Acerca del mentiroso, calumniador y deshonesto Guillermo Almeyra

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Babel

Acerca del mentiroso, calumniador y deshonesto Guillermo Almeyra

Javier Hernández Alpízar

Como viene haciendo desde 2005- 2006, Guillermo Almeyra vuelve a mentir acerca del EZLN. En su artículo del domingo 8 de febrero de 2015 en La Jornada “Sobre el boicot de las elecciones en Guerrero”, un texto en el cual apoya el boicot a las elecciones en ese estado, calumnia al EZLN atribuyéndole algo que nunca hizo y culpándolo del arribo al poder de Calderón así como de la guerra sucia que éste desató.

El texto calumnioso de Almeyra dice: “Esto diferencia profundamente el boicot propuesto por los padres de Ayotzinapa de la mera abstención propuesta en las dos últimas elecciones generales por el EZLN, que no convenció ni en Chiapas y sólo sirvió para que Calderón ganase por un puñado de votos a su oponente que, pese a sus limitaciones políticas, habría ahorrado a México miles de muertos y desapariciones y la destrucción completa de la legalidad.”[1]

Primera mentira: EL EZLN jamás llamó a la abstención ni en 2006 ni en 2012. Nadie puede encontrar un llamado público del EZLN a abstenerse porque no lo hay. EL EZLN, desde 2001, al verse traicionado por toda la clase política, rompió con todos los partidos y con todos los personeros de la clase en el poder. Lo hizo explícito en varias ocasiones antes de 2005, pero en ese año, previo al lanzamiento de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, lanzó un texto llamado “La (imposible) ¿geometría? del poder en México”[2] en cual critica la falta de definición de la izquierda frente a la derecha y rechaza a todo el espectro electoral. Luego lanzó la Sexta Declaración convocando a formar otra izquierda, al margen y dando la espalda al proceso electoral: no llamó a votar por nadie ni a no votar, ni el EZLN ni la Sexta Declaración le dicen a nadie qué hacer con su credencial de elector.

Con las críticas del EZLN a toda la clase política pasó algo muy curioso: La Jornada y los demás medios comerciales magnificaron y destacaron solamente las críticas a López Obrador. A él le convino incluso porque el deslinde del EZLN respecto a su candidatura le permitió aparecer como el candidato moderado que es y eso convenció a un sector del electorado a apoyarlo. Pero el EZLN y en general la Otra Campaña no solamente criticaron duramente al PRD y a AMLO sino al PRI y al PAN. En territorio de Xi Nich (La Hormiga) en Chiapas el EZLN llamó a no dar ni un voto al PRI porque es un partido que ha matado a indígenas (guerra sucia, paramilitarismo en Chiapas, Acteal) En Guanajuato llamó a un boicot al PAN. Esas notas no las destacó La Jornada. Ocultó en páginas interiores ese lado del discurso del EZLN y la Otra Campaña mientras sus columnistas como Guillermo Almeyra, Octavio Rodríguez Araujo, Jaime Avilés, Julio Hernández y sus caricaturistas como El Fisgón se dedicaban a calumniar al EZLN haciéndolo aparecer como aliado del PRIAN.

Casualmente hoy ya Almeyra critica al PRI- PAN- PRD, pero jamás reconocerá (le falta la honestidad intelectual necesaria) que los zapatistas tuvieron la razón en sus críticas a esa falsa izquierda y a su colaboracionismo en momentos clave como la traición a los acuerdos de San Andrés, la aprobación de la Ley Televisa, la Ley Monsanto o la agresión de 2006 al pueblo de Atenco. Sin reconocer que el EZLN fue veraz en sus críticas, ahora Almeyra miente diciendo que el EZLN llamó a abstenerse en 2006 y 2012. En 2012 los zapatistas no publicaron nada sobre las elecciones y en 2006 durante la Otra Campaña se opusieron a que las corrientes abstencionistas, que las había y las hay, en la Otra Campaña impusieran su criterio a los demás. No votar no fue requisito para estar con la Sexta: el compromiso es organizarse en una forma de lucha civil, pacífica y no electoral. Votar o no votar es cosa de cada uno. Yo personalmente vi como en una plenaria Marcos se opuso al criterio de los abstencionistas de obligar a los adherentes a no votar.

Almeyra, como los otros calumniadores profesionales de La Jornada, achaca al EZLN el triunfo de Calderón: olvida a los operadores de Elba Esther que operaron el fraude en 2006 desde dentro de las filas del PRD, olvida que ya Rodríguez Araujo había hecho un sesudo estudio académico para demostrar que los adherentes a la Sexta éramos tan pocos que no contábamos. Olvida que el fraude no solamente fue obra de la derecha sino de la tibieza de AMLO para realizar una acción que de verdad impidiera el fraude, siempre posponiendo las cosas para la siguiente elección.

En fin, cada vez que los calumniadores profesionales insistan en sus mentiras contra el EZLN y la Sexta Declaración iremos exhibiéndolos: ¿Han discutido acerca del silencio de AMLO y de Ebrard sobre el papel del ejército en la guerra sucia de Calderón y de EPN? ¿Han discutido por qué ningún territorio gobernado por la izquierda electoral, chuchos o amlos, fue la excepción en la sangría del país?

En el país de los desaparecidos, de Proceso, número especial, se informa: “Entre los jóvenes desaparecidos en el rango de 15 a 29 años sobresale otro dato: el RNPED de Calderón indica que más de la mitad (54%) son muchachos y muchachas de entre 15 y 19 años; en el de Peña Nieto ese dato desciende a 40.6%.

“A su vez, la base de datos del gobierno de Calderón muestra que el Distrito Federal es, con mucho, la entidad federativa donde desaparecieron más mexicanos entre 2007 y 2012: 7 mil casos (29%); en cambio, en la del gobierno de Peña Nieto la entidad con más desaparecidos entre 2007 y 2014 es Tamaulipas: 5 mil 293 casos (23%).”[3]

¿Por qué la entidad con más desaparecidos es el DF (incuso si no fuera la que entidad que tiene más desaparecidos, la cantidad es escandalosa para ser un territorio gobernado por “la esperanza”? ¿No se supone que la guerra de Calderón podría haberse evitado con los gobernantes del lópezobradorismo? La frase de Almeyra es pura especulación, pero la violencia criminal y de Estado en territorios gobernados por el lópezobradorismo como Chiapas (Juan Sabines), Guerrero (Aguirre) y el DF no le dan la razón a Almeyra.

Este tipo de cuestiones no le preocupan a Guillermo Almeyra, ahora apoya “tácticamente” (oportunistamente) el boicot propuesto por los padres de los desaparecidos de Ayotzinapa, pero calumnia al EZLN atribuyéndole lo que no ha hecho y acusándolo de los crímenes del calderonismo, de los cuales son corresponsables los gobiernos del PRD y del lópezobradorismo, los cuales pese a decir no reconocer al espurio cogobernaron con él. ¿Cuántos civiles fueron asesinados en los operativos de la CONAGO, encabezada por Ebrard, solamente porque el entonces aspirante a candidato quería decir a los de arriba que él también apoyaba el estado policiaco?

Finalmente, comparto un texto que ya había posteado en redes sociales, ahora le pregunto a Guillermo Almeyra y a los columnistas de La Jornada ¿dónde está el pronunciamiento de AMLO o Ebrard sobre el papel del ejército en la guerra sucia de Calderón y de EPN?

“López Obrador tuvo una oportunidad de oro para investigar a las manos anónimas autoras de la violencia contra defensoras de derechos humanos. Fox era presidente, AMLO era jefe de gobierno del DF y Bernardo Bátiz (surgido de las filas del panismo) era su procurador de justicia. Asesinaron a Digna Ochoa, un crimen de graves consecuencias, una de las primeras víctimas de un nuevo ciclo de guerra sucia. ¿Investigaron al ejército, a la policía, a la mafia del poder? No. Hurgaron en la psique de la víctima. la criminalizaron, la acusaron de asesinarse a sí misma y de hacerlo con dolo, de manera que pareciera que el pobrecito gobierno (foxista, suponemos) la mató. Cerraron el caso, dejaron libres a los autores materiales e intelectuales del crimen. Tal vez para esa izquierda moderada que esperaba llegar al poder en 2006 Digna era una “ultra” que había defendido a otros “ultras”. La familia de Digna logró con mucho trabajo que reabrieran el caso en el periodo de Ebrard. Incluso hubo una exhumación del cadáver. Pero Ebrard y su procurador repitieron la mentira: “fue suicidio”. Hoy el caso está aceptado por el CIDH, violaron los derechos humanos de Digna y de sus deudos al denegarles justicia. Lo que tenían en común AMLO y Ebrard era que ambos querían ser candidatos y por eso ambos mandaron un mensaje a los poderes fácticos: no iremos a fondo, perdonaremos lo que tengamos que perdonar. Sacrificaron a la víctima a un cálculo electoral.

“Dos sexenios de panismo y de nuevo con el PRI en el poder, y los crímenes de estado como el que acabó con Digna se han masificado. AMLO ha explotado a fondo su retórica con la mafia del poder, ahora truena contra Moreno Valle pero calló y calla sobre Juan Sabines el ex gobernador contrainsurgente de Chiapas, o sobre Ebrard y Mancera y sus gobiernos represivos y leales a EPN en el DF.

“Por cierto: ¿Alguien, en todos estos años, ha escuchado una denuncia directa de labios de AMLO o de Ebrard acerca del papel del ejército en esta tragedia nacional?

“Si alguien tiene una referencia al respecto, se agradecería la información…”

[1] Almeyra, http://www.jornada.unam.mx/2015/02/08/opinion/018a1pol

[2] EZLN, http://www.jornada.unam.mx/2005/06/20/index.php?section=politica&article=008n1pol

[3] Proceso, http://desaparecidos.proceso.com.mx/3/

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