A 6,570 días del levantamiento armado del EZLN (VII)

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Gaspar Morquecho

“¡Fuiste muuuuy benevolente con la santa madre!” Este ha sido parte de los reclamos de la entrega anterior… ¡Uuuuuf! ¿Qué no perciben los signos de los tiempos… Las reformas salinistas, el beso de Fox al anillo papal,  y los encuentros de FECAL y Peña Nieto con el Santo Padre? La Rosa Blanca y Cada quién su santo de las televiskas ¿Las macrolimosnas de los gobiernos a las iglesias en Guadalajara y el D.F.?¿Qué no hacen una bonita familia Norberto Rivera, Calderón, Ebrard y Slim? ¡Todos juntos para inaugurar la Plaza Mariana! ¿Las narcolimosnas y el teléfono rojo del obispo de Durango con el Chapo? ¿Qué no les dice nada los 85 millones para la construcción del millonario Cristo de Copoya y la entrega del edificio que Juan Sabines hizo al príncipe Jelipe en Sancris? o ¿La iniciativa de Ley del monaguillo Pablo Gómez y la reforma que se cocina en el Congreso? y ¿La República Amorosa? ¡Por favor!…

 

  Un larguísimo ¡Uuuuuuuuuulero! ¡ Puchachín! ¡No le saques! … Resopla con pasón de aquellos el chemo y aprendiz de Santanás. Bueno. Cierto es que en el caminar junto con los agentes de pastoral y don Samuel, hubo momentos de contradicción, roces y distanciamiento. ¡Cómo no! Los laicos tenemos nuestro corazoncito. En ese caminar, encontramos muy buenos compañeros. Entre los dominicos, uno en especial. Entre los jesuitas y maristas y etc. No se diga entre las religiosas comprometidas con los movimientos populares. Son las mejores.

 

Lo peor está entre los que, con dos caras y dos corazones, orbitan en torno a la figura de Caminante. ¿¡Me están oyendo lobitos!? (¡Chin! Me gane otra mentada… ¡La suya cabrones!..) ¡Nombres, nombres!… Hasta creen. Bueno continuamos.

 

Las iglesias cristianas no católicas… de la obediencia y la subordinación  a autodefensa armada

 

Si el trabajo pastoral del obispo Samuel y sus agentes  se concretaba en el acompañamiento a los indígenas y campesinos inmersos en una diversidad de procesos de liberación, el trabajo pastoral de las iglesias cristianas no católicas se concentraba en ganar feligreses en una estrecha e histórica alianza con el Estado.

 

(Como sabemos, las reformas juaristas abrieron la puerta a un “nuevo” interlocutor: las iglesias cristianas no católicas. Después de la Guerra Cristera, el general Cárdenas reforzó su alianza con esas iglesias para actualizar “equilibrios”. Se apoyó y permitió la entrada del Instituto Lingüístico de Verano (ILV). Era una organización religiosa protestante gringa dedicada al estudio profesional de las lenguas para evangelizar de manera más eficaz. Actualmente, las iglesias cristianas no católicas festejan, año con año, el Natalicio del Benemérito. Con un ejemplo sencillo, Samuel Ruiz explicó la instrumentalización de las iglesias: “Cuando el gobierno pretende detener  nuestra labor le da más cancha a las otras iglesias y, al revés, cuando pretende contener a las otras iglesias, nosotros tenemos más cancha”.)

 

En México, el 83% de la población se declaró católica (2010), mientras que en Chiapas sólo el 58% dice tener esa filiación. Ese porcentaje es reflejo del crecimiento de las iglesias cristianas no católicas en Chiapas, tendencia que empezó a registrarse en la década de 1960. El porcentaje nos puede revelar, también, el conflicto por la disputa de la feligresía en Chiapas. La oferta religiosa es diversa.

 

Si la iglesia de Samuel animaba a los pueblos a construir el Reino de Dios en la tierra, las iglesias cristianas no católicas, en su mayoría, predicaba el respeto a las autoridades. Para ello, algunas se apoyaban en la lectura de Romanos XIII-1: “Toda alma se someta a las potestades (autoridades) superiores; porque no hay potestad sino de Dios; y las que son, de Dios son ordenadas”. Los pastores traducían la lectura y  lo simbólico se concretaba en la obediencia y la subordinación de sus fieles. En el respeto al gobierno y a sus autoridades que poseen el poder otorgado por Dios. La prédica era la fórmula religiosa con la que se encubría la histórica alianza de esas iglesias con el Estado mexicano y el PRI. De esa forma garantizaban privilegios, presencia y crecimiento.  

 

En torno al Cuarto Ejército,  las iglesias, se van a constituir grupos compactos de población con un perfil particular. Buena parte de la feligresía de la iglesia de Samuel va a estar involucrada en los movimientos y organizaciones indígenas, campesinas, civiles y pacíficas o  armadas. Otra va a milita en el PRI. Sin embargo, y de manera mayoritaria, los creyentes afiliados a las iglesias cristianas no católicas se declaraban priístas. De “evangelistas priístas” era el perfil de la mayoría de los 20 mil indígenas que, en los primeros días de la guerra, salieron de las cañadas y montañas de Los Altos y  se concentraron en campamentos de desplazados en las cabeceras municipales de Las Margaritas, Ocosingo, Altamirano y San Cristóbal de Las Casas. No todos eran necesariamente antizapatistas. Salieron “para no morir”.

 

En algunas comunidades de las Cañadas, sus pobladores colocaron banderas blancas. De esa forma pretendían distinguirse de las comunidades zapatistas y  evitar un ataque del Ejército Federal. Eran indígenas católicos organizados en la ARIC que no estaban por la lucha armada, priístas y antizapatistas. Rumbo a Huixtán  pude ver una choza con su bandera blanca y un letrero que decía: “En esta casa somos priístas”.

 

Sin embargo, años antes, en  las montañas de Los Altos se suscitó un movimiento particular con miles de indios cristianos no católicos que se agruparon en el Consejo de Representantes Indígenas de Los Altos de Chiapas. En San Juan Chamula – hasta hace poco un municipio “cien por ciento priísta”-, los caciques del lugar  habían expulsado a miles de indios con el pretexto de que habían abandonado la costumbre por profesar  la religión católica o alguna de las evangélicas. Con el tiempo nos dimos cuenta que, la inexistencia de otro tipo de mediación, las iglesias se habían convertido en plataformas liberadoras frente a uno de los más brutales sistemas de opresión indígena en Los Altos de Chiapas: el cacicazgo Chamula.

 

La Misión Chamula (1966), incumpliendo los acuerdos firmados con las autoridades de San Juan – inaceptables por cierto -, realizó una serie de actividades que fueron contra el poder hegemónico de los caciques chamulas: a) Llevó la Palabra de Dios y fundó ermitas en los parajes, cuando el acuerdo era que se limitara al espacio del templo. b) Realizó campañas en contra del consumo del posh (aguardiente). c) Creó una caja de ahorro popular y, d) Realizó campañas de denuncia de la opresión que se vivía en  San Juan. Cuatro medidas que sacudieron los pilares del poder simbólico, económico y político de los Principales en Chamula. En 1969, la misión fue expulsada violentamente: “cada vez eran más grandes los motines de caciques, curanderos y alféreces que furibundo me amenazaban de muerte si no salía de su tribu”. Ese año, en un paraje, había sido asesinada “la única familia cristiana” (P. Polo).  A principios de la década de 1970, la política indigenista  de Luis Echeverría propició el desplazamiento de los caciques del poder político en Chamula. En acuerdo con Velasco Suárez y el obispo Samuel impusieron en el poder municipal a un profesor ajeno al grupo caciquil. Retornaron los misioneros y la Misión Chamula  intensificó su actividad para evitar el retorno de los caciques al poder. Sin embargo, los indigenistas locales, Ángel Robles y Pablo Ramírez, advirtieron – a Echeverría y a Velasco Suárez -, que si el ejemplo de Chamula cundía, el PRI iba a perder el control político en Los Altos de Chiapas. En 1973 apoyaron en regreso de los caciques que, en noviembre de 1974 se desataron las expulsiones masivas.   

 

En 1982, en un anexo del Templo de Caridad, el equipo tsotsil de catequistas participó en la fundación del Comité de Defensa de los Amenazados, Perseguido y Expulsados de San Juan Chamula. Para entonces se estimaba que habían sido expulsados unos 3 mil chamulas. En la fundación del Comité participaron, además,  los frailes Dominicos, las Hermanas del Divino Pastor (Pastoras)  y el que esto escribe, entonces, militante del Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP), expresión amplia de la maoísta Organización Revolucionaria Compañero. (¡Buuuuu! ¡Farol! ¡Sáquenlo! ¡Fuera!). Con el tiempo se sumaron pastores de las diversas denominaciones cristianas que, a lo largo de 2 décadas,  van a movilizar a miles de expulsados de San Juan Chamula por: Libertad, Justicia y Paz. En 1984, fundaron la Organización Indígena de Los Altos de Chiapas (CRIACH), proceso apoyado por una corriente magisterial encabezada por Manuel Hernández, Jacobo Nazar y Ángel Fonseca. El CRIACH se convirtió en un referente de organización y los agentes de pastoral animaban el acercamiento de indígenas de otros pueblos a esa agrupación. Eso permitió que en 1988 fundaran  la Organización Indígena de Los Altos de Chiapas (ORIACH). Participaron indios de Chamula, Huixtán,  San Cristóbal de Las Casas, Chalchihuitán, Teopisca, Chenalhó y Pantelhó. Era la suma/convergencia de indios de diversos municipios, iglesias y una agrupación de aquella izquierda.

 

En eso estábamos cuando Patrocinio González echó a andar su planes de “diálogo”/desarticulación. Después de una larga entrevista de una delegación representantes de la ORIACH con el gobernador donde le plantearon sus reclamos, Patrocinio llamó a varios de sus dirigentes y les ofreció espacios en un espurio Consejo Indígena Estatal, trabajo en una dependencia de gobierno (Asuntos Indígenas),  y atender sus demandas. Por su parte, los indios tenían que romper con los “asesores ladinos que los manipulaban”. La traición no se hizo esperar. En ella participaron algunos pastores indígenas chamulas (que después fueron regidores del PRD),  activistas experimentados de Chalchihuitán y uno que otro indio oportunista de las Comunidades del Sur. Evitamos la confrontación y optamos por la dispersión de la ORIACH.

 

En la dispersión, el CRIACH – como otras agrupaciones -, mantuvo su estructura y la lucha contra el cacicazgo Chamula. Abdías y Esdras, dos pastores mestizos, animaban el movimiento. Para 1993, Patrocinio había sido llamado por Salinas a la Secretaría de Gobernación y Élmar Setzer gobernaba Chiapas. En ese año se estimaban en 30 mil los indios expulsados de sus comunidades. En agosto de 1993, más de 500 chamulas fueron expulsados. Como parte de sus movilizaciones de protesta tomaron el edificio de Asuntos Indígenas.  Ahí los alcanzó el levantamiento armado.

 

En la segunda quincena de enero, los expulsados de San Juan fueron visitados por: políticos de todos los colores, religiosos de todas las religiones, por diputados y senadores de todas las bancadas y funcionarios salinistas – entre otros, Carlos Rojas Jr.-, por la Comisión Plural del Congreso de la Unión, obispos y pastores de la Caravana Ecuménica por la Paz. Patrocinio y Elmar Setzer fueron renunciados y Javier López Moreno, el gobernador sustituto, con poca imaginación, creó la enésima comisión gubernamental para “investigar el problema de las expulsiones”.  El tema quedó otra vez… pendiente. Habían pasado 20 años de expulsiones.

 

En Febrero de 1994, mientras se realizaban los “diálogos” entre el Gobierno Federal y el EZLN en la Catedral de San Cristóbal, una delegación del CRIACH se entrevistó con Marcos. La delegación zapatista colocó en su agenda el tema. Sin embargo, algo más pasó… ¿Que qué pasó? Saber… Eu nâo se. Eu nâo vi. Eu nâo estava ahí. El hecho fue que un grupo de chamulas decidió crear un grupo armado de autodefensa al que llamó Guardián de mi hermano. La consistente indiferencia e incapacidad gubernamental motivó a los expulsados del CRIACH a realizar diversas acciones. Veamos algunas:

 

Marzo de 1994

– Invasión de diversos predios en la periferia de la ciudad colonial.

– Movilización de cientos de expulsados el día del Natalicio de Juárez.  

 

Julio de 1994

– Los expulsados secuestraron a Domingo López Ruiz, presidente municipal de San Juan Chamula. En algún lugar, lo tuvieron amarrado, le mostraron que ya tenían “buenas armas” y lo torturaron colocándole una pistola en la cabeza y en los testículos. 

– El 6 de julio, recibieron con ráfagas de metralletas a una columna motorizada de autoridades y chamulas de San Juan que buscaban liberar a su presidente causándoles 6 bajas, 2 de ellas mortales.

– El 9 de julio, los caciques agredieron a tiros a evangelistas  en Arvenza I y II.

 

Agosto de 1994

– Entre los días 11 y 17 de ese mes, 584 expulsados retornaron a Chamula bajo su “cuenta y riesgo”. Era el primer retorno en dos décadas. La caravana era discretamente custodiada por El guardián de mi hermano.

 

Septiembre de 1994

– En respuesta, el 19 de ese mes, los caciques de San Juan asesinaron a 3 personas en Icalumtic. Una mujer fue herida, violaron a una niña,13 menores quedaron huérfanos.

– El 20 de septiembre fue secuestrado por los caciques Agustín Pérez de Arvenza I.

 

Noviembre de 1995

La noche que lloró Chamula: El 18 y 19 de ese mes se dieron varios enfrentamientos armados en Arvenza I. Según el gobierno el saldo fue de 6 muertos. El Frayba reportó 18 personas fallecidas. Juan Heredia (+), El papero, viejo militante del CRIACH me confió que habían sido 40 caciques armados los que habían caído en la refriega. La situación había cambiado en San Juan Chamula. “Antes, comentó Abdías, asumíamos las cosas con resignación. Ahora decimos: Si vienes a mi casa a agredirnos… ¡Te mato!” Los cristianos alcanzaron su libertad a tiros. Estos cristianos  no católicos ya no correspondía la modelo de la resignación y la obediencia: Ahora ponen la otra mejilla… pero armada.

 

Diciembre de 2011

El 3 de diciembre,  en la comunidad de Cuchulumtic, municipio de San Juan Chamula, una “multitud” de cristianos no católicos se reunieron para celebrar 17 años del retorno de expulsados.  En todo ese tiempo los caciques de San Juan no pudieron impedir que los cristianos hayan construido 144 templos en 75 comunidades, de las 114 en ese municipio. Domingo López Ángel, fundador del CRIACH lleva más de 2 años preso. Es la sexta ocasión que el mal gobierno lo recluye.

 

4 de enero de 1994.- Los combates en las Comunidades al Sur de San Cristóbal…

 

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15/01A 6570 días del levantamiento armado de EZLN, partes I a VI…

01/01Las FLN-EZLN 42 años después: “NO NOS RENDIMOS… NO CLAUDICAMOS… NO NOS VENDIMOS…”

13/12A 6,570 días del levantamiento armado de EZLN / I, y otros artículos de Gaspar Morquecho

22/11Acto del MNPJD este jueves 24 por la libertad de Pathistán / La emergencia nacional en México

17/11La Garrapata en el Chuncerro, cuna del EZLN

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2 respuestas a A 6,570 días del levantamiento armado del EZLN (VII)

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