enfriamiento de los servicios sanitarios.

Contaminan la cuenca y la región también las alcoholeras con su vinaza y los procesos de limpieza y sanitarios, ya que siguen tirando residuos sin ningún proceso a la tierra, la cual escurre y hace que el suelo pierda sus propiedades naturales, así llegan a las aguas y la contaminan.

Son un problema además los residuos municipales, como los diferentes derivados de los plásticos, que suman las toneladas que tiran los ayuntamientos de Córdoba, Fortín, Orizaba, Yanga, entre otros, al basurero de Cuitláhuac.  Toda esta basura, se encuentra a cielo abierto, por lo cual sus lixiviados van a parar a los arroyos y al río Atoyac. Además de que toda esta basura es arrastrada por las corrientes de agua, generando problemáticas al cauce natural del río.

Estos deshechos causan problemas a las comunidades más vulnerables, comunidades que no tienen dinero para comprar agua embotellada y se ven obligadas a consumir esta agua y utilizarla para sus necesidades más básicas.

Todos estos son daños ambientales derivados de la contaminación en los arroyos y el río Atoyac que implican riesgos graves para la salud humana, impactando a la zona y poniendo en riesgo a la flora y fauna nativa del río.

Ante esta serie de amenazas y agravios que dañan a nuestro entorno y atentan contra nuestros derechos como pueblo, todos los proyectos que están en la ribera del río Atoyac violan el derecho humano al agua.

A partir de la reforma constitucional en materia de energía promovida por el gobierno federal en 2013, las actividades y explotación de hidrocarburos tienen “preferencia”, sobre cualquier otra actividad que implique el aprovechamiento de la superficie y del subsuelo.

Los tres niveles de gobierno y las empresas violan masivamente los derechos humanos y ambientales de los pueblos y comunidades del río Atoyac.  El gobierno federal, estatal y los municipales otorgan permisos y concesiones a diestra y siniestra, incluso de forma ilegal, promoviendo todo tipo de despojos e injusticias, protegiendo a las industrias y empresas de la región y extranjeras, e incumpliendo su obligación de proteger los derechos de los pueblos. Esto lo dictaminó el Tribunal Permanente de los Pueblo (asociación civil internacional con sede en Roma), cuyas sentencias y relatorías sobre su Capítulo México pueden leerse en el libro: Juicio al Estado mexicano por la violencia estructural causada por el libre comercio, Audiencia final de Capítulo México del Tribunal Permanente de los Pueblos. Esta audiencia fue llevada a cabo en México del 12 al 15 de noviembre de 2014.

A nivel nacional, Veracruz, ocupa el primer lugar en sitios contaminados por residuos peligrosos, con 69 casos de un total de 587 registrados, según datos de la SEMARNAT.

Por todo esto exigimos actos de justicia elemental y, con la razón ecológica de nuestra parte, los pueblos aledaños al rio Atoyac:

 

Declaramos como patrimonio ambiental universal de los pueblos la cuenca del río Atoyac, en el estado de Veracruz.

 

A los tres niveles de gobierno, municipal, estatal y federal, les preguntamos: ¿se puede medir cuánto vale la vida de un pueblo campesino o cuánto vale su muerte? ¿Vale menos que las empresas que quieren explotar y están explotando nuestro territorio y robando nuestras vidas?…

La justicia es fruto del amor a la tierra y al agua…

Coordinadora de los Pueblos en Defensa del rio Atoyac

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La lógica electoral y la lógica de la lucha anticapitalista

Babel

La lógica electoral y la lógica de la lucha anticapitalista

Javier Hernández Alpízar

Es cierto, a los mexicanos se les prometió que las urnas serían el mecanismo mediante el que se decidiría el destino de México. Lo venimos escuchando desde finales de los años setenta. Y especialmente, en los ochenta y hasta la fecha. Se supone que ya en México había habido suficientes revoluciones, dos, la de independencia y la de 1910, demasiadas guerras, todo el siglo XIX y buena parte del XX, demasiado autoritarismo: siglos de colonia, santanismo, porfirismo, priismo, y que la enésima modernización de México (todos los gobernantes mexicanos, conservadores y liberales, han modernizado a México a su modo), traería por fin la democracia “sin adjetivos”, puramente procedimental: urnas y punto.

Sin embargo, las urnas no trajeron a México la democracia, sino el fraude constante, no trajeron la paz sino el periodo más violento tras el fin de la revolución mexicana y la guerra cristera. Nunca ha dejado de haber represión ni insurrecciones armadas (Cf: el libro México armado, de Laura Castellanos), pero el arribo de la derecha al poder mediante las urnas con el triunfo del voto útil en el año 2000 no trajo la democracia, sino la profundización del neoliberalismo, al que el PRI abrió la puerta con Miguel de la Madrid (1982) y Carlos Salinas de Gortari (fraude por medio en 1988, defendido públicamente por Manuel Bartlett, legitimado a posteriori por el PAN, encumbrando al dream team neoliberal de Aspe, Colosio, Zedillo, Camacho Solís (con Ebrard)…) Y las urnas llevaron al poder sin fraude aparentemente demostrable (Zedillo, Fox) o con él (Salinas, Calderón, fraude operado por la salinista Elba Esther Gordillo) a los neoliberales.

Pero ¿acaso liberalismo y democracia no son lo mismo? No. Un experto filósofo político italiano, Norberto Bobbio, tiene un breve libro, llamado precisamente Liberalismo y democracia, que muestra que son dos tradiciones políticas diferentes e incluso antagónicas.

El liberalismo es la ideología y la filosofía del capitalismo: defiende el individualismo, la propiedad privada, la libre empresa capitalista, los intereses de los más ricos y poderosos. La democracia viene de una tradición igualitaria, más de raigambre popular, plebeya, proletaria, antiautoritaria, y cada vez que alza su voz igualitaria, colectivista, es reprimida, incluso en los países centrales que nos presentan como modelos de democracia, donde en realidad lo que hay es una dominación burguesa, una dictadura de clase, y cada vez que la democracia alza su voz radical, la respuesta es la fuerza pública.

Esto se pudo atenuar en el breve periodo keynesiano, el llamado estado de bienestar, que en México se conoce como milagro mexicano, un breve y atípico periodo de crecimiento económico y relativa mejoría de las condiciones de muchos, el periodo que los priistas y expriistas recuerdan con una suerte de bella época, se atribuyen la bonanza a sí mismos, y prometen falazmente volver a traerla si llegan a Los Pinos. Falso: las condiciones estructurales del capitalismo, una situación mundial, hacen que sea el actual un periodo de nueva colonización, de despojo y violencia neoliberal, cualquiera de las facciones priistas y ex priistas que llegase al poder no puede revivir el milagro mexicano.

Sin embargo, los organismos financieros, las organizaciones mundiales, la hegemonía ideológica, política, académica, los antes llamados aparatos de reproducción ideológica del Estado, y sobre todo del capital, venden la idea de que democracia es igual a urnas. Curiosamente, es así mientras no gane un inconveniente, un Allende, un  Chávez, porque entonces el pueblo se ha equivocado y hay que salvarlo de su error mediante un golpe de Estado o una intervención extranjera: Las intervenciones yanquis contra Guatemala, Chile, República Dominicana, Cuba, Nicaragua, Venezuela, la imposición de las dictaduras militares en el Cono Sur, en Centroamérica, la permanente intervención de USA en México. Toda constitución burguesa reserva al poder el expediente de usar la fuerza militar en caso de “seguridad nacional”, léase seguridad del sistema capitalista.

La democracia electoral es buena para echar a los sandinistas, pero no sirve si llega Allende. Las urnas son un sistema de control con límites precisos: la verdadera democracia, la social y económica, está estrictamente prohibida.

González de Alba no es del todo inútil, sirve de mal ejemplo: Defendió en los años de “madurez” de su vida el neoliberalismo, aunque decía defender la democracia, en realidad, defendía el neoliberalismo: todo movimiento igualitario, de democracia radical; EZLN, APPO, Atenco, maestros, normalistas, estudiantes, era para él un delito contra la democracia: es decir contra el neoliberalismo.

Las urnas tienen de entrada un encuadre conservador, neoliberal: atomizan a las personas y las “reconstituyen” como masas votantes,. Un proceso complementario a como el capital destruye las relaciones sociales comunitarias, los colectivismos (todo eso les huele a comunismo y los capitalistas son macartistas y anticomunistas natos) e imponen un sistema de relaciones sociales en el que el único vínculo entre los individuos es el dinero. Incluso el sistema electoral se plantea como mercado, de dinero, votos o al menos de promesas e ilusiones.

El marco electoral es institucional, conservador, mediático: un debate es el claro ejemplo de ello: un papanatas que hable fuerte y manotee tiene más chance que quien intente hacer argumentos.

Por eso todos los partidos se pelean siempre el centro: quien no está en el centro (y el centro está en la defensa de status quo) no sale en la foto.

Cierto, en periodos de grave crisis, y como medida preventiva contra la lucha de clases, se ponen en boga los fascismos: anti migrantes, racistas, misóginos, xenófobos, antisemitas, homófobos, anticomunistas, etc.

Cierto, a veces algunos pueblos han usado las urnas como instrumento de lucha: pero no logran el poder, sino solamente la presidencia, presencia parlamentaria, normalmente no pueden tocar la estructura económica. El poder del dinero no se juega en las urnas: en México el Banco de México es autónomo, no depende de quien gane una elección, lo son también los 43 Tratados de Libre Comercio, lo es el poder de la oligarquía: no pasa por las urnas la fortuna de Slim, Harp Helú, Salinas Pliego, Azcárraga, Aramburuzabala, etc. Por el contrario, ellos se constituyen en grandes electores y apoyan ahora a éstos o ahora aquéllos, según sus intereses.

El proletario, sometido a esclavitud asalariada, vive la ficción de emitir un voto que aparentemente le da poder, pero que no le permite decidir: normalmente no decide quién será candidato, por ejemplo.

El marco de los medios de masas es conservador: ve el mundo con anteojos individualistas, no puede ver colectivos, sino individuos. Los candidatos que se proponen ocupar el papel de oposición, e incluso de izquierda, tienen que hacer una campaña para las masas de votantes, que les promete proteger sus derechos, y otra para los dueños del capital, para prometerles no tocar sus intereses, dejar hacer y dejar pasar, mantener un buen clima de negocios, es decir, de explotación y de despojo.

Se vuelven intocables los poderes fácticos: grandes monopolios y oligopolios mediáticos, grandes empresarios, jerarcas religiosos, el ejército, mafias de todo tipo: nadie puede tocarlos.

Para que la democracia ocupe un lugar en la arena política tiene que ser herética respecto de la ortodoxia electoral, tiene que ser radical, de base, colectivista, comunitaria, asamblearia. Si entra al juego del liberalismo, de alimentar a la clase de especialistas en mandar, de volverse clase política, de hacer alianzas con empresarios y poderes fácticos, va desdibujando su poder social, comunitario y convirtiéndose en parte del problema: del lobo neoliberal con piel de cordero demócrata.

Un poder colectivo popular de mero abajo puede ser un contrapoder, un contrapeso, y aun proponerse cambiar las cosas de raíz, y para ello, lo más importante es la autoorganización desde abajo, el control sobre los representantes y voceros, la revocabilidad, la acción colectiva organizada.

La incursión del Congreso Nacional Indígena(CNI, incluido el EZLN como parte importante), que propone un gobierno colectivo: el Concejo Indígena de Gobierno (CIG), cuya vocera es una mujer nahua, María de  Jesús Patricio, y que se mueve con los siete principios del mandar obedeciendo: servir y no servirse, construir y no destruir, representar y no suplantar, convencer y no vencer, obedecer y no mandar, bajar y no subir, proponer y no imponer, es la aparición de una tradición herética (la pobreza tiene cara de hereje, dice el poeta): la democracia, la democracia radical, el enemigo del neoliberalismo y del individualismo (de la ideología individualista, no de los individuos).

Quien no sea capaz de comprender una propuesta así, no verá nada: solamente teorías de la conspiración ridículas y ya muy gastadas.

El CIG, representado por Marichuy Patricio, no pedirá el “voto útil”, no amenazará a los demás para que declinen en favor suyo: dirá la palabra de los de abajo, de hecho dará la palabra a los de abajo. Defenderá la vida, la de la madre tierra, la de los seres humanos, la vida colectiva, la cultura y el territorio, la espiritualidad indígena incluso, la defenderá frente a los proyectos de muerte de tratados de libre comercio, mineras (canadienses o de donde sean) y extractivismo en general, megaproyectos capitalistas, contrarreformas neoliberales, colonialismo interno, violencia contra todo el pueblo de abajo: mujeres, migrantes indígenas, trabajadores, maestros, estudiantes, jóvenes.

No le verán prometer dádivas por votos, sino llamar a organizarse, resistir, luchar, Es una voz que viene de muy abajo, en lenguas de la tierra, quizá por eso para muchos no existe. Incuso para muchos que se dicen de izquierda: ´pues no perdonarán jamás a quien los critica (aunque las críticas se basen en verdades y el tiempo vaya dando la razón a los críticos), incluso pueden perdonar mejor a la operadora del fraude de 2006, porque ella tiene una mercancía que ofrecerles: votos.

Por el contrario, la voz de abajo tiene memoria, no de 2006 para acá, no de 1994 para acá, sino de algo más de 500 años. En medio de las elecciones, esa voz será como escuchar un son popular donde antes solamente se oían los sonsonetes del dinero y sus lacayos.

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Razones y motivos por los que apoyo al #CNI, el #EZLN, su #CIG y vocera

Babel

Razones y motivos por los que apoyo al #CNI, el #EZLN, su #CGI y vocera

Javier Hernández Alpízar

La definición de la política como “el arte de lo posible” parece muy inteligente, sensata, mesurada, casi sabia. Todo depende qué entendamos por “posible”. Si por “posible” entendemos solamente el estado de cosas existente, el capitalismo, un mundo donde menos del uno por ciento tiene el mundo en sus manos y el resto tiene la frustración, la inseguridad, la pobreza, la miseria, el hambre, el desprecio y la muerte, entonces el arte de lo posible no es sabiduría sino resignación, pusilanimidad, cobardía o cinismo y crimen.

Si lo único posible es un México donde unos cuantos Slim, Aramburuzabala, Romo, Salinas, Azcárraga, Alemán, y sus personeros políticos, los Fernández de Cevallos, los Ortega, los Bartlett, los Gordillo, los Calderón, los Moctezuma Barragán, los Fox, los Monreal, los Zedillo, los Duarte,  los Sabines, los Yunes, los Mancera, los Graco Ramírez… tienen poder, riqueza, capacidad de mover las fuerzas represivas contra los demás, y los muchos, los gobernados, no tenemos la más remota manera de limitarlos, revocarlos, hacer justicia, entonces el arte de los posible es el país de la impunidad, de la violencia endémica, del despojo, la corrupción, el crimen, la explotación, los feminicidios, las muertes violentas, la esclavitud asalariada y la esclavitud sin salario.

Si el arte de lo posible es el arte de tomar a personajes que hicieron carrera, fortuna, poder y experiencia de vida en la clase política y empresarial, en el mundo del dinero y la corrupción, para volverlos, previo pase de manos, los nuevos adalides de la esperanza, del cambio, del nuevo proyecto de nación, sin que nadie nos consulte si queríamos que esos fueran los líderes, los candidatos, los asesores, los líderes de opinión, entonces el arte de los posible es la mediocridad, la hipocresía, la mentira, la impostura, el fraude.

En un mundo, y específicamente en un país, en donde unos pocos arriba se reparten todo y otros muchos abajo tienen por toda herencia el luto, el llanto, la miseria y una moral hipócrita que premia la obediencia, el conformismo y castiga, incluso con la muerte, toda desobediencia, disidencia, rebeldía o resistencia, es perfectamente lógico que haya quienes no puedan poner su esperanza en la “sensatez” del arte de lo posible, porque les promete opresión, represión, desprecio, control autoritario.

Se necesitan muchas cosas para cambiar un estado de cosas así; no es fácil, no se hace en una batalla final, ni violenta ni electoral, pero lo que más se necesita es comenzar: dar el primer paso, organizarse, luchar, resistir, organizarse, romper el esquema de la “lucha” resignada al arte de lo posible, proponerse una nueva forma de relacionarnos unos con otros, exigir un control por los de debajo de quien quiera que diga representarnos, proponerse que nada que nos afecte a todos (si queremos o no un TLC; las mieras canadienses, la interrupción legal de embarazo o el derecho al territorio, a una vida libre de violencia, a la paz….) pueda ser legislado u ordenado sin que nosotros, todos, al menos la mayoría, tengamos el derecho a construir la decisión, a participar en la deliberación, a ser tenidos en cuenta como humanos y no como mercancías en remate.

Cuando el mundo comenzaba a resignarse, los ex radicales pedían amnistías morales e ideológicas, los ex rojos se decoloraban y ponían amarillos, en México quienes alzaron su voz, incluso inicialmente sus armas, fueron los indígenas zapatistas: su lucha ha devuelto a muchos otros indígenas y a mujeres y hombres de abajo al amor propio colectivo: al somos que se propone también seremos.

En su momento yo voté (incluso participé en una casilla) contra la guerra de exterminio que agrede a los pueblos indios y dije sí a que el EZLN se convirtiera en una fuerza civil y pacífica de lucha política nacional: ellos han cumplido su palabra, no se han vendido, ni han claudicado ni se han rendido. Al lado de ellos, otras organizaciones, indígenas, campesinos, trabajadores, maestros, estudiantes, mujeres, jóvenes, colectivamente y a título individual, han seguido luchando y resistiendo. La lucha puede tomar muchas formas, pero la central de ellas es la palabra, la acción colectiva, la autoorganización desde abajo, ahora se propuso construir un Consejo Indígena de Gobierno, con su vocera, la compañera y hermana María de Jesús Patricio, y su bandera sigue siendo la dignidad rebelde, la autonomía, el autogobierno, la autogestión, el anticapitalismo, la democracia radical, la lucha no por el arte de lo posible sino por cambiar las cosas desde la raíz.

En un país y un mundo donde las cosas están mal desde la raíz, desde el sistema opresor, desde el capitalismo, no ser radical es claudicar. Si nuestros compañeros y hermanos del CNI y el EZLN no han claudicado, tenemos que estar con ellos, afrontar las burlas, las calumnias, el desprecio racista y misógino, el ninguneo, la difamación, pero por otra parte, contamos con su paso seguro, el mismo que caminó la marcha de los 1,111, que caminó la marcha del color de la tierra, que caminó la otra campaña, que marchó por las víctimas de la guerra de Calderón, que construyó los Caracoles, que construyó las autonomías indígenas, que ha apoyado la lucha del magisterio, que ha llamado a luchar contra todos los muros del capital apoyando a los migrantes deportados, el paso que hoy construye un desafío a la guerra contra la humanidad y propone no descansar hasta pisar el cadáver de la hidra. Es un honor estar con estos compañeros y su edad de más de 500 años de dignidad rebelde.

Dejemos que los artistas de lo posible sigan tratando de resucitar a los viejos cadáveres priistas, nosotros vamos contra la corriente porque seguimos una corriente más profunda.

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Concejo Indígena de Gobierno y su vocera, romper el cerco racista, clasista y patriarcal

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Concejo Indígena de Gobierno y su vocera, romper el cerco racista, clasista y patriarcal

Argelia Guerrero

Surgida de su quinto congreso realizado en Chiapas en octubre de 2016 y dada a conocer a través de su comunicado “Que retiemble en sus centros la tierra”, la propuesta del Congreso Nacional Indígena para la conformación de un Concejo Indígena de Gobierno, cuya vocera sea una mujer indígena, representa una de las propuestas organizativas más radicales de los últimos lustros.

Equiparada con la de aquel ¡Ya basta! enunciado por los zapatistas hace 23 años,  la propuesta, sin embargo, tiene alcances más allá de lo visible. Sobre todo de lo visible para  aquellos y aquellas quienes inscriben su modo de hacer política y construir procesos organizativos desde la única lógica que comprenden: la de la democracia suplantativa inserta en un sistema de partidos absolutamente excluyente y corrupto; una estructura vertical y caudillista que no se permite entender la horizontalidad y los modos colectivos de acción y organización.

Es cierto que el anuncio del CNI, de declararse en asamblea permanente para nombrar dicho concejo, “cuya palabra sea materializada por una mujer indígena, delegada del CNI como candidata independiente que contienda a nombre del Congreso Nacional Indígena y al Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el proceso electoral del año 2018 para la presidencia de este país”,  generó una serie de especulaciones e interpretaciones en muchos casos con perspectivas parcializadas o franca y abiertamente confusas.

Efectivamente la propuestas de CNI, que no únicamente del EZLN, plantea la posibilidad de que la vocera de su Consejo Indígena de Gobierno contienda en el proceso electoral de 2018. Sin embargo, vale hacer aquí algunas precisiones que pueden mostrar que dicha iniciativa es de naturaleza poliédrica y, como tal, posee varias caras por las que asomarse a lo que verdaderamente propone el CNI en términos organizativos, de lucha y resistencia; “pues no es nuestra intención competir en nada con los partidos y toda la clase política que aún nos debe mucho; cada muerto, desaparecido, encarcelado, cada despojo, cada represión y cada desprecio. No nos confundan, no pretendemos competir con ellos porque no somos lo mismo, no somos sus palabras mentirosas y perversas”.

¿Qué es y por qué la creación de un Concejo Indígena de Gobierno?

El Congreso Nacional Indígena surge en 1996 por la necesidad de los pueblos de encontrarse para reconocer y enlazar las diversas resistencias que cada pueblo indígena ha enfrentado y luchar de manera conjunta por el reconocimiento de su cultura, territorio, costumbre y derechos.

Para levantar y sostener esta lucha, han realizado cinco Congresos en diversas geografías. En 1998 impulsaron la Consulta Nacional para el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y el fin de la guerra de exterminio; en 2001 formaron parte de la Marcha del Color de la Tierra, encabezada por el EZLN, por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas. Pero ese mismo año todos los partidos políticos aprobaron la contrarreforma indígena que representó la traición y burla hacia los pueblos, con ello dieron por cancelada toda posibilidad de diálogo con los políticos de arriba.

Llegó el momento de ejercer “hasta sus últimas consecuencias la autonomía entre los hechos y la resistencia indígena” y decidieron suscribir la Sexta declaración de la Selva Lacandona. Sin embargo, la construcción de la autonomía ha sido hostigada con una constante guerra de despojo y exterminio cada vez más violenta , cuya radiografía el CNI plasmó en el documento titulado «Espejos».

Es en este panorama de guerra y lucha por la sobrevivencia que el CNI realizó su Quinto Congreso y, después de la consulta, discusión y reflexión de sus propias resistencias, así como de las múltiples agresiones que el capitalismo sostiene contra los pueblos, reconoció la necesidad de pasar a la ofensiva, considerando como paso fundamental la creación de un Concejo Indígena de Gobierno cuya vocera será contendiente en el proceso electoral de 2018. Fue en la candidatura de la mujer donde se concentró la atención, bien para arroparla, o para vilipendiarla. Pero aquí una definición fundamental  que espero propicie una reflexión más seria y de fondo sobre las formas organizativas que a través de esta figura nos proponen los pueblos indígenas  del CNI, y que no sólo centre la atención en la candidatura, sino en la conceptualización del Concejo, si bien la figura de una mujer indígena como candidata dentro de un proceso electoral también posee un significado y emite más de un mensaje de dignidad y resistencia.

Concejo: Se trata, en términos generales, de una figura asamblearia u órgano deliberativo. Comúnmente se entiende como una figura para discutir y aprobar leyes, pero su naturaleza permite la discusión de problemáticas diversas de las comunidades que se subordinan a esta forma organizativa.

No es una ocurrencia haber acudido  a esta figura para convocar a las comunidades del CNI, a la sociedad civil, organizaciones y colectivos que así lo deseen para plantear, discutir y buscar soluciones a las diversas problemáticas que en cada geografía y cada comunidad se enfrentan.

La apuesta principal es que este concejo comparta experiencias y, sobre todo, emprenda un proceso organizativo verdaderamente de abajo y de izquierda, cuya esencia radique en la figura colectiva asamblearia.

Este proceso organizativo implica un esfuerzo grande por encontrarse  y articularse para dar vida y contenido a este concejo. Significa poner en la agenda de los movimientos de abajo las diferentes cabezas de la hidra capitalista, analizar y enfrentar las diversas formas como ésta ha entablado esta guerra contra la humanidad. Significa una tarea titánica por dar una oportunidad a la vida, a los mundos posibles. No se trata solamente de inscribir otro nombre en una boleta electoral, sino de algo más serio y trascendente: hablamos de la posibilidad de una lucha por la vida,  organizada y no homogeneizada sino unificada.

Proponer como vocera a una mujer indígena lleva , además, la cara más revolucionaria que pueda llevar un movimiento de emancipación, pues atraviesa las principales fases de la guerra capitalista: el patriarcado, la lucha de clases y la discriminación racial. Esta vocera, como lo hiciera en su momento la Comandanta Ramona, busca romper el cerco de los prejuicios y confrontará a la sociedad con sus diversos fantasmas, unos visibles, otros velados. De hecho, ya ha comenzado este encuentro con el reflejo de lo que somos, pues ya hay quien ha leído esta propuesta como una oportunidad de colocar sus propias agendas e intereses, viendo a la vocería como un botín político del cual apropiarse, ya hay quien ha destilado su machismo y racismo burlándose de las cualidades de la vocera. Peor aún, ese machismo clasista no sólo ha venido de los grupos fascistas de derecha, sino que ha emanado desde el discurso de la izquierda partidista, dejando al descubierto su verdadera naturaleza. Como dijera Paulina Fernández, durante el encuentro de pensamiento crítico de abril pasado, convocado por el EZLN, “la propuesta del CNI no divide sino exhibe”. La posibilidad de una mujer que lleve la voz colectiva de quienes luchan abajo es también una apropiación de los espacios y tareas reservadas para las masculinidades.

La propuesta es una reivindicación de la diferencia y una ruptura total con la mestizocracia patriarcal y su discurso excluyente, que ha sido adoptada por toda la clase política, la de todos los partidos políticos.

He ahí la naturaleza radical de este planteamiento del CNI, literalmente: viajar a la raíz, al centro de la tierra y moverla, agitarla, hacerla retemblar.

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LLEGÓ LA HORA CNI | EZLN

LLEGÓ  LA HORA

Al pueblo de México

A los pueblos del Mundo

A los medios de comunicación

A la Sexta Nacional e Internacional

Desde la Asamblea Constitutiva del Concejo Indígena de Gobierno, donde nos dimos cita  pueblos, comunidades, naciones y tribus del Congreso Nacional Indígena: Apache, Amuzgo, Chatino, Chichimeca, Chinanteco, Chol, Chontal de Oaxaca, Chontal de Tabasco, Coca, Cuicateco, Mestizo, Hñähñü, Ñathö, Ñuhhü, Ikoots, Kumiai, Lakota, Mam, Matlazinca, Maya, Mayo, Mazahua, Mazateco, Me`phaa, Mixe, Mixe-Popoluca, Mixteco, Mochó, Nahua o Mexicano, Nayeri, Popoluca, Purépecha, Q´anjob´al, Rarámuri, Tének, Tepehua, Tlahuica, Tohono Odham, Tojolabal, Totonaco, Triqui, Tseltal, Tsotsil, Wixárika, Xi´iuy, Yaqui, Binniza, Zoque, Akimel O´otham, Comkaac decimos al mundo nuestra palabra urgente.

LA GUERRA QUE VIVIMOS Y ENFRENTAMOS

Nos encontramos en un grave momento de violencia, de miedo, de luto y de rabia, por la agudización de la guerra capitalista en contra de todas y todos en el territorio nacional. Vemos  el asesinato de mujeres, por el hecho de ser mujeres, de niños por el hecho de ser niños, de pueblos por el hecho de ser pueblos.

La clase política se ha empecinado en hacer del Estado una corporación que vende la tierra que es de los pueblos originarios, campesinos, urbanos, que vende a las personas como si fueran una mercancía que se mata y se entierra como materia prima de los cárteles de la droga, para venderlas a las empresas capitalistas que los exploten hasta que enfermen o mueran, de venderlas en partes para el mercado ilegal de órganos.

El dolor de los familiares de desaparecidos y su decisión de encontrarlos a pesar de que los gobiernos estén empecinados en que no los encuentren, pues junto con ellos, también va apareciendo la pudrición que manda en este país.

Ese es el destino que los de arriba construyen para nosotros, atenidos a que la destrucción del tejido social, de lo que nos hace sabernos pueblos, naciones, tribus, barrios, colonias, incluso familias, nos mantenga aislados y solos en nuestro desconsuelo, mientras consolidan la apropiación de territorios enteros, en las montañas, en los valles, en las costas, en las ciudades.

Es la destrucción que hemos no sólo denunciado, sino enfrentado durante 20 años y que evoluciona en la mayor parte del país en una abierta guerra emprendida por corporaciones criminales, que actúan en una descarada complicidad con todos los órganos del mal gobierno, con todos los partidos políticos e instituciones.  Todos ellos configuran el poder de arriba y son causa de repugnancia para millones de mexicanos de los campos y las ciudades.

En medio de esa repugnancia nos siguen diciendo que votemos, que creamos en el poder de arriba, que sigan dibujando e imponiendo nuestro destino.

En ese rumbo, sólo vemos guerra que crece y en el horizonte está la muerte y la destrucción de nuestras tierras, nuestras familias, nuestra vida; está la certeza absoluta que esto se pondrá peor, mucho peor, para todos, para todas.

NUESTRA APUESTA

Reiteramos que sólo en la resistencia y la rebeldía hemos encontrado los caminos posibles donde podamos seguir viviendo, que en ellas, están las claves no sólo para sobrevivir la guerra del dinero contra la humanidad y contra nuestra Madre Tierra, sino para renacernos junto con cada semilla que sembremos, con cada sueño y con cada esperanza que se va materializando en grandes regiones en formas autónomas de seguridad, de comunicación, de gobiernos propios de protección y defensa de los territorios. Por lo tanto no hay mas camino posible que el que se va andando mero abajo, pues arriba no es nuestro camino, es el de ellos y les estorbamos.

Esas únicas alternativas nacidas de la lucha de nuestros pueblos están en las geografías indígenas de todo nuestro México y juntos somos el Congreso Nacional Indígena, que decidimos no esperar el desastre que indudablemente nos traen los sicarios capitalistas que gobiernan, sino pasar a la ofensiva y hacer esa esperanza un Concejo Indígena de Gobierno para México, que apueste a la vida desde abajo y a la izquierda anticapitalista, que sea laico y que responda a los siete principios del mandar obedeciendo como nuestra garantía moral.

Ninguna reivindicación de nuestros pueblos, ninguna determinación y ejercicio de autonomía, ninguna esperanza hecha realidad ha respondido a los tiempos y formas electoreras que  los poderosos llaman democracia. Por lo que no sólo pretendemos arrebatarles el destino que nos han quitado y desgraciado, pretendemos desmontar ese poder podrido que está matando a nuestros pueblos y la madre tierra y las únicas grietas que hemos encontrado y que han ido liberando conciencias y territorios, dando consuelos y esperanza están en la resistencia y rebeldía.

Por acuerdo de nuestra asamblea constitutiva del Concejo Indígena de Gobierno, decidimos nombrar como vocera a nuestra compañera María de  Jesús Patricio Martínez del pueblo Nahuatl, cuyo nombre buscaremos que aparezca en las boletas electorales para la presidencia de México en el año 2018, que será portadora de la palabra de los pueblos que conformaran el C.I.G, que a su vez altamente representativo de la geografía indígena de nuestro país.

Entonces pues, no buscamos administrar el poder, queremos desmontarlo desde las grietas que sabemos, somos capaces.

NUESTRO LLAMADO

Confiamos en la dignidad y honestidad de los que luchan; de los maestros, de los estudiantes, de los campesinos, de los obreros, jornaleros, y  queremos que se profundicen las grietas que cada uno de ellos han ido labrando desmontando en lo chiquito y en lo grande el poder de arriba, queremos hacer tantas grietas, que ellas sean nuestros gobierno anticapitalista y honesto.

Nuestro llamado es a los miles de mexicanos y mexicanas que dejaron de contar a sus muertos y desaparecidos, que con luto y sufrimiento levantaron el puño y con la amenaza a cuestas de terminar su propia vida, se lanzaron sin miedo al tamaño del enemigo y vieron que los caminos si existen y están ocultos en la corrupción, la represión, el desprecio y la explotación.

Nuestro llamado es a quienes creen en si mismos, en el compañero que tienen al lado, que creen en su historia y en su futuro, es a no tener miedo de hacer algo nuevo, pues esa vereda es la única que nos permite certeza en los pasos que demos.

Nuestro llamado es a organizarnos en todos los rincones del país, para reunir los elementos necesarios  para que el Concejo Indígena de Gobierno y nuestra vocera sea registrada como candidata independiente a la presidencia de este país y si, echarles a perder su fiesta basada en nuestra muerte y hacer la propia, basada en la dignidad, la organización y la construcción de un nuevo país y de un nuevo mundo.

Convocamos a todos los sectores de la sociedad a estar atentos a los pasos que vaya acordando y definiendo del Concejo Indígena de Gobierno a través de nuestra vocera a no rendirnos, no vendernos, no desviarnos ni descasar para ir tallando la flecha que portará la ofensiva de todos los pueblos indígenas y no indígenas, organizados y no organizados para apuntarla al verdadero enemigo.

Desde CIDECI- UNITIERRA, San Cristóbal de las Casas, Chiapas

A 28 de mayo de 2017

Por la Reivindicación Integral de Nuestros Pueblos

Nunca Más Un México sin Nosotros

Congreso Nacional Indígena

Ejército Zapatista de Liberación Nacional

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