Nuestra Labia y la descolonización de la palabra

Presentación en Querétaro, Café Pachamama X Carolina.-La poesía decolonial de la antología  Nuestra Labia se presentó por primera vez hace tres meses en el Foro Hilvana en el Distrito Federal.  Alrededor de 20 de los 80 autores ––todos integrantes de la comunidad hip hop en México––  recitaron su propia obra  en un animado evento que abrió con la proyección del documental  Estilo Hip Hop, filmado en Brasil, Cuba, y Chile, y cerró con el rap insurgente de Fuera de Servicio.


Nuestra Labia y la descolonización de la palabra

 

x carolina

 

Palabra que labra el mañana, palabra es escudo y espada,

dispara y enciende la alarma, que el sueño trabaja sin una lagaña,

escuche a su pueblo esa es nuestra labia”

                                                                                               –Diidxa’

 

La poesía decolonial de la antología  Nuestra Labia se presentó por primera vez hace tres meses en el Foro Hilvana en el Distrito Federal.  Alrededor de 20 de los 80 autores ––todos integrantes de la comunidad hip hop en México––  recitaron su propia obra  en un animado evento que abrió con la proyección del documental  Estilo Hip Hop, filmado en Brasil, Cuba, y Chile, y cerró con el rap insurgente de Fuera de Servicio. Desde entonces,  el libro publicado por Algarabía, Gritalprogreso y Quilomboarte ha tenido una entusiasta recepción en la Pachamama Café en Querétaro, la Universidad Autónoma de Hidalgo, dos facultades de la UNAM y un encuentro de medios libres en Xochimilco.   

 

Este proyecto de educación popular y pensamiento crítico busca impulsar una red solidaria global entre jóvenes, que a su vez, contribuya a un movimiento de empoderamiento, visibilidad, participación política y organización comunitaria de seres históricamente marginalizados por la estructura de poder dominante.

 

Una meta será “descolonizar” al conocimiento controlado por Europa/Occidente durante siglos con el argumento que su conocimiento es “universal” mientras los demás conocimientos del mundo no valen nada ––lo que ha producido en un verdadero “epistemicidio”, según pensadores como el sociólogo portugués Boaventura Sousa Santos.

 

De ahí el subtítulo del libro – Apuntes de insurgencia epistemológica y Poesía decolonial–– y también la frase que aparece solita en una de las primeras páginas de libro: FIN DEL EPISTEMICIDIO

 

La poderosa combinación de la teoría decolonial con el hip hop, nacido en los barrios bajos de Afroamérica como un canto de rebeldía,  señala un camino para  romper con la  invisibilidad y exclusión  reproducida por  las estructuras históricas de  la colonialidad, explica Fabian Villegas en la introducción al libro:   

 

“Nuestra lucha es también la lucha de nuestro lenguaje, la lucha de nuestra habla, la lucha por mantener nuestra voz, la lucha por mantener nuestra voz alta. Dado que la condición de la subalternidad y la colonialidad es el silencio, el habla es la subversión de la subalternidad y la colonialidad”.

 

Quienes coordinan y participan en el proyecto señalan que el arte y la música sirven como agentes de transformación social y pensamiento crítico. Para ellos, Nuestra Labia refleja una postura crítica y contra hegemónica ante la coyuntura política nacional, ya que aborda ciertos temas que casi nunca se cuestionan por la juventud y se vuelven parte de la “normalidad”, resultando en  “una emergencia identitaria y comunitaria”.

De hecho, es poco común encontrar estos temas reunidos en un documento que viene del mundo de hip hop: Afecto y sexualidad, mapas comunitarios de amor decolonial; Racismo e identidad; Invisibilidad y opresión; Violencia sistémica; Migración; Organización comunitaria; Participación política y Otras rimas.    

 

Así se titulan los capítulos del libro, los cuales son útiles para dar estructura, pero no son estáticas, tampoco excluyentes. El tema de la invisibilidad en medio de la violencia sistémica permea todo, igual la redefinición de identidades con raíces profundas y futuros inventados por y para los sin futuro en el modelo global dominante: 

 

“Soy un cimarrón liberado en las montañas…Soy un invisible pa’ los ojos del Estado…Soy nosotros sin nombres ni rostros. Yo soy otro tú, tú eres otro yo,”  afirma Sonik Gritalprogreso, desde Planeta tierra.]

 

 

1. Afecto y sexualidad. Amor decolonial

 

¿Cómo se ve? ¿Cómo se siente? ¿Cómo se vive?  En estos escritos encontramos mucha pasión, muchos sueños. 

 

BeRsame…Dame un beso, sí, ese beso, el que no sólo das con los labios, mejor ese que emana de todo tu cuerpo…Dicen que volar no está dentro de las posibilidades de los humanos, yo creo que están equivocados, pues tus besos me enseñaron a volar, sí, dame ese beso, ese que me debilita pero al mismo tiempo me vuelve más fuerte, ese que hace que la eternidad no sea suficiente, sí, ese que vive en mis pensamientos porque sé que nunca será para mí”. [María de los Ángeles Corchado Flores]

 

Aquí no hay letras misóginas, tampoco cadenas de oro que suelen acompañarlas en el rap comercializado.  Pero cadenas, sí las hay.

 

Está la rabia, enojo y odio que ha sentido una chava continuamente culpada por su madre de haber nacida de una violación –y la escalofriante solución de la hija, contada por Susana Ángeles.

 

Liliana Villegas relata la historia de una joven que vive un romance y luego se encuentra sola con “un pequeño en  la vientre… viviendo de un sistema que prometió libertad para las mujeres…”.   

 

Y con tanta decepción y desamor,  ¿”Será que del amor no conocemos nada? pregunta Tania Alemán.

 

Aún así, hay poemas que buscan deconstruir relaciones dañinas para tener relaciones más plenas: “Sexo opuesto, por quien todo apuesto, / pilar de la conciencia que en mi sea puesto, / de esta silaba eres el acento / Que se acentúa al ver tu cadera, / al son de la cadencia de tu inteligencia, / que esta noche no es una condena… /  Hay una afirmación en la signatura de la acción, /  donde eres el sexo más fuerte.   [Luis Villanueva]

 

2. Racismo e identidad

 

Con respecto a la clasificación racial reconstruida por el colonialismo/capitalismo, Boaventura de Sousa Santos dice que con esa lógica “la no existencia es producida bajo la forma de una inferioridad insuperable, en tanto que natural. De acuerdo con esa lógica colonialista, quien es inferior, lo es porque es insuperable y ‘naturalmente’ inferior, y por consiguiente no puede constituir una alternativa creíble para quien es su superior/opresor”.

 

La necesidad de superar lo “insuperable”, de redefinir y reconstruir una identidad que incorpora las tradiciones afro-indígenas, implica el rechazo a la supremacía blanca de la que depende el dominio colonial, la cual va más allá de actitudes racistas y se trata de una relación de poder que se impone de mil maneras hoy en día.

 

María Ortiz/Ce hace tres pone en evidencia una visión de México como “Nación que se vanagloria de su pasado, solo por encima, / Visión blanca, histórica, que es hechiza, que subyuga y predomina, / Aberrante que a la piel eriza y al moreno siempre lo incrimina…”

 

“Me dicen que no es racismo”, acusa BERSERK* DandoLata, hablar de una “raza superior” o decir que la raíz africana en México es mito.  La  bloquean  en la historia y niegan “la afro descendencia que impera”, dice.  “No soy más sucio por ser más prieto / ni más pendejo porque piensan que mi color de piel es mi defecto / por no tragarme la mierda colonial del momento / por no ser pieza de su racismo sistemático”.

 

El repudio al racismo es fundamental para definir nuevas identidades, pero él siguiente poeta va más lejos al  identificarse con quienes el poder blanco quisiera enterrar en vida. Declara que somos “los globalizadores de la resistencia”:

 

La voz del pueblo es ese negro de sereno frenesí, el simbolismo de la astuta arrogancia del “White supremacy” / Alma inquebrantable ante una prefabricada perpetua condena; Tras las rejas del enemigo por su valentía. /  Somos Mumia, somos los África, los 21, Oscar López Rivera…  Somos los hijos de esas ilusiones a consciencia, de la urgencia de autodefensa. ¡Abajo los muros de las prisiones, somos los globalizadores de la resistencia! ¡Urgencia! /  Abajo los muros de las prisiones, somos los globalizadores de la resistencia!”  [Macandal]

 

3. Invisibilidad y opresión

   

Lastima” es una historia sobre la ceguera voluntaria ante la pobreza.  Un día el pequeño Juan fue impactado cuando iba con sus papás en su coche y  vieron a un niño trabajando como malabarista en la calle. Su mamá le dio una moneda de caridad para no sentirse tan incómoda ––“una moneda pa’ que al menos tenga algo en la panza”–– y luego se puso a platicar de otra cosa. Juan, por otro lado, sintió coraje y ganas de llorar, avergonzado por no haber ayudado al niño. Sin embargo, con el paso del tiempo, él agarró el hábito de su familia y de la sociedad. Ahora cuando alguien se lo pide, le  “otorga una caritativa moneda que lo exime en automático de cualquier dolorosa responsabilidad”. Pero  NUESTRA OBLIGACIÓN NO NOS PERMITE SENTIR MÁS LÁSTIMA QUE ODIO, concluye Diego Sosa.

 

Mavi Robles-Castillo dedica un poema “a las muertas de Juárez” en el que el dolor que ella siente por su sufrimiento invisible se multiplica por la impotencia.  “Muertas ya las siento violadas, forzadas, destrozadas, abiertas y entregadas a sus asesinos / muertas me corroe la voz de sus quejidos / me hieren sus lágrimas silenciadas a golpes y penetraciones bestiales / muertas ya siento sus desgarres en mi vientre /  las siento, las escucho, las huelo, las veo pero no puedo encontrarlas / no puedo encontrarlas…”

 

En este fragmento de “Condenas”, la invisibilidad se impone con violencia contra cualquier acto de “desobediencia étnica”.  Pero hay que ir más allá, insiste Eduardo Hernández Salinas: desaprender, humanizar, emprender y descolonizar para limpiar: 

 

Arrastrando la vergüenza en las raíces, / anhelo de alcanzar otros matices, / pues, la “impureza” se nota en lo invisible. / La naturaleza no es estética / en los rascacielos de su ética, / valores impuestos con violencia para la desobediencia étnica… / Hay que desaprender de su violencia, / dejar de estar satisfechos en la carencia, / ir más allá de sus cadenas, / humanizar el saber, emprender para crecer, / descolonizar la mente para limpiar esas condenas. / Ideologema” 

 

4. Violencia sistémica

       

Una de las peores formas de la violencia sistémica es la pobreza. La novelista portuguesa Grada Kilomba comenta lo siguiente:

 

“La industria de la ayuda y la caridad tematiza la pobreza como un fenómeno vacuo, vacío, descontextualizado de la historia y de las políticas globales. La relación directa entre cinco siglos de colonización europea y la pobreza está ausente. Esta negación de la historia y la realidad deja un espacio en blanco. Hay un espacio en blanco entre el pasado y el presente, y un espacio en blanco entre el ‘aquí’ y ‘allí’ o ‘Occidente’ y el ‘Resto’”.

 

La violencia sistémica da coraje y  los poetas tienen mucho que decir al respecto. Aquí incluimos unos fragmentos que dan testimonio de esta violencia cotidiana cada vez más inaguantable. Los poetas espetan su repudio  a las opciones de ser víctima o tirano, y en versos combativos optan por la desobediencia, la rebeldía, la autodefensa.    

 

Vagabundo. Soy como un vagabundo, sin país ni rumbo, / ¡Bah! ¿qué dices? ¿Acaso eso es absurdo? /  ¿Que mi país sea el mundo, y mi único enemigo se llame Babilonia? / ¡Ja! pues créelo de una vez, escoria. / Y es que hoy en día hay tanta corrupción, que no hace más que joder a mi nación, / todo para enriquecer a unos cuantos, cuando en paradigma hoy de hambre, mueren tantos…” [Zuman Fallen]

 

“Mi nombre es crimen…reaccionario el asco de su política / arremete y encajona juega que agrieta y no resana / turbulencia a lo que llama / abajo quienes sostienen su tamaño”. [Spoken Man]

 

“Tal Vez…Somos hombres y mujeres subdesarrollados y explotados / por un sistema neoliberal, mediático, opresor y monstruoso / que se ríe a carcajadas mientras nos convence de las estrategias de progreso. / Las instituciones cómplices nos moldean para ser víctimas o tiranos / luchan por negarnos las posibilidades de criticar y emanciparnos / el Estado adiestra para obedecer y educa seres silenciados, /  de pequeños nos obligaron a callar…” [Michelle Susana Silveira Ángeles]

 

“Despierto…Hombre blanco, su color lo distingue en cualquier lado, corrompiendo culturas porque así lo ha mandado, vendiéndonos el mismo cuento, diferentes personas el mismo pensamiento, aquel virus inyectado para que seas igual que ellos, para que seas un placebo más de las masas sin criterio, tú serás un pedazo de leño a su tiempo… entre más seco mejor para que arda más su fuego, ¡el capital marca 1-0!” [Razonhable]

 

“El ruido de mi sonrisa…En que lio nos metimos en esta vida; entre más me encuentro mi madre me cobra sonrisas, mis sonrisas me pesan siempre que pienso en ella, soy la que señala; soy la rebelde, la lesbiana, la drogadicta, la puta, la violada, la que nunca fue señorita, la embarazada, la que aborta, la tatuada, la perforada, la huevona, la loca , la grosera, la que no escucha, la terca, la que le pegan, la que regresa soy la atea, la que no come carne, la callejera, la mantenida… la mantenida, la mentirosa, la que se enamora, la amante, la que grita…Que más puro que el amor que ella me tiene, me ama sin querer saber quién soy. Con amor… el ruido de mi sonrisa.”  [Gamaika Jade Rashida]

 

Contrarrestando el blanqueamiento. El Hip Hop ha sido el “pretexto” con el que los participantes de esta antología nos hemos conocido, hemos interactuado, compartido experiencias y ahora, compartimos estas páginas. ¿Por qué lo hacemos? ¿Por qué pregonamos que un cambio es necesario? ¡Porque ya nos cansamos de sobrevivir! ¡Porque nos hemos quitado la venda de los ojos! ¡Porque estamos hartos de la bio-lencia que se ejerce sobre nosotros! ¡Porque ya nos cansamos de su “buena voluntad” de mierda! [Antar Tezcatlipoca]

 

Memoria… Grábatelo en el cerebro Marcelo, Mancera: / El pueblo practicando legítima autodefensa, porque piensa. /  Amefricanos Revolucionarios no se rindan que esto empieza. /  Liberémonos en lo Espiritual, accionemos y así florezca. / La voz de los sin-voz será escuchada aunque no quieran. / Como los Abuelos somos defendiendo a las calles y la Tierra. [Daniel Congo]

 

5. Migración

 

Desde San Luis Potosí, Mestizo cuestiona la necesidad de migrar.

 

“Arizona ahora es declarada legalmente y proclamada con orgullo zona libre de melanina y sangre latina, como pie de página y en un apartado publicaron con cinismo: ‘SB1070 empodera al bruto y a los simpatizantes de la doctrina del colono, léase y entiéndase también como, la ley del odio aplasta y avergüenza al Mestizo por su tono’.

Libertario y redentor es mi sueño, contra hegemónica e implacable es la lucha, rechazo la herencia y la necesidad de ser migrante en mi propio continente”.

 

Y en el poema RO-DRI-GUEZ, el niño Ricardo pierde más que su nombre y apellido allá en el Norte.

 

“El hambre temprana migra al norte donde el color de las sombras vive en silencio, / silencio posible por el ajeno entorno para el niño Ricardo…/ El hambre continúa durante la tarde, / la lengua extraña permea el entorno; /  Ricardo Rodríguez en tono extraño, / confusión en el espacio / público y privado. / RICARDO RODRÍGUEZ, antithesis del progreso, / RI-CHARD-RO-DRI-GUEZ, asimilación en proceso”. [Arturo Alejandro Torres Luna]

 

Para Dalia Sánchez, la migración es un adiós.

 

“Adiós a la tortilla hecha a mano recién salida del comal, esos pies descalzos que sentían la tierra rocosa al pasar entre la milpa y ese rebozo, ya no abrigara más. / Corazón lleno de esperanza, bellos ojos cubiertos de rimel y polvo que fantasean una apariencia de bienestar y seguridad…/ Sueño difuminado… / Adiós vida… /  Adiós cultura… / Adiós origen… / ANEH!!!

 

Y para Susana Silva, la migración, también es interna…

 

“Allá y aquí se vuelve ambiguo, cuando se es migrante, se es para siempre, se es donde sea. Ahora, allá también soy migrante, porque acá me hice otra, pero allá soy a la vez, la misma”.

 

6. Organización comunitaria       

 

En todo el libro se favorece la autogestión y  la organización autónoma. Este capítulo llama la atención al proceso colectivo que ocurre en las comunidades, en los barrios, siempre desde abajo.

 

Julio Cesar Gonzales Reyes (Hidalguía) escribe sobre qué hacer en un panorama de violencia e impunidad.

 

“Escribo inspirado en el paisaje urbano, que para muchos, este panorama es poco alentador porque

se encuentra teñido con violencia y descomposición política, despiadados actos cotidianos…

 

¿Cuál es la ruta a seguir para abatir esta impunidad, la crisis y la escasez de pan? vivimos en

mundos distintos; gobierno y sociedad, ellos toman decisiones para enriquecer su vida misma,

mientras el pueblo es marginado hacia un próspero futuro.

 

Es evidente el interés político, es el poder realmente el principal objetivo, protestas e

inconformidades por todo el mundo. La paciencia se agota.

 

¡La poesía convoca y sigue siendo la palabra nuestra mejor arma! ya no hay silencio el deber de la memoria prevalece, así como el compromiso mismo, formando parte de una conciencia colectiva y una activa REBELIÓN POPULAR.”

 

José Eduardo Sandoval plantea un vínculo contextual menos que ideal.

 

“En el proceso de desaprendizaje colonial nos falta algo…/  Este es mi proyecto: Recuperación de los vínculos sociales… /  Eres tú el que me miras, soy yo el que te aborrece, por no ver de tras de mí, y verás que bien, bien fuerte es lo que te platico / Somos parte de un talento mutuo / Innato a la cognición /  Y a tu condición, a la mía /  Somos, somos, porque la exclusión social, pasa por debajo del reconocimiento del ser social, /  Pero dime, en que contexto te pongo si eres una mierda…”  

 

¿Y cuales son las buenas nuevas?

 

“…los gritos ya son bastantes, el silencio se expande con su pólvora colectiva, el viento

está conmigo al escuchar sus propuestas y acciones, cuando me di cuenta que basta con abrir los

ojos para empezar la lucha, pues ya no queremos más luchas clasistas o racismo entre los mismos

genes, mi pueblo se levanta, mi pueblo recicla la sangre derramada en digna lucha y fuerza, pues

mi pueblo sabe aprovechar y recoger lo que una vez estuvo en el suelo, pues aquí todos somos

iguales, pues aquí no existe preferencia hacia las dinastías, pues aquí no existen los reyes, aquí

solo existe el que quiere existir…”  [Ángel Campos] 

 

7. Participación política 

 

Las y los poetas reunidos en este libro, “hijos del neoliberalismo” en su mayoría,  hablan mucho de perder el miedo, de la rebeldía, de la emancipación.  Varios, como Rodrigo Castañeda aprenden de lo que pasa en el sureste mexicano donde suelen inventar palabras como “nosotrificación”:

 

“De transgredir a Transmitir…Desdogmatización del conformismo impuesto a base de palos y engaños, no hay yugo que dure cientos de años y la fanfarria es erosionada por la verdad histórica enunciada en un canto. /  Nos convencieron que el camino está tomado y es inútil reinventarlo, nos han vendido la idea de que el peso de las acciones es liviano e insuficiente para romper ese candado; más la palabra es aplastante y dime tu ¿cuál es el peso en gramos de un fonema articulado? / ¿Cuál es el precio

 

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