Palabras del Subcomandante Insurgente Moisés. Seminario “El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista”, 4 de mayo de 2015

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Palabras del Subcomandante Insurgente Moisés (4 de mayo de 2015)

Buenas tardes compañeros, compañeras.

Lo que les voy a platicar, platicado, no leído, es sobre cómo era y cómo es la economía desde las comunidades, del capitalismo pues. Les voy a hablar de hace 30 años y de hace 20 años y unos pocos años de ahora. Les voy a platicar en tres partes: cómo viven las comunidades desde antes, de hace 30 años; cómo viven ahora los que no están organizados como zapatistas y luego cómo vivimos nosotros, nosotras como zapatistas de ahora.

No quiere decir que entonces no sabemos los demás siglos pasados, lo sabemos. Lo que queremos marcar de acá, porque nosotros tenemos 30 años, desde el 83, el año de 1983 cuando llega el grupo de compañeros, a partir de ahí hasta ahora tenemos 30 años.

Cuando no había llegado el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, entonces nosotros los indígenas de Chiapas para el sistema capitalista no existimos, no somos como gente, no somos como humano. Ni siquiera basura servimos para ellos pues. Y así nos imaginamos los demás hermanos indígenas en el resto de nuestro país. Y así nos imaginamos también en todos los países donde existen indígenas.

En donde vivimos, o sea en las serranías, en los cerros, ellos lo tienen así en reserva. No saben si existen indígenas ahí, como dicen, Biosfera de Montes Azules. Y entonces nadie llevaba la cuenta de cuántos niños, niñas, están naciendo. O sea el capitalismo no sabe nada, nadie lleva la cuenta porque no existimos para ellos.

¿Entonces cómo sobrevivimos ahí? Pues con la madre tierra. La madre tierra es la que nos dio la vida, aunque no haya gobierno, gobernadores o presidentes municipales que se acuerdan de nosotros, nosotras. Estamos olvidados. Sólo lo que había allá en nuestros pueblos, las mejores tierras, hay unos cuantos hombres, claro, con sus mujeres también, los terratenientes, los finqueros, o los latifundistas.

Ellos sí son los que tienen miles de hectáreas de tierras buenas, buen agua, buen río. Por eso a nosotros nos sacaron de ahí, nos empujaron hacia las serranías, porque para ellos esos cerros no sirven, no les dan nada para ellos, y ahí nos echaron a nosotros.

¿Para qué sirven esas miles y miles de hectáreas de las buenas tierras para ellos? Es para tener miles y miles de cabezas de ganado, vacas. ¿Cómo es que pudieron mantenerse allí a lo largo de muchos años? Porque tienen buenos pistoleros, que nosotros les decimos guardias blancas, que no nos dejaban pasar en sus terrenos, en la tierra que decían que es de ellos.

Pues así entonces, qué podemos hablar de economía en las comunidades si estamos olvidados ahí. Lo único lo que hacen es explotar ahí en sus fincas, a que lo trabajen nuestros abuelos, bisabuelos. Entonces lo que pasó con nosotros es tuvimos que inventar, tuvimos que imaginar cómo tenemos que vivir, sobrevivir en nuestra madre tierra, resistiendo todas las maldades de lo que hace el terrateniente o el latifundista.

Nunca se conoció si hay carreteras, nunca se supo ni de nombre que se dice clínicas u hospitales, mucho menos escuela, que se dice escuela, o los salones de la escuela, de la educación. Nunca hubo nada de campañas de salud, no hay programas, no hay becas, no hay nada, estábamos olvidados.

Entonces, así como estamos diciendo, porque hablo de todos los hermanos y los compañeros que estamos organizados ahora, no hablo por mí solo, vemos de que hace 20 años la economía capitalista en las comunidades, cómo empezaron a interesarse allá en las comunidades, no tanto por las comunidades sino de donde viven, donde vivimos, donde vivieron, porque también ya hay hermanos, compañeros muertos y muertas.

Primero es que entonces no les basta que tienen las mejores tierras, que para ellos ya les sirvió muchos años. Ahora se dieron cuenta de que en los cerros, las montañas, ahí está otra mercancía para ellos, que ya lo han dicho varias veces acá, es la riqueza de la naturaleza. Entonces empiezan a organizarse para volver a desalojarnos, donde nos empujaron, donde nos mandaron, ahora nos vuelven a querer sacar de ahí. O sea hacer el despojo, el desalojo, porque quieren esa riqueza.

Y esa riqueza que está ahí pues nosotros con nuestros tatarabuelos, como lo decimos, ellos lo tienen cuidado, y eso es lo que lo quieren llevar, sacar, ese capitalista que en pocos años lo van a destruir lo que hace miles de millones de años que está ahí en la madre tierra.

¿Cómo es eso? Pues lo saben, nada más les recuerdo cuál fue la maña, la trampa que hizo el sistema capitalista, es cuando cambiaron el artículo 27 para que entonces se pueda privatizar los ejidos, porque lo que quieren es que ahora sí se pueda vender o rentar a la madre tierra.

Les voy a tener que invitar a que hagan un poquito de imaginación porque estamos hablando de 20 años, o sea es cuando ya salimos nosotros a la luz pública.

Entonces cuando el gobierno se dio cuenta que así está eso, ahora sí, disfrazado de varias maneras, uno es de que entonces dice el mal gobierno que ya está cumpliendo nuestras demandas, empieza a meter carreteras, pero no es por eso, sino es por el cambio del artículo 27 para privatizar a los ejidos. Entonces aprovecha de dos maneras porque ya se dieron cuenta que nos levantamos, ahora hace como que está cumpliendo, empieza a meter carreteras, empieza a dar proyectos; y el proyecto que es cosa de un millón o dos millones de pesos, entre cien, doscientos, trecientos proyectos, sacan ahí en ese miserable de dinero pues, y ni siquiera llega en las comunidades, les queda a toda esa bola de gobiernos; pero eso es lo que anuncian, lo que nos dicen.

Si les dijera todo lo que dicen los compas y los hermanos también, de que hasta hay proyectos que le dicen que se llama “pececito”, vete a saber qué es lo que quiere decir pececito. Por eso estoy diciendo que lo parten muchos proyectos en poco dinero.

Y ya empezó a haber algunas escuelas, algunas clínicas. Ni siquiera saben leer los alumnos y dicen que ya les dan beca. Y de las clínicas dicen que les dan su seguro popular porque con esa credencial estás bien atendido o atendida, y a la hora de que se van le dicen que no hay doctor o doctora; y si está el doctor o la doctora ellos dicen no hay medicina; y si está ahí el doctor, doctora, y hay medicina, está caducada. Pero como no sabemos leer, ahí está el doctor, doctora, te da la medicina caducada, le dan de tomar y no es lo que cura el dolor que tienes. El chiste es nada más que te dan como que ya te están dando tu medicamento, ni sabes si es la medicina que necesitas para tu enfermedad.

Entonces así como les estoy diciendo, que empezó a meter muchos proyectos y con esas cositas que ya les digo, así vino pasando los años. Ahora como está, porque una de las cosas que hicieron de esos muchos proyectos que dice el mal gobierno y poco dinero para repartir, entonces es para el control que hace el mal gobierno, para que entren de ser zapatistas. Creo que le dicen la campaña de contrainsurgencia o la guerra de baja intensidad, no sé cómo le dicen pero es eso, el control de que ya no luches, ahora vamos a cumplirte, aquí está. Además si te vas a meter de zapatista míralo mi ejército, ellos están más preparados, nada más te vas a la muerte. Entonces eso es campaña para controlarlos.

Les estoy diciendo esto porque ahora esas comunidades, los que se dejaron privatizar su ejido, porque hay quienes se dejaron, ya están ahí, podemos decir como en las ciudades, hay vagabundos ahí, ahí están caminando, no tienen casa, está drogadicto en thinner, en esas cosas. Igual ya en las comunidades porque vendieron su tierra, porque recibieron los papeles, la escritura de ser propietarios, de ser como ranchero, pequeño ranchero, pequeño propietario, entonces ya lograron sea suyo entonces lo venden y ya quedaron en la calle, ya no tienen donde sembrar su maíz, su frijol.

Otros, los que han recibido proyectos de varios tipos de proyectos, ahora les están cobrando según el interés del capitalismo. Nada más como para decirles algunas, allá por el caracol de La Realidad hay una comunidad que se llama Agua Perla, donde corre el río Jataté. Entonces ese poblado recibieron los proyectos, ahora ya llega un grupo de, como dicen, como decimos, caxlanes, mestizos y les dicen: saben qué, señores, aquí está lo que deben; esa tierra ya no es de ustedes y para que vean que entonces no haya problema váyanse en Escárcega –o sea en Campeche, creo que en Campeche queda Escárcega–, o se van en Oaxaca –donde se están peleando con el gobierno de Chiapas y con el de Oaxaca, Las Chimalapas–.

Ahí les están ofreciendo ir a esos habitantes partidistas, les tengo que decir partidistas otra vez porque antes los priistas son los que chingaban, ahora todos los partidos están chingando, por eso partidistas les decimos ahorita.

Otra comunidad en Roberto Barrios, se llama Chulum Juárez, y han recibido proyectos. Lo mismo, les ofrecieron carretera y la comunidad lo aceptaron porque es pavimentado y tan rápido empezaron a meter, es cosa de meses nada más, pero bien hecho la carretera. Ya que llegó la carretera, que recibieron su domo, algo así le llaman las láminas, y otras cosas, que le metieron grava en sus calles de la comunidad, entonces ya que ya está puesto, ya que llegó la carretera, entonces llegan y les dicen: saben qué, señores, se tienen que salir porque ese cerro que está ahí hay uranio ahí, y lo va a sacar el gobierno, si es que quieren vivir entonces tienen que salir, váyanse en Oaxaca si es que quieren salir, o a la mala tienen que salir.

Entonces eso es lo que prepararon hace 20 años, ahora lo están cumpliendo. Más con esto ahora que ya hicieron el cambio de las leyes, para el sistema capitalista ya lo lograron, eso es lo que dicen, es lo que dice el papel. Es lo que nosotros decimos: el papel lo dice que sí ya está autorizado, pero falta que le topa a la gente, si realmente se va a dejar la gente, y falta también que nos topan a nosotros, las, los zapatistas.

Entonces esas cosas que les platico, nos hacemos la pregunta, porque es que estudiamos las historias pasadas de nosotros, decimos ¿por qué el capitalismo ellos sí se cambian de cómo ir dominando más y tener más de lo que ya tienen de por sí?, ¿por qué nosotros, los explotados y explotadas, seguimos lo mismo?

Así nos preguntamos eso porque los hermanos y hermanas que les decimos, los partidistas, también diferenciamos de decir eso. Nosotros les decimos hermanos, hermanas, a los partidistas, los que no nos hacen daño. No vamos a decirles hermanos, hermanas, a los pinches paramilitares, ésos son unos hijos de la chingada pues.

Eso es lo que les pasa a los hermanos partidistas. Ya cuando nosotros salimos a la luz pública pues como dice la compañera Vilma, nosotros decimos, los zapatistas, que recuperamos a la madre tierra. Es como si fuera que nos la quitaron a nuestra mamá y hay que ir a buscar dónde está y si la encuentras tienes que recuperarla, podemos decir muchas formas de la palabra, el chiste es de que véngase, mamá, ¿no? No pelearse pues.

Entonces algo pasó así, que nos habían quitado nuestra mamá y empezamos a organizarnos porque es lo primero. Hay que organizarse primero y fue lo que hicimos. Nos tuvimos que organizarnos mujeres y hombres para ir a recuperar, no hay más de otra forma de cómo decir.

Porque de ahí sale todo en la madre tierra, entonces tuvimos que recuperar a la madre tierra y empezamos a organizarnos cómo vamos a trabajarla. Entonces pasando los años, el mal gobierno y los dueños, los terratenientes, empiezan a decir que por culpa de nosotros, las y los zapatistas, esas tierras, esas miles de hectáreas de tierra es improductivo. Y nosotros los zapatistas, las zapatistas, lo aceptamos, no es productivo para los terratenientes o el capitalismo, es productivo para nosotros, porque ahí ya no salen los miles de cabezas de ganado que sacaban antes los terratenientes; ahí lo que sale es miles y miles de mazorcas de maíz, así como éste.

Así de chiquitito nos empezó a dar en la madre tierra que nos habían quitado los terratenientes, nos la quitaron, no es cierto que nosotros la estamos quitando, de por sí era de nosotros, tan maltratada que la dejaron a la madre tierra que así de chiquititos daba los primeros productos que empezamos a hacer. Como de por sí nuestros abuelos saben trabajarla, poco a poco fuimos hallándonos nuevamente, otra vez, con nuestra madre tierra.

Esas tierras recuperadas las trabajamos en colectivo. Cuando decimos de colectivo se necesita mucha práctica para que descubres cosas ahí. Por ejemplo al principio empezamos a trabajar la tierra, así colectivos, todos, o sea nadie hacía su pedazo de milpa, sino juntos completamente todos. Entonces a veces viene el problema de mucha lluvia, de mucha sequía, o pasa tormenta, entonces empezamos a perder. Entonces los compañeros empiezan a decir que no, así no, mejor nos vamos a organizar, nos pongamos de acuerdo cuántos días vamos a dar el trabajo colectivo y cuántos días vamos a trabajar lo nuestro.

Y sobre todo son las compañeras las que aportan la idea porque son ellas las que siembran los condimentos de la comida, nosotros les decimos el cebollín, la cebolla y otros condimentos que usan las compañeras en la cocina, entonces como hacen colectivo entonces las compañeras mandaban un su hija, sus hijos, sus hijas en la milpa y se lo traen, y si alguien comienza uno ir a traer se va todo, porque es de todos y no hay acuerdo todavía.

Entonces se empieza a ver como un problema ahí, entonces lo que hacen los compas es que descubren muchas cosas. Entonces otros quieren elote, y como es colectivo la milpa si alguien agarra uno se va todo, y es donde se viola porque no hay acuerdo todavía. Entonces lo que hacen los compas es que nos vamos a poner de acuerdo, tantos días vamos a hacer el trabajo colectivo todos, y tantos días tenemos para nosotros.

Y el trabajo colectivo que se hace se hace a nivel pueblo, o sea local, comunidad; se hace nivel regional, así le decimos, región es donde ya están agrupados 40, 50 o 60 pueblos, a eso le decimos región; y luego se hace el trabajo colectivo a nivel municipal, cuando decimos nivel municipal a veces junta 3, 4 o 5 regiones, ya ése es el municipio autónomo rebelde zapatista. Y cuando decimos trabajo colectivo de zona es todos los municipios que hay como lo que se dice la zona de Realidad, o de Morelia o de Garrucha, las cinco zonas.

Entonces ya son cientos y cientos de pueblos cuando se habla de zonas, cuando se habla de municipios son decenas de pueblos. Entonces así se trabaja el trabajo colectivo, y el trabajo colectivo no es nada más en la madre tierra.

Sólo les recuerdo, como había dicho el difunto Sup Marcos, en aquellos tiempos cuando nos dijeron que no que decimos que somos anticapitalistas y tomamos coca cola, no sé si se acuerda alguien de acá, cómo les diré eso. Es que lo que pasa es que nos idealizan, piensan que todo lo que decimos ya. No, compañeros y compañeras, hermanos y hermanas. Lo que pasa es que nosotros sí estamos organizados.

Les voy a dar un ejemplo más claro. Recuerdo que una compañera de la ciudad estaba tan enojada que porque vio que un compa zapatista estaba gritándole a su compañera, y porque estaba bolo, está tomado, está borracho. Entonces le decíamos a la compañera: tranquila, compañera, porque esa compañera va a ir a quejarse con la autoridad, mañana, pasado, ese compa va a tener que ser castigado. Lo que pasa es que piensas que si decimos limpio, todo limpio; y si decimos negro, todo negro. No, eso es idealizarlo. Pero sí, la compañera se queja y ahí viene la sanción.

El chiste es estar organizado. Porque como antes, cuántos había así, mujeres maltratadas, no había síndico, no había regidor, no había presidente municipal que lo resuelva su problema a las compañeras, si era más peor el síndico, el regidor o el presidente municipal, entonces cómo lo van a resolver.

Bueno, entonces estamos hablando del trabajo colectivo. Es que se hace otros trabajos colectivos, por ejemplo en venta de eso que les acabo de decir, no es porque nos gusta, porque para nosotros, las y los zapatistas, para acabar el capitalismo es que tenemos que destruirla. Y una manera de destruir es quitar los medios de producción, adueñarnos y administrar nosotros, nosotras mismas. Entonces si vendemos las cosas, por ejemplo aquí está esto, eso es tierra, ¿pero eso que está ahí?, ¿eso que están las flores?, ¿ya es producido del capitalismo o no?, ¿esos lentes que traen?, ¿y eso?, ¿todo lo que traen?

Pero sí lo entendemos, pues así de que es una manera de rasguñar al capitalismo. Sí de por sí vamos a bajarle una su ganancia, es cierto, es la verdad. No es mentira, lo entendemos, pues. Es que nos acordamos porque es que nosotros nos comunicamos todos, es que es una cosa decir y otra hacer. Por ejemplo, recuerdo muchas ONGs acá decían no vamos a permitir, cuando entró el Chedrahui aquí, y que no vamos a comprarles. No pasó ni dos semanas. Entonces es que es una cosa decir y es otra cosa hacer.

Bueno, aquí les voy a empezar a mencionar cosas que empezamos a descubrir en lo que es el trabajo colectivo, y que son varias cosas, trabajos, no nada más en la madre tierra. Empezamos a ver sobre de la resistencia, empezamos a descubrir.

Empezamos la resistencia, es que nuestros compañeros y compañeras de nuestros pueblos, les quiero decir cómo nació la idea de la resistencia. Pues es que en esos tiempos del alzamiento el gobierno, el mal gobierno, empezó a usar, a utilizar, no sé cómo se dice, para que sean ellos el espía, la oreja, o sea para escuchar qué hacen, cómo se mueven los zapatistas. Entonces los compañeros y las compañeras se dieron cuenta que son espías, orejas, los maestros y maestras, los corren.

Entonces ahí empieza el problema, ahora ya no hay maestro y maestra. Bueno, tuvimos que inventar, tuvimos que imaginar, tuvimos que crear. Entonces, como les digo que el gobierno empezó a mostrar que va a dar muchos proyectos, entonces nosotros como que da envidia pues, porque empezamos a entender luego luego de que sí les están dando lo que les están dando porque no quiere el gobierno que sea zapatista, entonces por nosotros mismos les están dando. Ah, bueno, decíamos.

Entonces es ahí donde las compañeras empiezan a decir no, porque murieron compañeros insurgentes, milicianos, en el 94. Esas compañeras son las que empezaron a decir: si nosotros armados fuimos y murieron nuestros compañeros ahí, por qué nosotros vamos a recibir aquí lo que es sobrante, lo que es limosna, lo que es migaja que da el mal gobierno, porque lo que quiere es que nos quiere comprar como lo está comprando los que no son zapatistas para que no entren de zapatistas.

Entonces esa idea empezó a producirse y a reproducirse, de que entonces es lo mismo como si fuera combate al no recibir –así empezamos–, al no recibir nada del mal gobierno. Ya después empezamos a descubrir que no es nada más no recibir. Les explico nada más eso porque ahí es donde vimos que les estaban dando muchos proyectos a los partidistas, y ahí donde nosotros y nosotras empezamos a decir que tenemos que trabajar a la madre tierra. Y cuando empezamos a decir así, los compañeros y las compañeras dice: sí, de por sí, porque cuando estaban vivos nuestros bisabuelos y tatarabuelos, ¿a poco les daba frijol, arroz, aceite, leche, a nuestros bisabuelos? No, es al contrario, todo su fuerza de trabajo de nuestros bisabuelos se va para el patrón, nada. ¿Y entonces por qué ahora el gobierno te va a dar tu kilo de minsa, maseca, frijol? Además que es transgénico, como se dice, químico que ni siquiera es leche de verdad.

Entonces es ahí donde se dijo que sí tenemos que trabajar a la madre tierra, entonces conforme fuimos dándole fuerza a esa resistencia, entonces los que lo entendimos pronto, rápido, tienen frijol, tienen maíz, tienen café, tienen puercos, guajolotes, animales, los compas. Y entonces los que son partidistas, cuando reciben la lámina, el cemento, la varilla, esas cosas, como no trabajan la tierra y sí tienen los compas y necesitan su carretilla, su lámina, caen. Son los compas los que los compran porque sí tienen ellos porque trabajan la tierra.

Entonces cuando se dieron cuenta, los compas, es el asunto que empezamos a detectar nosotros, es que son puro práctico los indígenas, nosotros. Si lo vemos que sí funciona es que decimos acá, ya se chingó la cosa, es que vamos a hacerlo todos así porque es que lo vimos todos que sí funciona, entonces con más ganas empiezan los compas a trabajar la tierra.

Y es así como el gobierno entonces empieza a decir que sí está dando mucho proyecto, miran la lámina, los rojos, porque son puros rojos la lámina, y sí, los compas también lo ponen arriba, el cielo como dicen, lo rojo. Y el gobierno dice que ahí está, ésos son de proyecto, y no es cierto, son casas de los compas que compraron la lámina. Y el gobierno se dio cuenta, ahora los tuvo que controlar, obligatoriamente que sí tienen que ver que sí lo construyan su casa, y así hicieron también los partidistas, porque los partidistas también dan proyectos de casa, y los obligan que sí tienen que ver que lo están construyendo porque si no van a ser de los zapatistas, dicen pues.

A nosotros, en las comunidades zapatistas, de otras formas de cómo lo vemos cómo están los hermanos partidistas, la verdad, compañeros y compañeras, hermanos y hermanas, da tristeza cómo viven, da amargura de cómo están, porque muchos de sus jóvenes y jóvenas que los conocimos ya no están, se fueron pues con el sueño americano a buscar el dinero verde, el dólar. Y muchos ya no regresaron, y algunos que han regresado ya están en puño de ceniza, y los que sí regresaron ya vinieron mal porque son drogadictos, fuman marihuana. Y los que no fuman marihuana ya vienen cambiado su cultura, dicen que ya no quieren tomar el pozol, que ya no lo conocen, es peor todavía.

Así viene de regreso ya el hijo o la hija, y llega en su casa con su papá, su mamá, y está igual su papá, su mamá, porque ya el gobierno lo tiene acostumbrado con los brazos así, abrazados, ya los tiene programado en su cabeza cada cuándo va a recibir el oportunidades, creo que prospera le dicen ahorita. O sea los hermanos partidistas los hicieron digamos inútil, porque ya no lo trabajan la tierra. Entonces creo que lo dicen la palabra sumiso, creo que le dicen así.

Por lo menos en la época de la esclavitud ahí sí te das cuenta quién es tu patrón que te está esclavizando, pero en este caso no, porque es que te amaña, te acostumbra, te programa en tu chip, o sea en tu cabeza, tu cerebro pues. Entonces ya no entiendes y además no lo ves cómo es su cara el Peña Nieto, ni el Velasco, ni el otro; otros pues que te van a ir a engañar.

¿Por qué hacen eso? Porque es la otra cara de la forma de cómo lograr lo que quieren lograr, o sea la madre tierra para sacar la riqueza. No es nada más una sola forma de cómo nos quieren ganar a la fuerza a la madre tierra, lo que no quieren es que llegue a matar el ejército y la policía, pero va a llegar su día cuando topa al pueblo que no va a permitir. Por ahora lo que hace eso de que te da los proyectos, te acostumbra y te programa para que te acostumbras de no trabajar la tierra, de ahí te acostumbras, y peor si ya tienes ahí el papel de la tierra, o sea la escritura, lo vendes.

Con tal de que gane la tierra eso es lo que les está pasando a los hermanos partidistas. Eso es lo que está queriendo lograr el capitalismo, de lo que hay con la madre tierra.

Cuando les decimos que en las comunidades partidistas que está muy triste cómo se ve, les voy a dar el ejemplo, y ojalá de que están aquí esos hermanos y hermanas para que vean ahí eso, lo confirman lo que decimos. Hay una comunidad allá por la zona de La Realidad, creo que se llama Miguel Hidalgo, cerca con el pueblo Nuevo Momón. Ahí esos hermanos, eran, porque hace pocos meses eran de la CIOAC-Histórica, ellos estaban de acuerdo lo que pasó de nuestro compañero maestro Galeano. Semanas después de lo que hicieron del compa maestro Galeano, les pasa a esos hermanos, ex cioaquistas ahorita, porque ya no quieren ser CIOAC y eran CIOAC, eran ellos mismos, por diferencias políticas partidistas, por diferencias políticas ideológicas en los proyectos, y entonces a esos hermanos lo que pensaron es que mejor nos vamos a hacernos a un lado porque no vamos a matarnos. Entonces se van a una tierra que es recuperada en 94, ahí se fueron a refugiarse esos hermanos cuando los sacaron violentamente de su comunidad.

Entonces ya no hay respeto de eso, los líderes de las organizaciones sociales tienen que ver mucho en eso, porque se dejan, se venden, y también así hombres y mujeres de esa organización pues hace falta que se organiza.

Por eso decimos que es un desastre así como está. Ahora esos comunidades partidistas de como los tiene hallado el gobierno, eso lo que les voy a platicar tiene más o menos como un mes o mes y medio, ya ven que el gobierno dijo que lo va a tener que recortar el proyecto social, y ya en las comunidades dan becas aunque no saben leer y escribir los alumnos, cada alumno les daban mil o mil doscientos pesos a cada alumno, alumna. Entonces los padres, los que tienen cuatro hijos en la escuela entonces ya tienen sus cinco mil pesos, entonces ya estaban acostumbrados los papás y mamás.

Hace más o menos como un mes o mes y medio, los que tienen cuatro hijos en la escuela y que reciben su beca ahora les están dando 800 pesos por los cuatro, entonces dicen ya nos chingaron. Pues sí, ya los chingaron, hermanos. ¿Qué les vamos a decir? Y luego, porque ese es el modo de los indígenas, es como si fuera celular pues, ahí rápido se comunican; si alguien está perdido rápido la comunidad está enterado que está perdido alguien; si alguien está enfermo rápido la comunidad se entera luego luego. Es como un teléfono que se avisa así luego luego pues.

Bueno, nosotros, con los compas de los pueblos, con las bases, hacemos reunión donde explicamos de que viene cabrón la situación y no nomás así para nosotros los indígenas, sino en todo México, campo y ciudad, y no sólo México. Entonces lo que pasa es que nosotros los zapatistas hay familiares que no son zapatistas, hay unos que son buenos, buenas, la familia; hay unos que son que no quieren nada con nosotros pues. Entonces son ellos los que se platican, las bases pues, cuando se conocen quiénes son los que sí entienden, no están en contra, entonces les platican de la situación. Entonces se empieza a correr la voz de que viene cabrón la situación, entonces ya ellos empiezan a contar también que sí, que ya llegó la licenciada fulana, ya llegó el licenciado fulano, ya nos entregaron la factura. Es ahí donde se empieza a salir la información.

Esa es la parte que estábamos leyendo ayer, que nos están preguntando a nosotros que qué pueden hacer ellos, ellas. Y lo que les decimos es: organícense, hermanos.

¿Pero qué vamos a hacer ahí en la organización? Piénsenlo.

¿Pero cómo le vamos a hacer para pensar? Cómo vives, y así.

Y otra de las cosas que vemos ahí en la vida de los partidistas es que los niños, las niñas, no tienen nada de culpa de cómo están. Aparte de que el gobierno mal orienta, los niños, igual están abandonados, abandonadas. ¿Quién sabe qué es lo que va a pasar ahí con ellos? O ya se despertarán cuando se dan cuenta lo que va a pasar, pero para eso pensamos que van a tener que pasar muchas cosas. Van a ser rateros, bandidos, robalones de maíz, de frijol, de todo, porque así están, peor que son drogadictos. Hay comunidades que sí realmente son así fumalones de marihuana, de veras, no les miento. Por eso les digo que ahí los niños, ahí las niñas ya están como si fueran un pollo abandonado.

Esto lo que les platicamos es así como vivimos nosotros, nosotras. Ustedes saben cómo viven en donde viven, lo único que nosotros decimos es que se necesita pasar ya a la práctica de lo que ideamos, porque si no vamos a estar dice, y dice, y dice. Puede ser eso un mal ejemplo como les voy a decir, de los creyentes, ya se hizo (inaudible) de la mano, de la biblia, como le dicen, por estar tanto lee y lee y lee, y se murió, y dice justicia, dice libertad, ya no a la injusticia, pero sólo es decir; y los políticos también así ha pasado.

Entonces no les estamos diciendo, compañeros, compañeras, hermanos, hermanas, no les estamos diciendo de que levántense en armas, ni les estamos diciendo de que tómenlo ese ejemplo o cópialo. No. Veamos cada quién nuestro terreno, qué cosa es lo que podemos hacer ahí, pero ya se necesita que tenemos que poner en la práctica.

Es como por ejemplo cuando decimos esa frase que decimos, que lo que queremos construir es siglos y por los siglos y para siempre, entonces decimos, ¿cómo vamos a hacer esto? Si las y los luchadores, viejos zapatistas no lo preparan a sus hijos, a sus hijas, o sea la nueva generación, los que tienen 19 o 20 años ahorita, de aquí a 50, 60 años, regresa su nieto el general Absalón Castellanos Domínguez, el ex general, el ex gobernador de Chiapas, regresa y ése es el que va mandar otra vez en las comunidades si es que no se prepara esa generación. Y así tiene que preparar ésa a otra generación, y así para que entonces dure ese que decimos siglos y por los siglos y para siempre, si no, no.

Una de las bases de lo que es nuestra resistencia económica, nosotros, nosotras las zapatistas, es la madre tierra. No tenemos esas casas que da el mal gobierno, bloques y todo eso, pero sí tenemos salud, tenemos educación, estamos en eso que son los pueblos los que mandan y los gobiernos obedecen.

Cuando quedo así pensando lo que les quiero decir es que es una cosa de cómo estamos de la economía y es otra cosa de cómo estamos gobernando. Me cuesta mucho cómo explicarles eso porque la forma de cómo hacen los compas no es una sola forma de cómo lo hacen.

Ejemplo: algunos colectivos de los compas cuando es tiempo de las ventas, ya sea maíz, ya sea frijol, ya sea ganado, lo que hacen los compas es que se organizan como colectivo y entonces digamos así que se pasan como tipo coyote, para competir con el coyote. Por ejemplo si yo soy zapatista y el compa es el comprador del café, del ganado, del maíz, entonces él va a dar, creo que ahorita estuvo a 23 pesos el kilo de café, entonces yo como zapatista investigo cuánto es lo que se compra donde compra el coyote, si allá se vende a 40 pesos y aquí el coyote es el que paga 23 entonces cuánto está ganando. Lo que hago yo ahí es la cuenta de cuánto voy a gastar en el transporte y cuánto puedo subir yo, si él está pagando a 23 pesos el kilo entonces yo tengo que pagar a 24. Y entonces así vienen los compas zapatistas y hasta los partidistas, entonces el coyote ya no tiene su cliente. Entonces cuando el coyote escucha que yo estoy pagando 24 pesos y él 23, vuelve a competir conmigo, paga a 24 pesos. Entonces lo que el zapatista hace es que hace su cuenta otra vez, todavía puede, ahora pago a 25 pesos el kilo. Es competencia como de tipo coyote a coyote, ¿me entienden? Ésa es la lucha.

Al mismo tiempo es donde dicen los partidistas: ya ven cómo los zapatistas pagan más caro –dicen– por un peso. Es que así es, ésa es la vida en las comunidades. Por eso les digo que no es una sola forma de cómo se hace, se busca. Y eso tiene que ver también de la economía en el ser autoridad autónoma.

Por ejemplo, en la autonomía todo iba bien de la salud, todo iba bien de la educación, todo iba bien de la agroecología, o de las tres áreas, como dicen los compas, que es hueseras, parteras y plantas medicinales; pero cuando había proyectos o cuando había donativos de nuestros compañeros y compañeras solidarios y solidarias, cuando bajó ese donativo o ese proyecto de las ONGs entonces empezó a bajar la organización de lo que es la construcción de la autonomía, o sea de la educación y la salud.

Entonces nos dimos cuenta ahí otra vez que fallamos, porque entonces por decir así, que sólo nos gustó gastar nada más, porque no es nuestro sudor, como dicen los compas. Porque cuando uno es su sudor sí lo va a cuidar bien, no como quiera los gasta. Entonces es como nos dimos cuenta ahí que no está bien como estamos, tenemos que corregirlo.

A la hora de que empezamos a tratar de corregir es ahí donde vino otro problema. Muchas de las cosas de lo que vamos haciendo, de cómo vamos a ir organizándonos, no se crean que porque tenemos buena imaginación, porque somos súper no sé qué cosa. No, compañeros, compañeras, hermanos, hermanas. Vamos inventando, vamos creando. Conforme a los problemas ahí vamos a ir resolviendo, lo que pasa es que no nos dejamos. Es eso, no dejamos abandonado, tenemos que resolver ese problema y la ventaja es que somos ya nosotros que vamos a resolverlo, ya no dependemos de ninguna instancia del gobierno. Si vamos mal es que estamos mal todos. Si vamos bien es que estamos bien todos.

Entonces les estaba diciendo que en el proyecto, en los donativos, y que entonces tenemos que corregirnos, y cuando encontramos la forma de cómo vamos a corregirnos entonces ya allí no les gustó los que buscan el proyecto. Porque dijimos: vamos a tener que reproducir, no es nada más gastar, entonces tenemos que pensar qué cosa es lo que vamos a reproducir para que entonces un día que ya no hay proyecto, un día que ya no hay donativo de nuestros hermanos y hermanas, compañeras y compañeros solidarios, entonces sí sabemos resistir como antes.

Ahí ese error, esa falla que tuvimos en lo económico nos hizo recordar los tiempos pasados en la clandestinidad, porque ahí pudimos construir clínicas en la clandestinidad, y no sabíamos de que íbamos a ver compañeros y compañeras del continente asiático, los cinco continentes pues, nunca soñábamos y sin embargo sí lo pudimos hacer. No era de solidaridad, es del sudor. Entonces empezamos a decir a los compañeros eso, entonces se recupera y empezamos a trabajar, así estamos ahora.

Por eso decimos que estamos reeducándonos, reorganizándonos con esto de la tormenta que viene. Realmente, compañeros y compañeras, muchas cosas podemos decirlo. No es así tan fácil las cosas, nada más para que se den cuenta, el chiste es no nos dejemos.

El trabajo colectivo, esto que les voy a platicar es cosa de hace dos o tres meses, porque es que estamos reorganizándonos como estamos diciendo, reeducándonos, entonces tenemos que darle duro al trabajo colectivo para que tengamos cómo nos vamos a tener que mover, o cómo vamos a luchar.

Entonces resulta que a la hora que están haciendo asambleas los compas, pueblos, regiones, municipios y zonas, un compa zapatista dice, compañeros, compañeras, yo no voy a entrar en el trabajo colectivo porque no encuentro nada ahí, porque no sale ahí para mi sal, para mi jabón, pero no es porque no voy a seguir en la lucha, yo voy a seguir siendo zapatista, y si es que entonces hay que cooperar por la lucha yo estoy de acuerdo.

Entonces los compas dicen, compa estás mal como estás diciendo, tienes que recordar lo que eres, eres zapatista, porque aquí no estamos discutiendo nada más el trabajo colectivo, aquí estamos discutiendo ser zapatista. El zapatista tiene que enfrentar todo. Entonces si tú dices que no quieres ir a trabajar en el colectivo porque nos lleva cuatro, tres, cinco días, entonces te va a tocar ser municipio autónomo rebelde zapatista, y son tres años que tienes que dar ese servicio, y sólo tres, cuatro días de que tenemos que ir a hacer el trabajo colectivo. Piénsalo lo que estás diciendo.

Y están en asamblea así como estamos en esto, entonces se para el hijo del compa, y el hijo del compa dice: de por sí es su maña ése mi papá –y dice–, mi papá me dice –porque el compa es promotor de salud­, mi papá me dice que sólo es de nombre que tengo promotor de salud que no sé ni siquiera dar una aspirina. Eso es lo que me dice porque lo que quiere es que yo deje mi cargo de ser promotor de salud y que yo salga a estudiar –o sea afuera de la escuela autónoma, que se vaya no sé a dónde el compa­­–. Entonces dice el compa promotor: y cada vez que se enferma mi papá viene a pedirme pastilla.

Les cuento eso, compas, para que vean eso que el chiste es no te dejas, el chiste es que no sólo nomás digas. Enfréntalo, hazlo, búscalo, invéntalo, créalo. Es eso.

Porque también a lo mejor también por ahí se imaginan a la hora que decimos que sí trabajamos a la madre tierra, y por ahí lo han visto, por ahí lo hayan llevado sus guardianes, sus guardianas, ¿entonces no que trabajan la tierra los zapatistas?, ¿no que no se migran los zapatistas? Nada más tómenlo en cuenta eso que les digo del compa base de apoyo, eso que dice que no quiere hacer trabajo colectivo, de ahí generan los problemas. Uno mismo se auto sale, o se auto expulsa, porque acá el ser zapatista es que tienes que enfrentarlo todo y hay algunos donde ya no, y es así donde se van. Pues esos, los que se van, es que de plano ya no quieren estar haciendo la lucha, o sea ya nos abandonó la organización.

Por eso nosotros, de lo poco que trabajamos económicamente, nosotros no pagamos luz, agua, tenencia de la tierra, nada. Pero nada recibimos también del sistema. Y nosotros, como ya se dijo, es nada más para confirmar aquí con nuestro trabajo colectivo, zona, región, municipios o pueblos, es que nos vamos en nuestra mirada si es que tenemos que hacer movilización para apoyar a otros hermanos, hermanas, compañeros, compañeras, mas no para exigir al gobierno que cumpla su promesa, no hacemos gastos para eso.

Entonces entre lo que vamos a ir platicando más, el chiste de cómo estamos, de lo que queremos hacer y lo que pensamos hacer, es que ya son los compas, los pueblos, son los que se autorizan, son los que mandan, son los que deciden. No dependemos del gobierno. Y esa nuestra forma de ser así vamos a seguir así trabajando, luchando, y moriremos así si es necesario, por defender en lo que estamos ahora.

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