Dos luchas hermanas: 1 de mayo en Monterrey y 14 de junio en Oaxaca

http://www.megafono.lunasexta.org/node/1889

Por Bixo

Dedicado a todxs lxs compas que desde diferentes geografías gritan Rebeldía y crean Autonomía.

El primer día del quinto mes resuena en la mente y en las voces de muchos trabajadores alrededor del mundo. No todos se atreven a salir a la calle, ni todos saben lo ocurrido hace ya 127 años, pero algo es seguro que todos comparten ese mismo día: la consciencia de seguir siendo explotados, de continuar viviendo en un sistema que les ha quitado su condición de persona y los ha dejado en un estado permanente de subsistema, de consumidor, de mercancía.

Entre las diferentes partes de globo que se conmemora el 1 de mayo existe una gran diferencia, a pesar de ser una fecha igual para todos. Cada ciudad se apropia, según su propio contexto, del día en que la lucha de los trabajadores es mínimamente “tolerada”. Ya sea en forma de marcha, de pintas, de mitin, de tocadas o de cualquier otra expresión de inconformidad, los trabajadores ponen de manifiesto su descontento ante los bajos salarios, ante la represión del poder económico y político hacia quienes no se alinean sus políticas, ante las precarias condiciones de trabajo, ante las jornadas laborales cada vez mayores y ante un sinfín de ataques sistemáticos que los trabajadores soportan resignadamente.

Es tanta la diversidad de expresiones en cada geografía, que aún dentro de un mismo país se dan manifestaciones totalmente distintas. En México, por ejemplo, se desarrollan las actividades dentro de un contexto de una guerra abierta contra el narcotráfico, de proyectos transnacionales que eliminan poblaciones enteras, de una guerra de baja intensidad contra personas que no aceptan las condiciones del sistema capitalista para la vida, de fraudes electorales, de pobreza extrema, de riqueza extrema. Y son todos estos contextos tan dispersos en cada uno de los rincones del Sur y del Norte, del Este y del Oeste lo que hace que las manifestaciones se adapten y promuevan la lucha más allá de los derechos laborales y sindicales.

Así pues, en México, las manifestaciones del primero de mayo no fueron igual en el Distrito Federal que en Guerrero, en Oaxaca o en Monterrey. Cada una de las ciudades llevó a cabo diferentes manifestaciones según sus posibilidades y según el contexto en el que se desenvolvían. De igual manera, la respuesta del poder político y económico ante las manifestaciones fue distinta en cada estado. No obstante, se puede resaltar un caso en particular que ejemplifica de la mejor manera el panorama de la manifestación y de la respuesta del poder: el caso regiomontano.

La ciudad de Monterrey se encuentra inmersa en dos dinámicas político-económicas mutuamente dependientes: por un lado, la guerra contra el narcotráfico, la cual conlleva a represión ciudadana, militarización de la ciudad, el miedo a la expresión civil en las plazas públicas, desapariciones y asesinatos; por otro lado, la implementación del TLCAN en su máxima expresión, la cual conlleva el despojo de los derechos laborales, la manipulación de los sindicatos blancos, el paso de un estado industrial a uno maquilador, la sobreexplotación del trabajador, salarios de miseria, el impedimento legal a exigir mejores condiciones laborales. Estas dos dinámicas se complementan al hacer que el tráfico de drogas se facilite ante el Libre Comercio, al mismo tiempo que el miedo generado por el narco impide a los trabajadores protestar por mejores condiciones de vida, mientras se despojan zonas dentro y fuera de la ciudad para el beneficio de las empresas transnacionales (tales son los casos de los barrios destruidos para la construcción de la macro plaza y de las montañas alrededor de la ciudad para la extracción minera).

En un análisis superficial de la dinámica económica dentro de Nuevo León se puede apreciar la similitud de las actividades llevadas a cabo por el país vecino del norte: subcontratación de los trabajadores (mejor conocido como outsoursing), pago por horas, mayor presencia de cadenas comerciales, extinción de pequeños comercios, transnacionales que compran las pocas empresas nacionales, etc. Parece evidente la copia al modelo estadounidense por parte de los regiomontanos; sin embargo, las condiciones de vida no son para nada comparables, ya que el estado de Nuevo León está muy por debajo de lo que en los Estados Unidos ofrece para sus ciudadanos. Ante ello, y ante la similitud de esta dinámica económica con la estadounidense, se ha llegado a catalogar a Monterrey como la capital del estado más pobre del sur de los Estados Unidos.

Es en este contexto del noreste de México que el primero de mayo se tiñe de una relevancia sin igual. En un estado en el que el narcotráfico, el ejército, la marina y las fuerzas armadas tienen el verdadero poder político; en donde son las grandes empresas quienes condicionan a los trabajadores a laborar según las conveniencias del patrón, es aquí donde una manifestación se vislumbra como una falta grave hacia el acondicionamiento de la ciudad, como una ofensa hacia las reglas que niegan el derecho a vivir y como una transgresión hacia el establishment.

La manifestación del primero de mayo es la resistencia viva de la organización del noreste que busca construir otro mundo. La marcha, más que una caminata por una de las calles principales de la capital regiomontana, ha representado la lucha viva de personas conscientes por el espacio público, por el derecho a decir lo que se piensa y hacer lo que se quiere. Más que el recuerdo de la masacre de Chicago, la intensión de marchar ha sido por la opresión que se sufre y por el sesgo que se implanta.

En un estado en donde el “arriba y a la derecha” no sólo es geográfico, sino también ideológico y político, la creación del “abajo y a la izquierda” en el quehacer cotidiano es algo más que necesario, constituye la posibilidad de recuperar no solamente los derechos que como mexicanos tenemos, sino que también representa el sustento libertario que como seres humanos necesitamos. Es muy importante tener siempre presente que la construcción de este otro mundo, de este “abajo y a la izquierda”, no será de la noche a la mañana, costará mucho y todo lo que hagamos representa un granito de arena o todo un bloque para su construcción. Así pues, la marcha y la pinta que se generó el pasado primero de mayo en la capital de Nuevo León se enmarca en esta construcción, en esta lucha por recuperar lo perdido e implantar lo construido. Sin embargo, se debe tener en cuenta que su lucha no es aislada y, como otras luchas, pertenecen a esta larga historia rebelde que retroalimenta a cada una de nuestras resistencias, en diferentes lugares y en diferentes tiempos.
Escribo esto en los albores del séptimo aniversario del movimiento oaxaqueño del 2006. A unas horas que los policías, hace 7 años, desalojaran el platón magisterial e iniciara una nueva etapa en la lucha y la resistencia no solamente de Oaxaca, sino del mundo entero. A unas horas que diera inicio el primer movimiento social del siglo XXI.

Monterrey no se debe sentir solo. Oaxaca ha acompañado las luchas desde hace mucho tiempo y ha reafirmado este compromiso hace siete años. Como en Monterrey hace poco más de un mes, en Oaxaca también sufrimos cerco mediático y represión, vivimos bajo un régimen de miedo por cuatro años, en los que hubo muchos asesinados y muchos más desaparecidos (lamentablemente este régimen no ha parado, sólo que ahora la represión lleva silenciador y se escucha menos).

Aquí en el sureste, sabemos que no es fácil la lucha ahí en el noreste, pero díganme ¿qué lucha ha sido fácil?. En Oaxaca nos han tumbado varias veces nuestras radios comunitarias y las mismas veces las hemos levantado; nos han intimidado y asesinado a nuestros activistas y muchas veces más nuevos compas levantan su bandera y adoptan sus enseñanzas; un sinfín de veces nos han ninguneado nuestras luchas, y las mismas veces hemos creado nuestros medios de información libres.

Monterrey tiene opciones, es cuestión de imaginación creativa y compromiso. Su lucha es nuestra lucha. La geografía nunca ha sido un impedimento para la resistencia, sino un pretexto expandirla. Como en Oaxaca en el 2006, Monterrey tiene que crear sus propias vías: si los medios de comunicación no cubren sus actividades, que los propios compas creen blogs o periódicos libres que den visibilidad a todas las actividades políticas; si la guerra contra el narcotráfico genera miedo, que los lazos con otras organizaciones generen indignación y digna rabia; si las necesidades básicas son cubiertas por envases enlatados que nos sujetan al mercado, que se recuperen las opciones autónomas que nos liberan y promueven nuestra imaginación creativa, tales como los baños secos, la agricultura urbana, las bicimáquinas, el trueque, etc.

Como hace siete años, continúa siendo necesario seguir construyendo alternativas. La manifestación del primero de mayo en Monterrey tiene que seguir marchando y su pinta en apoyo a los normalistas tiene que seguir informando. Pero también su lucha tiene que seguir creando, no sólo en lo simbólico, sino también como actividad real y tangible.

Ahora, en estas fechas importantes para la historia rebelde, es necesario entrelazar las luchas y aprender de nuestras experiencias. Monterrey y Oaxaca son geografías distintas, pero que enarbolan una misma lucha. Es tiempo de hacer que otra chispa, prenda fuego a la pradera.

PD: comparto algunos links sobre el 14 de junio en Oaxaca
a) JUSTICIA! 14 de junio no se olvida http://www.codigodh.org/2013/06/14/justicia-14-de-junio-no-se-olvida/
b) VIDEO: Desalojo 14 de Junio 2006 Oaxaca http://www.youtube.com/watch?v=6jRmyHAGKn4
c) Los que son y los que están: http://adiariooaxaca.com/index.php/oaxaca/general/19723-los-que-son-y-lo…
d) Audio documental de los compas de Radio Plantón en el 2006: http://dia.so/2q

Esta entrada fue publicada en Anarquismo. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s