Denuncia del CNI sobre hostigamiento y agresiones a camiones donde viajaban delegados indígenas hacia sus lugares de origen, tras finalizar los trabajos del Primer Festival Mundial de las Resistencias y las Rebeldías contra el Capitalismo

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Hermanas y Hermanos del Congreso Nacional Indígena
Compañeros y Compañeras de la Sexta Nacional e Internacional

Queremos hacer de su conocimiento, que tras finalizar los trabajos del Primer Festival Mundial de las Resistencias y las Rebeldías contra el Capitalismo, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas,  los delegados y delegadas iniciaron el camino de retorno hacia sus comunidades y lugares de origen. Desde Puebla y en el Distrito Federal los camiones del CNI fueron hostigados por policías de tránsito, policía federal e individuos vestidos de civil, aparentemente militares.

Posteriormente, aproximadamente a las 20:00 horas,  trescientos metros después de la caseta de Salamanca, Guanajuato, individuos desconocidos apedrearon el parabrisas del camión en el que viajaban los compañeros del CNI rumbo a Guadalajara. Hasta el momento no se reporta ningún compañero herido. En dicho camión viajaban los delegados y delegadas indígenas de los pueblos, comunidades y tribus de Azqueltán, Cherán, Ostula, Wirrárika, Yaqui, Guarijío, Tuxpan, Ayotitlán y Comachuén. Varios de ellos autoridades y gobernadores de sus Comunidades y Pueblos.

Esta cobarde agresión por parte del mal gobierno, nos muestra su miedo, de ellos a nosotros los de abajo y a la izquierda, que desde nuestras comunidades y pueblos, ciudades y países, confluimos en el Festival para juntarnos, escucharnos y compartir nuestras resistencias, rebeldías y nuestros dolores, con otros muchos que también resisten y se rebelan, para así multiplicar nuestras resistencias y rebeldías, y hacer más nuestro ese dolor de quienes nos faltan.

Hacemos un llamado a estar atentos ante próximas agresiones y esperar la llegada con bien de todos los delegados y delegadas del Festival a sus lugares de origen.

NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS

A 4 de enero de 2015

Congreso Nacional Indígena

Carta de Fernando Bárcenas a un año de su detención

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http://www.abajolosmuros.org/index.php/noticias-anticarcelarias/350-carta-de-fernando-barcenas-a-un-ano-de-su-detencion

15 diciembre 2014

A los espíritus libres y rebeldes

A lxs oprimidxs y lxs marginadxs

Al pueblo en general

 

El día de hoy oficialmente he cumplido un año en reclusión; el día 10 de diciembre de 2014 fui sentenciado a 5 años y 9 meses de prisión, bajo las acusaciones de ataques a la paz pública y asociación delictuosa; estas acusaciones fueron argumentadas con nada más que simples suposiciones y sin pruebas reales que declaren mi culpabilidad. En cuanto al delito de asociación delictuosa, lo único que sostiene su acusación es la portación de objetos con leyendas de protesta y reivindicación anarquista, por lo cual es claro que se trata de una criminalización ideológica, tendiente a la difamación y el desprestigio de las ideas ácratas y libertarias.

Históricamente, todas las épocas ocultan una serie de ideas, pensamientos e información en general que no permite ser pensada por lxs individuos de dicha sociedad. Sin embargo siempre habemos personas e individuos que nos negamos a ser alineadxs, que no conformes con lo que es permitido hacer, ser y pensar, hemos decidido arriesgar nuestras vidas en la búsqueda de una auténtica libertad.

Y cuando nos hemos enfrentado a los malestares sociales, productos de la jerarquía, nos han llamado autores del desorden y nos han enviado a poblar los presidios.

Sin embargo en la cárcel no se termina la rebeldía, pues es en la prisión donde el rebelde se determina completamente y toda duda y contradicción que pudiera haber en sus pensamientos se disipa  termina por afianzarse y hacerse más fuerte ideológicamente. Al entrar a la prisión se termina un ciclo de lucha para dar comienzo a uno nuevo, pero esta vez más radical, contundente e integral.

 

¡Que caigan los muros y que la libertad continúe su inexorable curso, hasta que todos seamos libres!

Fernando Bárcenas

La hija de Cabañas pide asilo a Obama

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**Micaela revela  a la periodista Laura Castellanos que la solicitud de asilo que se procesaba en 2011 se truncó por una amenaza de muerte previa

Laura Castellanos

Los ojos de Micaela Cabañas Ayala, la única descendiente de Lucio Cabañas Barrientos, el guerrillero más emblemático de los años 70 en México, se anegan de angustia al denunciar las amenazas de muerte que ha recibido desde la ejecución de su madre, Isabel Ayala, ocurrida el 3 de julio de 2011.

La charla se realiza en una cafetería del centro de Chilpancingo, a unos pasos del plantón de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) en exigencia por la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, la escuela de donde egresó su padre.

La maestra de educación artística de nivel secundaria recoge sus lágrimas en una servilleta. Hace 15 días recibió el último amago a través de un familiar.

“Que te van a cazar como perro”, le mandaron decir.

Con voz fracturada externa que busca apoyo legal de alguna organización de derechos humanos para reactivar su petición de asilo político al presidente Barack Obama, para así reunificarse con sus medios hermanos radicados en Estados Unidos.

“Que Obama nos dé la oportunidad de estar lejos de Guerrero, que nos dé la oportunidad de irnos de México, queremos caminar libres por la calle sin estar volteando para ver si alguien nos sigue, si alguien tiene un arma”, le pide.

“Somos buenas personas, vamos a trabajar, no vamos a dar problemas, lo único que queremos es seguir con nuestra vida”, le precisa la hija del maestro rural del que se conmemoraron 40 años de su abatimiento por parte del Ejército este 2 de diciembre de 2014.

La maestra considera que el caso de los 43 normalistas desaparecidos generó una movilización popular que visibiliza de nuevo la lucha de su padre: “No tiene nombre lo que le hicieron a esos muchachos, tal parece que fueran 43 Lucios Cabañas los que se llevaron”.

Agrega: “hace 40 años el gobierno acabó con la existencia de uno de los hombres más valiosos que ha tenido Guerrero y México, quizá pensaron que con eso se iban a acabar las revueltas y las luchas sociales, pero no contaron con que sólo era la punta de la lanza”.

Amenazada y silenciada

Micaela Cabañas revela en exclusiva a este diario que la solicitud de asilo de ella y otros 18 familiares que la Cámara de Diputados procesaba en septiembre de 2011, dos meses y medio después del asesinato de su madre, se truncó por una amenaza de muerte previa.

Narra que el 17 o 18 de septiembre de 2011, nueve meses antes de las elecciones presidenciales, ella y un compañero salieron del recinto legislativo con motivo de su proceso de refugio, y hombres bien vestidos los abordaron y los obligaron a subir a una camioneta negra.

“Calladita te ves más bonita”, la intimidaron, “estas elecciones las tiene que ganar el PRI, va a ganar Enrique Peña Nieto, sabemos dónde vive tu familia, aquí está la lista de tus familiares. ¿Cuántos millones de pesos quieres por quedarte callada, por no dar una entrevista más que le haga daño a las elecciones que se avecinan?”

La guerrerense dice que se negó a aceptar dinero y se vio obligada a regresar a su estado, a zanjar sus planes de exilio y a guardar silencio. Hasta ahora.

Tras esta entrevista  teme represalias. Advierte: “Por si algo me sucede a mí, a mi hijo, a toda mi familia, yo hago responsable al gobierno federal, en especial a Enrique Peña Nieto”.

Crecida en el  Campo Militar  Número  1

Micaela nació hace 40 años, dos meses antes de la caída de su padre en un enfrentamiento militar, tras el secuestro y rescate del entonces gobernador Rubén Figueroa, para exigir la liberación de guerrilleros en distintas cárceles del país.

Su madre tenía 15 años y debió bajar del campamento guerrillero de la sierra en el que estuvo para dar a luz en el Centro de Salud de Tixtla.

Dos años después de la matanza del 2 de octubre de 1968, Luis Echeverría asumió la Presidencia, y poco después vino el asesinato masivo del 10 de junio de 1971. En el país se vivían tiempos violentos. En este contexto surgieron  una veintena de guerrillas que eran perseguidas y aplastadas por el Estado.

El territorio más devastado fue en el que actuó su padre, al frente de una guerrilla integrada por campesinos de la sierra de la Costa Grande.

La niña cumplía dos meses cuando el cerco sobre Cabañas provocó que el Ejército detuviera a la madre de éste, Rafaela Barrientos, y a Isabel Ayala, con ella en los brazos.

A las tres las recluyeron en el Campo Militar Número 1, considerado  el centro clandestino de reclusión más grande del país en la época.

“Ahí empezó nuestro calvario”, recuerda.  “Mi mamá fue torturada,  violada, fue ultrajada”, detalla, “pero lo principal fue que me defendió, porque ella decía que me tomaban de un pie y me ponían la pistola en la cabeza y le decían: ‘La vamos a matar si no nos dice dónde está Lucio’”.

Las dos mujeres y la niña estuvieron recluidas durante un año y ocho meses.  “Yo aprendí a caminar ahí”, expresa.

Asegura que su madre también fue violada por Figueroa y quedó embarazada.

“Ese hijo de Rubén Figueroa posteriormente murió y lo sepultaron en el panteón municipal de Xaltianguis”, comenta sobre el producto que perdió su madre en un aborto espontáneo.

Su mamá también está enterrada en ese panteón, en el municipio de Acapulco.

La  ejecución de Isabel

Micaela Cabañas cuenta que el 3 de julio de 2011, Isabel Ayala, de 54 años, y su hermana Reyna Ayala, de 58,  iban a la iglesia de Xaltianguis cuando desde un carro en movimiento les dispararon a muerte.

Ni siquiera los asesinos le permitieron velarlas, dice. “Ese día me hablaron y me amenazaron de muerte a mí y a mi familia, nos dijeron que nos fuéramos, que nos iban a matar en ese momento”, rememora.

La maestra se explica el asesinato de su madre porque un año antes ella la convenció de que ambas crearan una organización con las madres, esposas e hijos de más de medio millar de personas víctimas de desaparición forzada en la década de los 70.

Tan sólo en Guerrero se habla de 500 a más de mil 500 casos de desaparición forzada.

Su madre era  testigo excepcional de esos hechos. “Ella hablaba de las personas que logró ver con vida en el Campo Militar Número 1”, explica. “Hablaba de la manera como a algunos los sacaban de ahí, les ponían una capucha negra y jamás los volvían a ver, ya fuera porque los desaparecieran o los mataran”, apunta.

Asegura que el propio gobernador Ángel Aguirre le dijo, sin embargo, que las ejecuciones de su madre y de su tía se debieron a nexos de su familia con el crimen organizado.

“Hubo una mujer a la que el gobernador Ángel Aguirre recibió y apoyó para que pusiera una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) en contra mía, porque decía que yo era la jefa de la banda que estaba secuestrando y matando en el pueblo”, señala.

En respuesta, la maestra interpuso una denuncia por hechos en contra de quien resultara responsable de lo que le sucediera a ella o a su familia.

Concluye: “El gobierno mató a mi madre y a mi tía porque no quería ser descubierto en los delitos del pasado, porque sabe que ahora el pueblo tiene el poder en su mano, que ahora el pueblo ya no se deja, que se defiende solo”.

Estigma a cuestas

En múltiples ocasiones Micaela Cabañas ha ocultado su identidad.

“Tú no podías llamarte Cabañas o Barrientos, porque te matan o  desaparecen”, manifiesta.

“Mi único delito”, especifica, “fue haber sido hija de un grandísimo hombre, que era un luchador social, y de una grandísima mujer que lo único que hacía era trabajar para sus hijos”.

Desde hace tres años, a pesar de traer dos escoltas estatales, dice que vive temerosa, que no confía en la seguridad oficial.

“Tengo miedo de andar en la calle”, expresa, “tengo miedo de llevar a mi hijo al cine”.

Por razones de seguridad se le reubicó de su plaza docente en Xaltianguis  —en donde dejó su casa abandonada tras sufrir desplazamiento forzado porque ahí ejecutaron a su madre—  a oficinas administrativas urbanas de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Sin embargo, comenta que no recibió constancia por escrito de dicho movimiento, no se la quieren proporcionar y le dicen que debe regresar a ejercer a Xaltianguis o quedará desempleada.

No quiere hacerlo, aclara, porque en las amenazas de muerte le prohíben regresar a su pueblo.  “Estoy a punto de perder mi trabajo”, se lamenta alarmada.

Resurge  Lucio en Ayotzinapa

Micaela Cabañas camina de incógnito entre el plantón de CETEG. Nadie conoce a la maestra de cuerpo recio, pues su madre le prohibió cualquier tipo de militancia por la represión vivida.

Con amabilidad le pide a una maestra permiso para ser retratada al lado de una lona con las fotografías de los 43 estudiantes, y al hacerlo se presenta como la hija del líder guerrillero.

—¿Es una de sus hijas?  —la maestra le pregunta.

—Soy la única hija  —le aclara a la profesora y recibe un abrazo.

Micaela mira las fotos de los 43 normalistas desaparecidos. “Desde lo más hondo de mi corazón, yo   he pedido a Dios que estén vivos”, dice.

Observa que ahora, como en los años 70, hay una inconformidad creciente contra el gobierno. “Como hace 40 años la gente, los jóvenes despiertan y dicen: ‘Ya no queremos más políticos corruptos’”, opina.

Antes de retirarse reflexiona sobre la conmemoración de la muerte de su padre.

“Lucio Cabañas vive en todas las conciencias y en todos los corazones,  principalmente en el mío y en el de mi hijo”, finaliza, mientras uno de los escoltas ronda por el lugar.

 

Sobre la detención arbitraria de Sandino: BOLETÍN DE PRENSA de ESTUDIANTES la FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS DE LA UNAM

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Sobre la detención arbitraria de Sandino: BOLETÍN DE PRENSA de ESTUDIANTES la FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS DE LA UNAM

A los medios de comunicación
A la comunidad estudiantil y de trabajadoras
Al pueblo de México y el mundo

En el marco del movimiento popular en torno a la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero (además del asesinato de otras 6 personas, entre las cuales 3 de ellas eran también normalistas), el Estado se encuentra en plena ofensiva.
Ante esta situación numerosas protestas han sido realizadas a lo largo y ancho de todo el país, la represión no se ha hecho esperar. El caso reciente más alarmante en la capital del país, es el de los compañeros Bryan Reyes (estudiante de la Escuela Nacional de Música) y Jacqueline Santana (estudiante de la FES Aragón), quienes fueron levantados en un operativo encubierto de la Policía Federal afuera de sus casas con el objetivo de realizar un secuestro de Estado. Dicho operativo fue frustrado debido a la intervención fortuita de la policía capitalina, los cuales desconocían el operativo encubierto, por lo que se les sembró un falso delito que los mantiene recluidos en el Reclusorio Norte y en el Reclusorio Femenil de Santa Martha Acatitla respectivamente. Anteriormente, Bryan, Jacqueline y el compañero Ulises Sánchez (quien se escapó de dicho operativo) denunciaron en numerosas ocasiones hostigamiento por parte de personas vestidas de civil afuera de sus domicilios.

El caso de Sandino Bucio Dovalí, estudiante del colegio de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, es muy semejante al de Bryan, Jacqueline y Ulises. El día de hoy, viernes 28 de noviembre de 2014, Sandino asistió a la Asamblea General de la Facultad de Filosofía y Letras, la cual abandonó a las 17:00. Se dirigió con rumbo a la estación del Metro Copilco cuando fue interceptado por cuatro personas vestidas de civil en un coche tipo Monza de color gris con número de placa 324WHD. Una de las cuatro personas portaba una playera propia de la Policía Federal. Sandino se encontraba frente al restaurante Monte Kailas sobre la calle de Filosofía y Letras cuando los sujetos lo arrastraron hacia el coche, uno de ellos le apuntó con un arma corta en la cabeza. Personas que se encontraban en el lugar intentaron impedir el secuestro, sin embargo otro de los sujetos apuntó hacia la multitud en esta ocasión con un arma larga. Cabe señalar que las personas del automóvil en ningún momento expresaron a donde llevaban al compañero. Múltiples evidencias fotográficas, en video y entrevistas orales fueron tomadas, y pueden encontrarse en el perfil de Facebook de “Asamblea Filos”.

Resulta importante insistir que dicho acontecimiento no es un caso aislado, además de Bryan Reyes, Jacqueline Santana y Sandino Bucio, han existido otra serie de detenciones tales como la de Luis Fernando Sotelo, Julián Luna y la de 11 personas que se manifestaban el 20 de noviembre cerca del Zócalo capitalino. Por otro lado los 4 detenidos en la zona aledaña al aeropuerto de la Ciudad de México ya fueron sentenciados. Todas estas personas fueron golpeadas por elementos de la policía capitalina y federal. Cabe señalar que las 11 personas apresadas el 20 de noviembre fueron trasladadas a Penales de Máxima Seguridad en los estados de Nayarit y Veracruz. Además de lo anterior es necesario recordar las recientes incursiones policiacas y militares dentro de Ciudad Universitaria en los últimos meses, cuya máxima expresión – hasta el momento – se mostró el 15 de noviembre de 2014 cuando un estudiante egresado del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras fue alcanzado por una bala en el pie disparada por un agente de la Policía Federal (el cual por cierto ya fue liberado).

Es clara la complicidad de las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México ante esta ola represiva, puesto que el 30 de octubre de 2014 la Asamblea General de la Facultad de Filosofía y Letras denunció el espionaje por parte de las autoridades de dicha Facultad cuando se encontró una cámara inventariada de la universidad con fotografías y videos que datan desde el 2012.

Dicho espionaje ya ha tenido trágicas consecuencias, como por ejemplo, la del asesinato del estudiante Carlos Sinuhé Cuevas en abril de 2011. Por tanto las autoridades universitarias encabezadas por José Narro son cómplices desde hace ya muchos años de esta política de destrucción de todo sector disidente al Estado (el cual en estos momentos es encabezado por Enrique Peña Nieto).
A escala nacional es importante hacer mención a la reciente retención por parte de elementos de la Policía Municipal de 60 normalistas de la Escuela Normal Rural de Atequiza Jalisco, además de la presencia de militares en la Universidad Autónoma de Coahuila, la cual proporcionó una lista de estudiantes activos en movilizaciones de carácter político.

El desprestigio, el hostigamiento, el encarcelamiento y el asesinato de luchadores sociales en todos los rincones del país es parte de una clara política de Estado que busca acabar con cualquier tipo de resistencia política, ya sean los maestros de la CNTE, los normalistas de todas las Escuelas Normales Rurales del país, los sectores estudiantiles organizados, entre muchos otros son víctima.

¡FUE EL ESTADO!
¡Exigimos la aparición con vida de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa!
¡Exigimos la liberación inmediata de todos los presos políticos secuestrados en la actualidad por el Estado mexicano!
¡Abajo los muros de las prisiones!

Firma: Asamblea General de la Facultad de Filosofía y Letras, de la UNAM

Trasladan a pres@s polític@s del 20 de noviembre a penales de máxima seguridad de Veracruz y Nayarit

¡¡¡ U R G E N T E !!!

En estos momentos acaban de consignar a lxs compañerxs que se encuentran en la SEIDO y seran trasladados a penales de maxima seguridad a Veracruz. A lxs compañerxs nunca se les permitio una defensa adecuada, no les permitieron ver a sus abogados, se les acusa de terrorismo, tentativa de homicidio, motin y delincuencia organizada. Les obligaron a declarar mediante amenazas e intimidaciones. SE HACE URGENTE LA SOLIDARIDAD, TODXS A LA MOVILIZACION.

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De acuerdo con la agencia Apro

Los 11 estudiantes (8 hombres y 3 mujeres) detenidos tras el violento desalojo del Zócalo capitalino durante la noche del jueves 20 fueron trasladados al penal de máxima de Veracruz en el caso de los varones y al de Nayarit en el caso de las mujeres, dio a conocer Eliana García, subprocuradora de Derechos Humanos de la SEIDO hace unos momentos.

Los jóvenes permanecieron en la sede de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) y no pudieron tener acceso a otro abogado más que al defensor de oficio.

Las autoridades les imputan los delitos de delincuencia organizada, motín, terrorismo y tentativa de homicidio, de los más graves contemplados en las leyes mexicanas, mientras que sus familiares y compañeros denuncian que los jóvenes fueron sometidos de manera arbitraria y que varios de ellos fueron golpeados.

A las dos de la tarde saldrá una marcha del Ángel de la Independencia a la SEIDO, en la que se exigirá la liberación inmediata de los estudiantes detenidos.

Lista de detenidos

Ramón Domínguez Patlán

Atzín Andrade González

Juan Daniel López Ávila

Laurence Maxwell Ilabaca

Luis Carlos Pichardo Moreno

Francisco García Martínez

Hillary Analí González Olguín

Liliana Garduño Ortega

Hugo Bautista Hernández

Tania Ivón Damián Rojas

Roberto César Jasso del Ángel

LISTA Detenidos #20N AICM #Ayotzinapa y TESTIMONIO (Comité Cerezo)

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Fuente: http://www.comitecerezo.org/spip.php?article1962

Están detenidos en el MP de GAM-4.
Dirección. 5 de Febrero y Vicente Villada. Col. Aragón la Villa, CP. 07050

TESTIMONIO DE UN ESTUDIANTE DETENIDO Y EXTORSIONADO

Soy estudiante, no quiero dar mi nombre debido a que la policía tomó todos mis datos y temo por mi seguridad y la de mi familia.

Fui uno de los detenidos en los hechos de Zaragoza, este 20 de noviembre que salí a las calles para protestar por la aparición con vida de los compañeros normalistas de Ayotzinapa.

Lo que les relato inició entre la una y media o dos de la tarde, mi detención la realizaron en la Calzada Ignacio Zaragoza.

Iba caminando con un grupo de estudiantes y sin darme cuenta, un policía o granadero se me abalanzó (según este fue el jefe de los policías, me lo comentó el policía que me tenía detenido después de la aprehensión).

Pues, se me abalanzo uno y después otro, no tuve ni posibilidad de correr, me tiraron al piso (se me cayeron mis lentes y ahí se perdieron) y llegaron los demás granaderos y me empezaron a patear en la cabeza, en las piernas, las nalgas y el tronco del cuerpo. Yo no opuse resistencia.

Entonces me di cuenta que llegó un policía que empezó a calmar a los demás y ahí medio pararon, excepto un par de policías que seguían pateándome la cabeza, ahí se hicieron de palabras (un pequeño altercado entre ellos) lo que permitió que me dejaran de golpear.

Me levantaron en vilo y me llevaron hacia una patrulla, en ese momento un granadero metió su mano en mi bolsa izquierda del pantalón para sacar mi celular y se lo robó. Una vez adentro empezaron a revisarme y quitarme mi cartera para sacar mi dinero, me quitaron $150 pesos que llevaba, me quitaron mi mochila, y anotaron mis datos personales de las credenciales de mi cartera.

Ahí me empezaron a amedrentar y a meter de golpes en las costillas, yo no ponía resistencia pues la tenia de perder, eran 3 policías dentro de la patrulla y escuchaba que había otros afuera de esta que también me daban de zapes.

Vi cómo me “sembraron” gasolina, petardos y guantes y me dijeron que estaba en una bronca muy gruesa porque acababa de quemar un camión de RTP y yo era el único con gasolina en mi mochila según ellos, lo único que traía en mi mochila era un agua de 1.5 Lt. y mi sudadera.

Me mantuvieron en la patrulla por más de 2 horas, con las mismas frases de amenaza, diciéndome que era una fianza de 26 mil pesos, que eran 4 años en el Reclusorio Norte si me presentaban en un MP, que si me presentaban, el juez me mandaba para allá luego, luego.

Me pidieron el número de algún familiar para poder decirle a donde me iban a trasladar, una vez que ellos contactaron a mi familiar le pidieron 9,000 mil pesos, y que llegaran en “chinga” o me presentaban al MP, cómo es natural se asustó mi familiar y estuvimos esperando hasta que llegó y les dio el dinero, le dijeron que habíamos quemado un camión de RTP, que traíamos petardos y bombas.
No tengo noción del tiempo en que estuve en la patrulla, entonces me soltaron.
Me dijeron que ya me tenían grabado y ahí íbamos a ver cuántos años me iba a quedar en la cárcel.

Llegue a las 8 pm a mi casa, estoy golpeado y adolorido, pero libre, gracias por todo.