fuentes: http://www.sipaz. org/fini_ esp.htm
http://redlatinasin fronteras. wordpress. com/

Ubicación:
Chiapas es el estado más al sur del país. Colinda con los estados de Oaxaca y Veracruz al oeste y con Tabasco al norte y noroeste. Al noroeste y este, se encuentra con la frontera de Guatemala. Chiapas tiene una extensión de 75,634.4 km2 y representa la 3.8% de la superficie del país.
FUENTES: Gobierno de Chiapas 2005
Regiones y Municipios:
Por motivos históricos y geográficos en el estado de Chiapas se diferencian dos grandes regiones: la parte sudoeste que abarca las regiones Centro, Fraylesca, Istmo Costa, Sierra, Soconusco y la región noreste que abarca regiones de Los Altos, Zona Norte, Selva Lacandona y Fronteriza.
Chiapas está constitucionalmente dividido en 118 municipios. La capital es Tuxtla Gutiérrez. El estado ocupa el primer lugar del país en la marginación por localidad. De los 118 municipios, 109 padecen de una marginación alta o muy alta. 33 de los 44 municipios con alta marginación son predominantemente indígenas (población indígena de por lo menos un 40%).
En diciembre de 1994 ante un impasse del diálogo de paz, el EZLN creó 38 municipios autónomos independientes de los municipios constitucionales.
En 1998, el gobierno estatal realizó una remunicipalización con el objetivo de contrarrestar la fuerza de los MAREZ (Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas). Se crearon 8 nuevos municipios ‘oficiales’: Montecristo de Guerrero, Maravilla Tenejapa, San Andrés Duraznal, Marqués de Comillas, Benemérito de las Américas, Santiago y Aldama. Lejos de representar la descentralización del poder, ha permitido un mayor control de los poderes locales por parte del gobierno estatal.

Según el comunicado del EZLN del año 2003 existen 28 municipios autónomos, en los que existen comunidades de bases de apoyo zapatistas. Las autoridades autónomas de los municipios se llaman Consejo Autónomo. Los consejos de cada una de las cinco regiones con presencia zapatista (Los Altos, Selva Tseltal, Selva Fronteriza, Tzots Choj, y zona Norte) se organizan de manera rotativa en las denominadas Juntas de Buen Gobierno. Sus sedes están en los ‘Caracoles’: La Realidad, La Garrucha, Roberto Barrios, Oventic y Morelia.
La denominada “zona de conflicto” según el gobierno federal abarca las regiones de Los Altos, Selva y Selva Fronteriza. Los organismos no-gubernamentales reconocen también dentro de la región de conflicto a la zona Norte.

FUENTES: CIEPAC, CHIAPAS: Los Rumbos de Otra Historia 1995
Los pueblos indígenas.
Según el censo del INEGI en el 2000, Chiapas cuenta con 3,920,892 habitantes, ocupando el octavo lugar de las entidades estatales más pobladas del país.
Chiapas como otros estados del sureste mexicano, tiene una composición pluriétnica y pluricultural. A través de estudios estadísticos se ha establecido que del 24 al 32% de la población (de 979,614 a 1,266,043 personas) pertenece a un pueblo indígena. Los porcentajes pueden variar según los criterios utilizados en las encuestas. Por un lado se establecen criterios visibles como hablar una lengua indígena o mantener el traje tradicional, y por el otro prevalece el criterio de la auto identificación como indígena.
El 81.5% de la población indígena se concentra en tres regiones: los Altos, el Norte y la Selva. Los grupos indígenas predominantes son:
1.    Tzotzil – 36% de la población indígena total
2.    Tzeltal - 34.5%
3.    Chol – 17.4%
4.    Zoque – 5%
5.    Tojolabal - 4.7%
1.
Los grupos Mame, Chuj, Kanjobal, Jacalteco, Lacandón, Katchikel y Mocho (Motozintleco) forman los otros restantes 2.3% de la población indígena del estado.
La población general de Chiapas se incrementa por un promedio del 2.1% por año, lo cual genera una mayor presión sobre la tierra.
•    La tasa de fecundidad del estado es la 2a más alta del país: 3.47 por cada mujer.
•    La población indígena es joven: el 45.5% de la población total indígena tiene de 0 a 14 años.
•    FUENTE: Secretaría de Desarrollo Social del Estado de Chiapas, 2003

Desigualdades Sociales:
1. Ingresos
En el estado domina el modelo de agricultura de subsistencia que no permite excedentes agrícolas con los que tener ingresos económicos. Las reformas estructurales neoliberales enfocadas en la apertura comercial a los mercados extranjeros y el abandono de las políticas públicas para la protección del campo ha empobrecido a los campesinos.
•    A diez años de la firma del TLC en 1994 el salario mínimo nacional ha perdido el 20% de su poder adquisitivo.
•    El salario mínimo actual es de aproximadamente 43 pesos al día (el equivalente de $4 USD).
•    El ingreso de los pueblos indígenas per capita representa sólo un 32% del ingreso de los no indígenas en el estado.
•    Hay 304,018 indígenas empleados en el estado de Chiapas: el 42% (122,345) no registran ingresos. Otro 42% (127,682) sobreviven por debajo de un salario mínimo mensual. Sólo el 9.9% de la población indígena chiapaneca gana de 1 a 2 salarios mínimos mensuales.
•    83% de la población indígena está ocupada en la agricultura, en comparación con 58.3% de la población general de Chiapas. 5.5% de la gente indígena trabaja en la industria y otro 8.6% en servicios.
Fuentes: CIEPAC 2004, La Jornada 2005, ECOSUR 2003, CDI 2000, Banco Mundial 2003

2. Derecho a una vivienda digna
Chiapas es el primer estado en la República mexicana en cuanto a la riqueza en agua (el 30% del agua superficial del país, concentrado sobre todo en Montes Azules) y energía hidroeléctrica (el 54% del país se genera en una sola cuenca, El Grijalva). Es paradójico que pese a ello sigan existiendo comunidades indígenas que no cuentan con la luz eléctrica ni con agua entubada, debido a la inequidad existente en el estado.
Gran porcentaje de los hogares de la población indígena no cumple con las condiciones mínimas de una vivienda digna:
•    36.2% no disponen de agua entubada
•    35.2% no tienen energía eléctrica
•    71% mantienen piso de tierra
•    85.7% cocinan con leña o carbón
Fuentes: CDI 2000, Maderas del Pueblo del Sureste 2005

3. Educación
La educación ha sido tradicionalmente el instrumento de las políticas indigenistas que pretendían “aculturar” y asimilar a los indígenas a la cultura nacional mexicana, no permitiendo ni la manifestación ni el desarrollo de su propia cultura. Por otra parte, un gran número de comunidades indígenas nunca han tenido acceso a la educación publica. Por estos motivos la educación se convirtió en una de las principales demandas de la lucha zapatista y uno de los principales ejes de su proyecto autónomo. La educación zapatista pretende recuperar y desarrollar la cosmovisión indígena y consolidar su proyecto rebelde. En contenido y estructura se alejan del modelo oficial.
Acceso a la educación por la población indígena:
•    38.8% de la población indígena que tiene 15 años o más nunca recibió una educación formal.
•    Solo un 11% concluyó la educación primaria.
•    El 19.9% de la población de 6 a 14 años no asiste a la escuela actualmente.
•    El 37.4% de la población del estado no habla español.
Analfabetismo:
Según el censo de 2000, Chiapas tiene el nivel más alto en el país en cuanto al analfabetismo.
•    El 22.91% de la población general chiapaneca de 15 años o más, no sabe leer ni escribir. (promedio nacional: 12.6%)
•    Por cada 100 hombres analfabetos, hay 182 mujeres que no cuentan con la capacidad de comunicarse por escrito.
•    El 42% de la población indígena que tiene 15 años o más es analfabeta.

Fuentes: INEGI 2000, CDI 2000, Enlace Civil 2005

4. Salud
Por toda una serie de políticas discriminatorias la mayoría de las comunidades indígenas no han tenido el acceso al sistema de salud mexicano. La falta de recursos y la lejanía de algunas comunidades de los grandes centros urbanos ha llevado a la agudización y reproducción de enfermedades fácilmente curables. Por esto mismo los zapatistas han desarrollado su propio sistema de salud autónoma, existiendo clínicas regionales autónomas en las que los pacientes son atendidos por promotores indígenas.
Carencia de servicios de salud:
•    En los municipios donde la población indígena supera el 70%, la presencia médica es de 1 médico por cada 25,000 habitantes.
•    Se acepta oficialmente la falta de acceso de más de un millón de chiapanecos a los centros de salud, siendo en su mayoría población indígena.
Fuentes: CIEPAC 2001; CDI 2000

Desnutrición:
El estado de Chiapas ocupa el tercer lugar de desnutrición en el país, después de Guerrero y Yucatán, según un estudio realizado por el Instituto Nacional de Nutrición “Salvador Zubirán” en 2003.
•    La desnutrición es la séptima causa de morbilidad en el estado de Chiapas y la décima causa de la mortalidad. En 1994, era la sexta causa de mortalidad entre gente indígena.
•    La desnutrición en la población indígena es del 71.6%.
Fuentes: CIEPAC 2001; Secretaría de Desarrollo Social del Estado de Chiapas 2003; La Jornada 2003

Mortalidad (General):
Los niveles de mortalidad en Chiapas son de los más altos en el país.
•    Las enfermedades infecciosas ocupan 8 de las 10 causas principales de enfermedad. Las respiratorias representan un 59%, seguidas de las intestinales (causadas por la falta de agua potable y drenaje) que representan un 31%.
•    En los municipios indígenas, la tuberculosis es la 11ª causa de la muerte (la 16ª en todo el país).
•    Chiapas ocupa el 4º lugar a nivel nacional de mujeres infectadas con VIH. Con el incremento constante de emigración del estado, el riesgo de contagio de VIH se ha incrementado también.
Fuentes: Secretaría de Desarrollo Social del Estado de Chiapas 2003; CIEPAC 2001

Mortalidad Infantil:
•    En México: 28 niños mueren por cada 1000 nacidos vivos
•    En Chiapas: 34.8
•    Chiapas ocupa el primer lugar en el país en mortalidad infantil por enfermedades diarreicas.
Fuentes: UNICEF, CIEPAC 1996

Mortalidad Materna:
La muerte materna afecta principalmente a las mujeres pobres y tiene como causas la deficiencia y la inaccesibilidad a los servicios de salud, tanto como la desnutrición, la violencia familiar, así como los embarazos prematuros y no deseados y los abortos mal practicados.
•    La media de los países industrializados es de 10 muertes de mujeres por cada 100,000 nacimientos.
•    En México, 51 mujeres mueren por 100,000 nacimientos.
•    En Chiapas, 117 mujeres mueren por 100 mil recién nacidos, ocupando así el tercer lugar en el ámbito nacional.
•    Las regiones que registraron un mayor número de casos de muerte materna durante el período 1999 a 2002 son la Selva y los Altos, regiones indígenas mayoritariamente.
Fuentes: Secretaría de Desarrollo Social del Estado de Chiapas 2003;
CIEPAC 2001; Secretaría de Salud 2003; Comunicación e Información
de la Mujer A.C. (CIMAC) 2003, 2004

5. Tierra
Chiapas es un estado donde la reforma agraria implementada tras la Revolución Mexicana no llegó a efectuarse. La tierra ha quedado en manos de unos pocos terratenientes. Este hecho convirtió la tierra en uno de los principales factores de conflictividad social, que se ha profundizado con el tiempo. La búsqueda de tierras generó sobre todo a partir de los 50’s, un complejo proceso de migración hacia la Selva Lacandona. A esto hay que añadir que en los años 70 el gobierno estatal decidió otorgar a unas pocas familias de la etnia lacandona más de 600 mil hectáreas de la Selva sin haber satisfecho las necesidades de la restante y creciente población indígena y campesina. Esto es uno de los factores por los cuales la Selva hoy en día es uno de los escenarios de mayor conflictividad. En el año 1992 se reformó el artículo 27 de la Constitución permitiendo que la tierra comunal y ejidal pueda ser sujeta a la compra-venta libre (antes estaba prohibido, protegiendo la tierra comunal y ejidal). Dicha reforma hizo explotar la movilización social en todo el país, y su derogación fue una de las principales demandas del levantamiento armado de 1994.
Para la implementación de esta reforma el gobierno implementa los Programas de Certificación Ejidal y Comunal PROCEDE y PROCECOM, para facilitar la compra-venta de las tierras y profundizar la destrucción del tejido comunitario.
•    Chiapas ocupa el segundo lugar a nivel nacional en el número de ejidos, con un total de 1,887. El 17% de tierra en Chiapas es colectiva.
•    Al año 2003, el 37% de los ejidos no habían entrado al PROCEDE.
FUENTES: Memoria del Encuentro Nacional contra
PROCEDE y PROCECOM 2003, MEMORIA 1998

6. Recursos Naturales
Chiapas guarda una gran diversidad animal y vegetal debido a su posición geográfica. Se conserva una superficie significativa de los bosques, destacando por su gran biodiversidad la Selva Lacandona. En las últimas décadas esta superficie sufrió una fuerte degradación a raíz de la explotación maderera y ganadera, así como de la fuerte presión humana sobre la tierra. A esto se añade una serie de políticas gubernamentales contradictorias – que por un lado intentan promover la conservación, pero por otro ha seguido instrumentalizando como una fuente de recursos naturales mercantilizables. En este contexto se superponen macroproyectos de “conservación ambiental” como el Corredor Biológico Mesoamericano, o el Proyecto de Desarrollo Social, Integrado y Sostenible en la Selva Lacandona (PRODESIS). Y otros como el Plan Puebla-Panamá que siendo el proyecto de modernización y reordenamiento territorial permitiría acceso y extracción de los recursos naturales.
Frente a estos proyectos en los que la conservación es defendida para que la biodiversidad pueda ser aprovechada con fines mercantiles se proponen alternativas desde las comunidades de modo que puedan seguir conviviendo con la naturaleza. Organizaciones como el EZLN, la ARIC-ID-UU (Asociación Rural de Interés Colectivo Independiente y Democrática Unión de Uniones) están implementando nuevas técnicas de cultivo y decidiendo sus propios planes de manejo sustentable.

Agua/Hidroelectricidad
•    En Chiapas, se concentra el 30% del agua superficial del país. Chiapas cuenta con los dos ríos más caudalosos del país: el Usumacinta y el Grijalva.
•    La región hidroeléctrica más grande del país se encuentra en La Reserva de la Biosfera de Montes Azules.
•    De las más de 10 cuencas hidrólicas en Chiapas, la más importante es la del Río Grijalva, que genera el 54% de la energía hidroeléctrica del país.

Petróleo
Chiapas es un estado importante no sólo por el petróleo que ya se produce, sino también por las reservas que todavía no se han explotado.
•    En 2001, Chiapas produjo 17.5 millones de barriles de petróleo crudo, equivalente al 21% de la producción nacional.
•    Existen 118 pozos petroleros ubicados en el norte del estado.
•    En 2002, Pemex hizo planes de invertir 63 mil millones de pesos durante los siguientes cinco años en el sureste de México. El 32% se destinaba para la perforación y producción del petróleo.
•    Aunque Pemex niega que haya proyectos de exploración de petróleo en la Selva, en Chiapas sus proyectos han incluido a los municipios de Palenque, Ocosingo, Benemérito de Las Américas y Marqués de Comillas todos en la región Selva. Y ha iniciado proyectos de exploración en los municipios de Las Margaritas, Independencia, La Trinitaria y Maravilla Tenejapa en la región Fronteriza.

Gas Natural
•    En 2001, se produjo en Chiapas un volumen de 222,964 millones de pies cúbicos que representa el 47% de la producción nacional.

Áreas Naturales Protegidas
•    Chiapas cuenta con más áreas naturales protegidas (37) que cualquier otro estado de México. El 20% del territorio del estado está bajo protección oficial.
•    La biodiversidad de Chiapas se concentra en las áreas naturales protegidas. Una de las más grandes de estas áreas es la Reserva de la Biosfera de Montes Azules.
Fuente: Gobierno de Chiapas 2001; CIEPAC 2002; COMPITCH 2005

Biodiversidad
Se reconocen en Chiapas:
•    19 tipos de vegetación
•    cerca de 8.500 especies de plantas
•    180 especies de mamíferos
•    666 especies de aves
•    227 especies de reptiles
•    92 especies de anfibios y
•    más de 1,200 especies de mariposas.
FUENTE: SEMARNAT 2005

Ecoturismo
El ecoturismo es una de las formas de aprovechar la riqueza natural de los pueblos, generando ingresos.
Si bien desde proyectos gubernamentales es una de las formas para generar ingresos para los pueblos indígenas, por otra parte es cuestionado por sujetarlos a las reglas y demandas del mercado. El ecoturismo como turismo “alternativo” tiene implicaciones culturales por cuanto la realidad comunitaria y territorial debe adecuarse a las expectativas foráneas. Ante la falta de oportunidades para preservar la soberanía alimentaría el ecoturismo fomenta en muchas ocasiones la pérdida de prácticas culturales ligadas a la tierra.
•    Hay denominados “hoteles de ecoturismo” en la Selva Lacandona, como en Boca Chajul, el río Tzendales y Laguna Lacanjá (en construcción) patrocinados por transnacionales como la Ford Motor Company. Existe la amenaza de que se utilicen como centros de turismo científico para el saqueo de material genético contenido en la biodiversidad sin el control del gobierno.
•    Denuncias en contra de proyectos eco-turísticos desde las comunidades indígenas incluyen:
•    La compra y privatización de tierra ejidal
•    Los desplazamientos de comunidades indígenas en áreas estratégicas
•    La explotación de las costumbres y tradiciones indígenas sólo para entretener a los turistas
•    La conversión en negocios a los recursos naturales
•    La destrucción del medioambiente: la tala y saqueo de los árboles, contaminación de agua
•    La llegada de drogas y otros vicios a las áreas rurales y antes aisladas
FUENTES: La Jornada 2005, FZLN 2005
Migración
La migración de chiapanecos hacia otros estados o a Estados Unidos en los porcentajes actuales es un fenómeno nuevo. A partir de los años 30, la Selva Lacandona había servido como “válvula de escape” para la tensión social creada por la falta de tierra. Las políticas neoliberales impulsadas a partir del año 1982 con el gobierno de Miguel de la Madrid cancelaron las políticas de protección al campo mexicano. Más tarde las consecuencias del TLCAN, en vigor desde 1994, dejaron sin salida comercial a los productos del campo. Esta crisis está obligando a miles de chiapanecos a abandonar sus comunidades y sus tierras en búsqueda de una salida económica.
Migración hacia los Estados Unidos de América:
•    Entre 30,000 y 50,000 chiapanecos emigran hacia los EUA cada año, de una población de casi 4 millones.
•    Se calcula que en menos de 10 años, unos 300,000 chiapanecos se habrán asentado en los EUA.
•    65% de ellos son campesinos e indígenas que proceden de Pantepec (zoques), Altos (tzotziles), Norte (choles), Selva (tzeltales) y de la Sierra Madre (mames).
•    Según estudios del Colegio de la Frontera Sur, los nuevos migrantes de Chiapas se establecen principalmente en entidades estadounidenses sin tradición receptora, en las zonas centro y occidente, entre ellos Oklahoma, Colorado y Washington.
La economía de migración:
•    Las remesas de chiapanecos en los EUA se calculan para 2004 en 500 millones de dólares, equivalente “a toda la cosecha de maíz – principal generador de valor en el estado – además de la producción de frijol, plátano y mango.”
•    Un migrante paga entre 1,500 y 2,500 dólares a los “polleros” para que le lleven “seguramente” a los EUA. (En 1995, se pagaba entre 20 y 30 dólares.)
Fuentes: “Migrantes mesoamericanos (I/II),” Miguel Pickard,
2005 (ESTESUR); CIEPAC 2004; Red Latinoamericana
sobre Poblaciones Móviles y SIDA 2004

Militarización
Desde hace décadas, el ejército estuvo presente en Chiapas como el rostro visible del gobierno federal en la periferia. Pero a partir del levantamiento zapatista en 1994, se militarizó todo el estado amparándose en el Plan de Defensa Nacional que legitima la acción de las fuerzas armadas ante un “enemigo interno que atente contra la seguridad y soberanía nacional”. En febrero de 1995, el ejército entró a la Selva para detener a la Comandancia zapatista.
Durante esta década se han denunciado constantes patrullajes militares en comunidades con el fin de hostigar a la población civil generando en algunos casos desplazamientos forzados y en otros llegando al desmantelamiento violento de los municipios autónomos (los casos de El Bosque y Ricardo Flores Magón en 1998). En otras regiones como Chenalhó o la zona Norte, el ejército impulsó la creación de grupos paramilitares como uno de los instrumentos de la estrategia contrainsurgente para acabar con la resistencia zapatista. Se aprovecharon las diferencias políticas y organizativas existentes en las comunidades armando a los mismos indígenas como paramilitares.
Número de Bases y Ubicación
•    La VII Región Militar abarca Chiapas y Tabasco y incluye las 5 Zonas Militares 30, 31, 36, 38 y 39.
•    De éstas, las Zonas 38, 39 y parte de la 31 abarcan 30 municipios de la “región de conflicto” en Chiapas en los “territorios indígenas” de los Altos, la Zona Norte y la Selva Lacandona. Las Zonas 38 y 39 fueron creadas después del levantamiento zapatista en 1994.
•    En estas tres Zonas Militares, el CAPISE (Centro de Análisis Político e Investigaciones Sociales y Económicas, A.C.) identificó 91 instalaciones militares, en un estudio que se realizó en febrero 2004. Según una corrección de la misma SEDENA (Secretaría de la Defensa Nacional) en 2005, el número actual de instalaciones es 118.
•    Según los propios datos de la SEDENA, la totalidad de las hectáreas adquiridas y expropiadas para uso de su institución es de 4,443. Según el CAPISE, por lo menos 57 de las instalaciones militares se asientan en predios ejidales (tierra comunal de un pueblo campesino o indígena).
Violaciones de Derechos Humanos
El Ejército Nacional ha sido denunciado por violaciones de derechos humanos en Chiapas en contra de civiles de comunidades pertenecientes al EZLN y otras organizaciones:
•    Hostigamiento
•    Amenazas
•    Toma ilegal de tierra
•    Ejecuciones
•    Tortura
•    Desplazamiento forzado
•    Introducción de prostitución, alcoholismo y drogadicción, las cuales han generado fragmentación y ruptura del tejido social y violan el derecho de las comunidades a disfrutar y desarrollar su propia cultura en condiciones de igualdad.
Argumentos Oficiales
El Ejército justifica su presencia en Chiapas con razones no relacionadas al EZLN:
•    Flujo de migrantes indocumentados
•    El narcotráfico
•    El tráfico de armas y maderas preciosas
•    La atención social frente a la pobreza y los desastres naturales
•    El crimen organizado
•    Conflictos e inestabilidad entre comunidades indígenas
Fuentes: CAPISE 2004, 2005

Desplazados
En el estado de Chiapas el desplazamiento forzado es un fenómeno que desde hace décadas se ha producido por varias razones como intolerancia religiosa o los conflictos agrarios. La guerra de contrainsurgencia implementada produjo miles de desplazados internos.
Hoy existen alrededor de 12.080 desplazados en Chiapas, la mayoría de que proviene de la región Zona Selva-Norte, de los municipios de Tila, Tumbalá y Sabanilla, y de Los Altos, del municipio de Chenalhó.
Podemos diferenciar cuatro grandes grupos:
•    los desplazados zapatistas de Polhó (Los Altos de Chiapas) que se niegan a retornar mientras no se cumplan los Acuerdos de San Andrés;
•    los retornados de la organización Las Abejas de la misma región – los dos grupos forzados a desplazarse por la masacre de Acteal en el año 1997;
•    los desplazados en la zona Norte por la violencia del grupo paramilitar Paz y Justicia, que optaron por negociar su retorno con el gobierno en la llamada “mesa de negociación de Jolnixtié”;
•    por ultimo un grupo de desplazados de diferentes regiones de Chiapas acompañados por el el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas.
•    La mayoría de la gente desplazada proviene de la región Zona Selva-Norte, de los municipios de Tila, Tumbalá y Sabanilla, y de Los Altos, del municipio de Chenalhó.
Fuentes: Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas,
“Caminando Hacia el Amanecer,” 2002

Presencia de Transnacionales en Chiapas
El Tratado de Libre Comercio y el resto de acuerdos comerciales han favorecido a las grandes empresas multinacionales, quienes cuentan con un poder económico superior a los estados-nación. Las multinacionales ven a México (como al resto de América Latina) como una fuente rica y fácil para la multiplicación del capital, sobretodo a través de la explotación y comercialización de recursos naturales como el agua y la biodiversidad. Por estos motivos su mayor interés se concentra en las regiones del sureste de México.
Existen 3 grandes intereses en la explotación de los recursos naturales de Chiapas.
•    La biodiversidad: en miras de las empresas farmacéuticas, biogenéticas que ven en la bioprospección la forma de crear patentes sobre material genético y la producción y distribución de semillas transgénicas.
•    El agua, interés de multinacionales embotelladoras e hidroeléctricas.
•    El establecimiento de ‘servicios ambientales’ (pago a habitantes de áreas naturales para conservarlas con el fin de mantener la cadena de captura de carbón.) Esta propuesta es impulsada desde los gobiernos de los países ‘desarrollados’ ante el incumplimiento de las reducciones de gases tóxicos establecidas en el Protocolo de Kioto.
Monsanto, el gigante estadounidense en el área de transgénicos, acaba de adquirir la empresa mexicana Seminis en enero de 2005 para seguir en sus investigaciones y creación de las semillas transgénicos. Su centro de producción está ubicado en uno de los mejores postores de Montes Azules, sobre la ruta hacía Montebello y el sur de la reserva.
•    Monsanto ha recibido casi el 40% de los permisos para transgénicos. La mayor parte de estos permisos son para el cultivo de maíz, seguido de algodón, tomate y soya, principalmente.
•    La compañía es responsable por el 94% del área cultivada con semillas transgénicos en todo el mundo.
•    La diseminación de transgénicos fuera de control ha sido detectada repetidamente en Chiapas, sobretodo en los municipios de Las Margaritas, Ocosingo, Palenque y Playas de Catazajá, es decir, la Selva Lacandona y sus alrededores.
Coca-Cola: México es el primer país en el mundo que más consume Coca-Cola y Chiapas uno de sus estados de mayor consumo en el país.
Acusaciones en contra de la compañía en Chiapas:
•    La compra de aguas anteriormente ejidales para su uso privado, lo cual quita tierra y acceso al agua a los indígenas (Se consumen sólo en la producción de botellas el equivalente del agua consumido por 223 familias.)
•    La contaminación del agua y la venta de agua contaminada
•    Violaciones de los derechos humanos: intimidación a sindicalistas, asesinatos, torturas.
•    El fomento de divisiones y tensiones en comunidades indígenas que han llegado hasta desplazamientos
•    El aumento de la pobreza: en comunidades indígenas, una persona gasta hasta el 17.5% de su salario mínimo diario en productos de Coca-Cola
•    El incremento de la desnutrición en comunidades donde no haya acceso a otras bebidas más saludable
Ford Motor Company participa en el mecanismo de “captura del carbón”, que les permite a las empresas “adoptar un bosque” que supuestamente es capaz de absorber el carbón emitido y convertirlo en oxígeno en vez de exigirles bajar sus emisiones (como articuló el fallado Protocolo Kyoto).
•    Ford “adoptó” la Selva Lacandona en 1998 y desde este año, ha pagado unos 10 millones de dólares al gobierno federal.
•    En 2000, como parte de la celebración de su 75 aniversario de estar en México, la Ford entregó un cheque simbólico por 2.5 millones de dólares al gobierno estatal para la construcción y equipamiento de 5 estaciones de campo en la Selva Lacandona, para implementar proyectos de educación ecológica, vigilancia de la selva, el desarrollo sustentable y ecoturismo de las comunidades y el apoyo de los trabajos de investigación.
Bayer: Se calcula que la industria farmacéutica, de la cual el Bayer forma gran parte, tiene ganancias de más de 32,000 millones de dólares anuales gracias al uso de remedios tradicionales que incorporó a medicamentos de receta. Se estima que el valor económico total anual de las drogas derivadas de plantas es de más de 68,000 millones de dólares anuales, solamente en los EUA.
FUENTES: CIEPAC 2001, 2003, 2004, La Jornada 2005
, Maderas del Pueblo del Sureste 2005,
Ford Motor Company 2000
PROCESO DE PAZ, PROCESO DE GUERRA
BREVE SINTESIS DE LA HISTORIA DEL CONFLICTO EN CHIAPAS: 1994-2006
El actual conflicto en Chiapas no se puede definir como un evento de generación espontánea sino que surge de un largo y complejo proceso organizativo frente a una histórica situación de injusticia.
En los antecedentes del conflicto, cabe destacar varios factores:
1.    Una de las características del conflicto chiapaneco es su fundamento en la paradoja de un estado rico con una de las poblaciones más pobres de la nación. En un estado que genera el 35% de la energía eléctrica del país, un 34% de sus viviendas no tiene este servicio. En una zona rica en recursos naturales y agrícolas, en petróleo, casi el 60% sobrevive apenas con un salario mínimo. El 60% de los niños en edad escolar no pueden asistir a la escuela y el índice de analfabetismo llega al 30%. Sólo el 57% tienen acceso al agua potable entubada. [Esas cifras datan de 1994. Estadísticas más recientes indicarían las mismas tendencias.]
2.    Un estado de fuerte discriminación racial (aunque la población indígena representa el 30% y la casi totalidad de la población en la zona de conflicto)
3.    Por el carácter excluyente del neoliberalismo y de la globalización, dos otros factores reforzaron el ya de por sí alto grado de marginación de la población campesina e indígena:
•    La caída de los precios del café en 1989.
•    La reforma del artículo 27 constitucional en 1992 (al facilitar la comercialización de las tierras, significó una debilitación del sistema de ejidos, estructura fundamental en las comunidades indígenas).
•    La firma del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Canadá y México que entró en vigor el 1º de enero de 1994.
4.    El grupo que iba a originar el EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) entró a la Selva en 1983 con un perfil de guerrilla “tradicional” . Como lo explicó el Subcomandante Marcos en escritos posteriores, el contacto con las comunidades indígenas amplió las perspectivas del movimiento. Eso explica que, mientras su núcleo militar es bastante limitado, su fuerza radica en el amplio apoyo social del cual se beneficia.

1994

El 1º de enero de 1994, el EZLN declara la guerra al gobierno federal y a su ejército y llega a ocupar varias cabeceras del estado de Chiapas, entre ellas San Cristóbal de las Casas, Las Margaritas, Altamirano y Ocosingo. Sus principales demandas eran “trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz” (Primera declaración de la Selva Lacandona). Explica que optó por la vía armada frente a los pocos resultados de las protestas pacíficas.
Después de 12 días de guerra cuyo balance de muertos varía entre 145 (versión gubernamental) y 1000 (versión zapatista), el gobierno decreta un cese del fuego unilateral bajo la presión de la sociedad civil nacional e internacional, y se entabla un primer diálogo con el EZLN en la Catedral de San Cristóbal de Las Casas, bajo la mediación de su obispo, Samuel Ruiz. Como prueba de su buena voluntad, el gobierno libera a los presos zapatistas y el EZLN entrega su único rehén, el General Absalón Domínguez, ex-gobernador de Chiapas.
En junio, después de un amplio proceso de consulta con sus bases, el EZLN rechaza las propuestas del gobierno nacidas del diálogo de la Catedral (por el 98% de los votantes) por no responder a sus demandas. Decide mantener el cese al fuego y abrir un diálogo con la sociedad civil. A través de la Segunda Declaración de la Selva Lacandona, convoca a la Convención Nacional Democrática, que se realiza en agosto con la participación de 6000 representantes de organizaciones populares de todo México.
Por otro lado, el gobierno federal no parece dispuesto a dialogar más a fondo con un movimiento rebelde cuya influencia busca minimizar o ignorar. Para obligar el gobierno a tomarlos en serio, el 19 de diciembre, los zapatistas rompen el cerco impuesto por el ejército federal y toman sin derramamiento de sangre 38 cabeceras municipales, declarándolas municipios autónomos y rebeldes. El conflicto de Chiapas se ve como una piedra en el zapato del gobierno tanto más cuanto que estamos en un año electoral (para la presidencia de la República) y la situación económica es cada vez más alarmante. Al finalizar el año, en medio de rumores y temores de inestabilidad, estalla en México una de las crisis financieras más graves de su historia reciente.

1995

En enero, se realiza una reunión entre la Comandancia general zapatista y el entonces Secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma Barragán. Se fija la fecha de la siguiente reunión: el 9 de febrero.
En lugar de los representantes gubernamentales, llega el ejército mexicano en una amplia ofensiva militar. Sin embargo, no logran encontrar a los altos mandos zapatistas que pretendían arrestar. Para algunos, eso es un error de cálculo por parte del gobierno al seguir considerando al EZLN como un movimiento de indígenas manipulados y que desaparecería al descabezarlo. Los zapatistas no responden a la provocación. Sin embargo, el ejército mexicano logra instalarse en un gran número de comunidades.
En marzo, el Congreso aprueba la “Ley para el Diálogo, la Conciliación y la Paz Digna en Chiapas”. Dicho texto plantea la reanudación de los diálogos de paz, la suspensión de los operativos militares en contra del EZLN y la suspensión de las ordenes de aprensión lanzadas en contra de sus supuestos líderes. Una Comisión integrada por legisladores de todos los partidos representados en el Congreso, la COCOPA (Comisión de Concordia y Pacificación) es conformada para facilitar las negociaciones.
Se realiza un primer encuentro entre los zapatistas, la CONAI y la delegación gubernamental en el ejido de San Miguel, municipio de Ocosingo. La negociación se prolongará durante meses, con múltiples interrupciones, en un poblado de Los Altos de Chiapas, San Andrés Larráinzar, que los zapatistas rebautizaron con el nombre de Sacamch’en de los Pobres. Las negociaciones debían realizarse en seis mesas de trabajo: Mesa 1: Derechos y Culturas Indígenas, Mesa 2: Democracia y Justicia, Mesa 3: Bienestar y Desarrollo, Mesa 4: Conciliación en Chiapas, Mesa 5: Derechos de la Mujer, Mesa 6: Cese de hostilidades.
En agosto y septiembre, el EZLN lanza una consulta nacional e internacional para definir el destino de su lucha. Más de un millón de personas responden, la mayoría apoyando la transformación del EZLN en una fuerza política de nuevo tipo. Desde los primeros días que siguieron el alzamiento, los zapatistas han empezado un diálogo abierto con la sociedad civil a todos los niveles, lo cual ha sido y sigue siendo una de sus mayores fortalezas y protección.

1996

A principios de enero, el EZLN anuncia la creación del Frente Zapatista de Liberación Nacional (FZLN), nueva fuerza política no partidaria, independiente y pacífica (Cuarta Declaración de la Selva Lacandona). También, un Foro Nacional Indígena convocado por el EZLN atrae a más de 300 representantes indígenas de por lo menos 35 pueblos indios. Los participantes acuerdan convocar a la conformación del Congreso Nacional Indígena (CNI).
El 16 de febrero, se firman los Acuerdos de San Andrés que contienen los resultados de las negociaciones sobre el tema de Derechos y Cultura Indígena (Mesa 1). En marzo, se abre la segunda mesa sobre Democracia y Justicia. La delegación gubernamental casi no participa. Quiere evitar que el tema cobre una amplitud nacional o constitucional como en el caso de la mesa anterior. Mientras tanto la represión aumenta en todo el estado: arresto de presuntos zapatistas, acciones de grupos paramilitares (Chinchulines y Paz y Justicia), militarización persistente, dificultando aún más las negociaciones.
En septiembre, el EZLN decide retirarse de las negociaciones hasta tanto no se cumplan las condiciones estimadas necesarias para la credibilidad del proceso: liberación de todos los presuntos zapatistas, una comisión gubernamental con capacidad de decisión política y que respete a la delegación zapatista, la instalación de la Comisión de Seguimiento y Verificación (COSEVER), propuestas serias y concretas para la Mesa de ‘Democracia y Justicia’, y el fin del clima de persecución militar y policíaca contra las comunidades indígenas.
En noviembre, las partes acuerdan que la COCOPA preparará una iniciativa de ley para integrar los acuerdos ya firmados en la Constitución. El entendimiento es que las partes aceptarán la iniciativa por completo, sin ninguna observación o corrección, o la rechazarán. En diciembre de 1996, el EZLN acepta la iniciativa; el gobierno a cambio plantea modificaciones que cambian de manera sustantiva la propuesta de la COCOPA.

1997

En enero, el EZLN acusa al gobierno de haber roto el procedimiento al presentar una contrapropuesta. Se niega a reiniciar las negociaciones antes de que se cumplan sus condiciones. Durante todo el año, el EZLN organiza grandes manifestaciones para presionar al gobierno a que implemente los Acuerdos de San Andrés, la más espectacular siendo la marcha de los 1111 zapatistas a la Ciudad de México. Dichas manifestaciones no tienen éxito: el gobierno parece haber optado por dejar “pudrir” la situación. La conflictividad tiene cada vez más características de una guerra de baja intensidad en la cual este último buscaría:
•    confundir a la opinión pública a nivel nacional e internacional (discursos de paz, trabajo social del Ejército, limitación de los enfrentamientos de ejército a ejército, rumores, usos de los medios masivos de comunicación, limitación de las posibilidades de observación internacional, etc.);
•    mantener un cordón informativo, militar y paramilitar de las comunidades disidentes;
•    atemorizar a la población civil, posibles bases de apoyo del EZLN a través de acciones selectivas y “ejemplares” y apostar a que eso impedirá un mayor “contagio” de la insurgencia a otras partes de la sociedad y del país;
•    “dividir para reinar” y polarizar a nivel inter e intra comunitario, o a través de acciones de represión e intimidaciones en contra de las organizaciones sociales
El gobierno parece apostar a que el EZLN va a perder su legitimidad en esta guerra prolongada de desgaste que tiene dimensiones políticas, militares, económicas, jurídicas e informativas. Paralelamente, la CONAI y la diócesis de San Cristóbal son objetos de campañas de difamación y críticas.
Una onda de violencia se desencadena en todo el estado: de la zona Norte (múltiples acciones del grupo Paz y Justicia y un atentado en contra de los obispos de San Cristóbal) a Chenalhó, culminando en Acteal con la masacre de 45 personas. Aumenta significadamente el número de desplazados: alrededor de 4000 en la zona Norte y más o menos 10.000 en los Altos.

1998

En 1998, se exacerba aún más el desfase entre los discursos de paz y las políticas de fuerza implementadas por el gobierno. El proceso de paz parece definitivamente estancado cuando se multiplican propuestas de reforma constitucional sobre Derechos y Cultura Indígena: una del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el partido en aquel entonces en el poder con una iniciativa que respaldará el Presidente Zedillo y otra del Partido de Acción Nacional (PAN). De esa manera, las posibilidades de que el texto de la COCOPA (texto aceptado por el EZLN) sea considerado por el Congreso de la Unión se alejan. Frente a este estancamiento, la CONAI se disuelve (junio) . El Obispo Samuel Ruiz explica que se tomó esta decisión ante los ataques gubernamentales contra él, la Diócesis de San Cristóbal y la CONAI. La COCOPA difícilmente logra suplir sus funciones y tampoco jugar un papel muy significativo cuando es una estructura a veces limitada o paralizada por intereses partidarios.
Mientras tanto, la militarización sigue siendo muy alta: la CONAI y las organizaciones de derechos humanos hablan de más de 70.000 soldados, la tercera parte de las fuerzas armadas mexicanas (la cifra puede haber sido menor sin quitarle su desproporción al hecho). Se multiplican los operativos policiaco-militares de gran amplitud en contra de los municipios autónomos zapatistas (Flores Magón en abril, Tierra y Libertad en mayo, Nicolás Ruiz y San Juan de la Libertad en junio). El pretexto para entrar, si bien tiene un fundamento legal, llevó a la detención de decenas de personas (lo cual es contrario a la Ley para el Diálogo). Los zapatistas respondieron en forma violenta nada más en un caso (San Juan de la Libertad, municipio de El Bosque), con un saldo de 8 muertos.
A nivel del estado, el nuevo gobernador, Albores Guillen lanza una gran ofensiva para restablecer “el Estado de Derecho” a través de diferentes campañas: Acuerdo estatal para la Reconciliación en Chiapas, plan de remunicipalización y ley de ‘Amnistía y Desarme de los Grupos Civiles en el Estado de Chiapas’. Dichas iniciativas son criticadas severamente por la oposición ya que no toman en cuenta al EZLN y pueden llegar a provocar más divisiones.
Frente a estas ofensivas jurídicas, militares y legales, el EZLN se queda silencioso durante varios meses antes de lanzarse en un nuevo esfuerzo de mayor diálogo con la sociedad civil. Anuncia una consulta nacional sobre la iniciativa de ley indígena que hizo la COCOPA con base a los acuerdos de San Andrés. Busca así romper con el cerco en el cual quiere mantenerle el gobierno que, desde el principio del conflicto, ha intentado “chiapanequizar” el problema.

1999

Esta tendencia a regionalizar al máximo el conflicto se refuerza en 1999. El gobierno parece pretender resolver las causas del mismo al promover el desarrollo económico (ver 1994)… sin dialogar con los zapatistas. En un mismo afán, el gobernador, Roberto Albores Guillen, presenta su iniciativa de ley sobre Derechos y Cultura Indígena al Congreso del estado. La iniciativa es fuertemente criticada por partidos de oposición y organizaciones sociales ya que pasa por alto los Acuerdos de San Andrés y todo el proceso de consulta que permitió llegar a su elaboración. Pero mientras tanto, deja la impresión en algunos de que sí se está cumpliendo.
En marzo, el EZLN demuestra que sigue siendo un actor con el que hay que contar a través de la consulta nacional ‘por el Reconocimiento de los Pueblos Indios y por el fin de la Guerra de Exterminio’ organizada conjuntamente con la sociedad civil. Participan más de 2,5 millones de ciudadanos mexicanos.
En respuesta, en la primavera, se lanzan varias campañas desde el gobierno de Chiapas para desacreditar a los zapatistas y sus simpatizantes: las primeras planas hicieron alarde de algunas entregas de armas de supuestos zapatistas. Resulta que ya no lo eran o nunca lo habían sido y que dichas entregas se dieron a cambio de apoyos económicos gubernamentales.
Las autoridades estatales y federales pretextan la aplicación de la Ley de Armas de Fuego y Explosivos, la lucha contra el narcotráfico, la detención de delincuentes y la protección de los habitantes que así lo pidieron para aumentar las incursiones militares y policíacas en las comunidades zapatistas.
Pero tanto a nivel nacional como internacional, y a pesar de sus palabras de buena voluntad, el gobierno ya no logra convencer. Lo más llamativo es la frecuencia de visitas de representantes de la ONU de cada vez más alto perfil, haciendo comentarios que retoman el tema de Chiapas o la impunidad de los grupos paramilitares.
El 30 de diciembre, el Vaticano anuncia el traslado del obispo coadyutor de San Cristóbal, Raúl Vera a Saltillo, en el Norte del país. El Obispo Samuel Ruiz había presentado su renuncia en noviembre, pero todavía no había sido aceptada. El traslado de Vera, que estaba por suceder a Ruiz y seguir con su línea diocesana, y la incertidumbre resultante, generan temores en los círculos cercanos, respecto al posible efecto sobre las perspectivas de paz.

2000

Todo análisis sobre el año 2000 tiene que entenderse en un contexto electoral tanto a nivel estatal como federal. Las esperanzas de lograr avances significativos hacia la paz antes de que se terminara el periodo del presidente Zedillo parecían escasas de antemano. Las elecciones representan durante varios meses un elemento de incertidumbre e inestabilidad, especialmente en el explosivo contexto de Chiapas.
Las elecciones federales del 2 de julio marcan un cambio histórico para México. Luego de 71 años de gobierno sin interrupción, el PRI pierde la presidencia ante el líder de centro-derecha, Vicente Fox. A diferencia de lo previsto, no se dan muchas quejas por fraudes (aunque sí en las zonas rurales) y tanto el Presidente Zedillo como el candidato del PRI reconocen su victoria apenas unas horas después del anuncio de los resultados. El partido representado por Fox también obtiene el mayor número de escaños en la Cámara de diputados.
Semanas después, Pablo Salazar, candidato de una coalición de partidos de la oposición, es elegido gobernador de Chiapas el 20 de agosto, otro inesperado revés para el PRI que también dominó la política chiapaneca por décadas.
Los meses antes de la toma de posesión de los nuevos gobiernos (diciembre) resultan ser tiempos de latencia y transición , entre expectativas, debates y definiciones. En Chiapas, la tensión sube en más de una ocasión, en particular en octubre, a raíz de la detención de 11 personas de la Unión Campesina Indígena Agropecuaria y Forestal (UCIAF), una escisión de ‘Desarrollo, Paz y Justicia’, uno de los grupos acusados de ser paramilitares.
A partir de la toma de posesión del Presidente Fox en diciembre, se observa un cambio significativo en comparación con la administración anterior: coloca el tema de Chiapas en los primeros lugares de la agenda nacional y ordena el retiro de 53 retenes militares.
Después de meses de silencio y sin haber participado en las elecciones, los zapatistas realizan una conferencia de prensa reconociendo que los nuevos gobiernos podrían ser una nueva oportunidad para la paz. Piden tres señales para reanudar el diálogo: el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés, la liberación de los presos zapatistas y el cierre de siete bases militares ubicadas en el área de mayor influencia zapatista. Anuncian una Marcha a México D.F. para defender la propuesta de reforma constitucional redactada por la COCOPA en base a los Acuerdos de San Andrés.
Fox responde: presenta la iniciativa de ley de la COCOPA el 5 de diciembre y cierra paulatinamente varias posiciones militares. Este esfuerzo es correspondido por Pablo Salazar en Chiapas al liberar decenas de presos zapatistas.

2001

En los primeros meses del año, el gobierno de Fox sigue cumpliendo con algunas de las señales pedidas por los zapatistas para reanudar el dialogo: liberación de presos zapatistas y retiro de algunas posiciones militares. En abril, el Ejército se repliega de las comunidades de Guadalupe Tepeyac, La Garrucha y Río Euseba, cumpliendo así con una de las tres condiciones.
A finales de febrero, los zapatistas realizan su Marcha al DF para defender ante el Congreso de la Unión la reforma sobre derechos indígenas elaborada por la COCOPA en 1996. Después de recoger un multitudinario apoyo popular en los doce estados por donde pasó la Marcha, el EZLN habla en la Cámara de Diputados en un momento esperanzador para el proceso de diálogo. Sin embargo, en abril, el Congreso de la Unión aprueba una ley sobre derechos y cultura indígena que el EZLN considera como una traición por no retomar partes importantes de los Acuerdos de San Andrés y de la ley COCOPA. La reforma aprobada, aunque representa un avance, restringe significativamente el concepto de autonomía indígena: no considera a las comunidades y pueblos indios como entidades de derecho público, ni reconoce sus derechos al territorio, al uso y disfrute de los recursos naturales, así como la asociación de comunidades y municipios. Después de este fracaso, el EZLN se repliega en el silencio de la Selva.
Los congresos estatales con mayor población indígena del país (Morelos, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, San Luis Potosí, Oaxaca) rechazan la ley indígena. Las organizaciones y comunidades indígenas, por su parte, presentan ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación 330 recursos constitucionales contra la reforma aprobada, y varias reclamaciones ante la OIT. A pesar de la polémica, dicha ley es promulgada en agosto.
En una gira por Europa, el presidente Fox declara: todo está en paz y tranquilidad en Chiapas . Menciona en este sentido el retorno de los desplazados. Ciertamente, entre agosto y diciembre, se realizan varios retornos de la Organización Civil Las Abejas. Sin embargo, Las Abejas afirman que su retorno fue forzado porque las condiciones de vida eran intolerables y se les había cortado la ayuda humanitaria. Denuncian que los grupos paramilitares siguen armados y que varios culpables de la masacre de Acteal siguen libres.
EL EZLN por otro lado se encuentra en resistencia , ejerciendo la autonomía por la vía de los hechos y rechazando toda asistencia de los gobiernos estatal y federal. Esto genera permanentes conflictos entre las bases zapatistas y otras organizaciones indígenas -antes aliadas- que aceptan los programas sociales y económicos gubernamentales.
Al final del año, el PRI vuelve a obtener la mayoría en el Congreso local y en los ayuntamientos.

2002

En marzo se presenta el Plan oficial para el desarrollo de los pueblos indígenas, que deja de lado aspectos claves de la ley COCOPA y en cambio anuncia la implementación de programas gubernamentales. Los zapatistas y la mayoría de las organizaciones indígenas rechazan estas iniciativas, apostando a la construcción de la autonomía por la vía de los hechos, desde las bases de sus comunidades.
Hasta el final del año, el EZLN permanece en silencio, en protesta por la aprobación de la reforma constitucional sobre derechos indígenas. Tres procesos paralelos hubieran podido modificar ese escenario nuevamente estancado:
•    A mediados de febrero, 168 diputados volvieron a presentar la ley COCOPA en el Congreso federal, “para reparar el error de haber aprobado (…) una reforma que no respondió a las demandas de los pueblos indígenas”. Esta iniciativa no prosperó por la composición del poder Legislativo (sin cambios desde la aprobación de la ley y hasta mediados del 2003).
•    En marzo, la OIT admitió las reclamaciones presentadas por sindicatos y organizaciones sociales contra la ley aprobada, y si bien una resolución desfavorable a la reforma no tendría carácter coercitivo, podría cuestionar aún más su legitimidad, además de constituir una sanción moral. Dicho proceso sigue pendiente.
•    Finalmente, la expectativa más alta se tenía respecto al fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre las más de 300 controversias constitucionales presentadas en contra de la ley. Se pronunció en septiembre, validando dicha ley.
A lo largo del año, la resistencia zapatista y la construcción de la autonomía se siguen dando en medio de tensiones inevitables con las autoridades locales oficiales, y con las organizaciones antes aliadas y hoy en disputa por el control territorial y político. Entre julio y agosto, Chiapas registra una preocupante escalada de violencia y varios dirigentes zapatistas civiles son asesinados en municipios autónomos ubicados en la zona Selva. Desde mediados de 2002, otro eje de tensión es la amenaza de desalojo violento de las comunidades asentadas en la Biosfera de los Montes Azules.

2003

El primero de enero, más de 20 mil indígenas “toman” la ciudad de San Cristóbal. El EZLN rompe el silencio, condenando a los tres principales partidos políticos por haber traicionado el espíritu de los Acuerdos de San Andrés con la ley indígena aprobada. En los meses siguientes, da a conocer un “Calendario de la Resistencia”, 12 documentos en los que el subcomandante Marcos realiza una radiografía de las luchas que se dan en el resto de México (retomando la misma ruta que siguió la Marcha del Color de la Tierra).
En mayo, después de meses de tensión por las amenazas de desalojo, el gobierno del estado de Chiapas y dirigentes lacandones pactan una tregua para no realizar desalojos de comunidades en la reserva de la biosfera de Montes Azules. Si bien después de eso, no se registran hechos violentos, discursos contradictorios por parte de las distintas instancias gubernamentales contribuyen a mantener una alta tensión en la zona.
En julio, se registran hechos violentos durante las elecciones legislativas en zonas indígenas de Chiapas, principalmente en San Juan Cancuc, Zinacantán y Chenalhó. A nivel federal, se registra el mayor abstencionismo en la historia reciente del país.
Paralelamente, el EZLN anuncia una serie de cambios que se refieren a su funcionamiento interno y a su relación con la sociedad civil nacional e internacional (siete documentos que conforman la “Treceava Estela”). Para instaurar la autonomía establecida en los Acuerdos de San Andrés, en un acto celebrado en Oventik del 8 al 10 de agosto, la comandancia del EZLN anuncia la desaparición de los Aguascalientes, la creación de los caracoles y de las Juntas de Buen Gobierno. Cada una de las 5 Juntas de Buen Gobierno está formada por uno o dos delegados de cada uno de los Consejos Autónomos de dicha zona, abarcando así los 30 Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas. El proyecto zapatista aparece más que nunca como de resistencia más que militar y adopta una actitud proactiva de desobediencia civil al proponerse asumir de manera cada vez más explícita funciones de gobierno.
El EZLN anuncia también el retiro de los retenes así como de los cobros en carreteras y caminos bajo su control como gesto de buena voluntad hacia las comunidades no zapatistas. Sin embargo, el EZLN seguirá trabajando en la defensa de los municipios autónomos.
La creación de las JBG abre una etapa de recomposición de las relaciones tanto hacia dentro como hacia fuera de los territorios zapatistas. A pesar del mensaje conciliador hacia los no zapatistas, este reposicionamiento genera inconformidad por parte de algunos actores sociales, en particular en aspectos de definición territorial y de administración de la justicia, por la pluralidad existente en territorios “zapatistas”.
A nivel nacional, representantes del Congreso Nacional Indígena se comprometen a continuar el ejemplo de los zapatistas, promoviendo la autonomía indígena en todo el país, y defendiendo en la práctica los derechos de los pueblos indios.
Frente a este reposicionamiento, el discurso del gobierno oficial parece haberse dirigido a entender que las Juntas de Buen Gobierno pueden enmarcarse en la Constitución, gracias a la última reforma constitucional indígena que permite las autonomías indígenas.
A 20 años de la fundación del EZLN y casi 10 años del levantamiento armado de enero del ’94 en Chiapas, las perspectivas de reanudación de un proceso de negociación parecen cada vez más remotas cuando cada una de las partes se mueve en función de estrategias, tiempos e intereses claramente diferenciados.

2004

Once años después del levantamiento armado zapatista, cabe reconocer que fuera de Chiapas, muchos piensan que el conflicto en este Estado se resolvió o se disolvió tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo, las causas que le dieron origen permanecen pero ahora en un contexto de guerra ‘integral de desgaste’, en la que no existe una confrontación directa, sino estrategias militares, políticas y económicas que pretenden mermar la resistencia zapatista y que continúan generando conflictos a nivel comunitario.
El décimo aniversario del levantamiento zapatista marcó el inicio del año. La celebración dio lugar a diferentes análisis sobre lo caminado por los zapatistas durante esta década. En este sentido, se destacó la importancia de los neozapatistas en el derrocamiento del Partido Revolucionario Institucional (PRI) tras 71 años en el poder y en el fortalecimiento del movimiento indígena a nivel nacional. También se reafirmó el impacto de su lucha en el nacimiento del movimiento altermundialista, contrario al neoliberalismo y enfocado a la construcción de nuevas alternativas.
En la zona de conflicto, las Juntas de Buen Gobierno Zapatistas han trabajado como gobiernos autónomos, creando un nuevo eslabón de carácter regional. Cabe destacar su labor en la mediación y resolución de conflictos comunitarios no sólo entre zapatistas, sino también entre no zapatistas. La conflictividad intra e inter comunitaria bajó significadamente, aunque la tensión se mantiene en particular por la constante presencia militar en la zona. El Centro de Análisis Políticos, Sociales y Económicos (CAPISE) publicó el Informe: “La ocupación militar en Chiapas: el dilema del prisionero” en el que se ubican 91 instalaciones militares, a la vez que se analiza el impacto de la presencia militar en el respeto en los derechos colectivos de los pueblos indígenas.
El mayor número de conflictos comunitarios se sigue dando alrededor de los servicios públicos como el agua, la luz o las obras, así como por la decisión de los zapatistas de mantener su propia organización autónoma paralela a la gubernamental. Durante todo el año, la resistencia contra el pago de la luz eléctrica ha generado uno de los mayores movimientos de desobediencia civil (no zapatista), a pesar del programa ‘Tarifa Vida Mejor’, a través del cual, el gobierno estatal pretendía poner fin a la resistencia. Por el contrario, aumentó el número de conflictos entre la población y la Comisión Federal de Electricidad, que ejecutó constantes cortes de luz y siguió subiendo las tarifas eléctricas.
En el mes de abril, en el municipio de Zinacantán (región de Los Altos), los zapatistas de la zona sufrieron la mayor agresión violenta padecida desde 1994. Miembros del Partido Revolucionario Democrático (PRD) cortaron el agua a zapatistas de la comunidad de Jechvó, como represalia por no haber contribuido con la cooperación económica ligada a cargos tradicionales en que los ‘zapatistas autónomos’ ya no participan. La violencia tuvo como saldo decenas de heridos y 125 familias desplazadas, que tras algunas semanas regresaron a sus hogares, aunque se mantenga la división entre ambos grupos.
La Reserva de la Biosfera Montes Azules representó un constante ‘foco rojo’ y una fuente de polémica. Se mantuvo la política conservacionista del gobierno, y su plan de desalojo de comunidades cuyo asentamiento es considerado ‘irregular’ (en su mayoría del EZLN y de la Asociación Rural de Interés Colectivo Independiente y Democrática-Unión de Uniones). ONG’s como Maderas del Pueblo del Sureste y el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas han exigido en todo momento un análisis integral de la problemática medioambiental de la reserva sin olvidar los factores socio-económicos que llevaron a gente a habitarla en un primer momento.
En el octubre el EZLN anunció la ‘reconcentración’ de varias de sus comunidades asentadas en Montes Azules. Representa un reposicionamiento de las bases de apoyo zapatistas, dada la dispersión y lejanía de dichas comunidades con alguno de los Caracoles Zapatistas para beneficiar su organización y defensa.
Se inició la ejecución del “Proyecto de Desarrollo Social Integrado y Sostenible de la Selva Lacandona” (PRODESIS), cofinanciado por el gobierno del estado (con 16 millones de Euros) y por la Unión Europea (15 millones). Destinado a las microrregiones que bordean Montes Azules, es presentado como un instrumento para erradicar la pobreza a través de la capacitación de los actores de la región, así como a través de la planificación e implementación de proyectos de desarrollo. El PRODESIS ha sido duramente cuestionado por ONG’s al representar un modelo conservacionista ejecutado desde arriba, sin la consulta previa de sus destinatarios.
A nivel estatal, se produjeron graves retrocesos en el respeto a las garantías individuales y al cumplimiento de los derechos humanos. En febrero se aprobó la denominada ‘Ley Mordaza’, que incrementó duramente las sanciones penales correspondientes a los delitos contra el honor, restringiendo la libertad de expresión e información. A esto se añadieron otras reformas legislativas que apuntan a mayor control social provocando un cierre de espacios de participación y de canales para protestas o para hacer denuncias, como la ley antimaras, la ley de bioterrorismo, la ley de fiscalización, etc. Por otro lado, se destituyó de su cargo al Presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Pedro Raúl López Hernández, peligrando la autonomía de este organismo encargado de verificar el respeto de los derechos humanos por parte de las autoridades.
Amnistía Internacional, en su informe 2004, afirmó que los esfuerzos del gobierno federal para garantizar el cumplimiento de los derechos humanos son insuficientes. En diciembre, publicó el informe especial “Abusos desoídos en Guadalajara: la resistencia a esclarecer violaciones de los derechos humanos sólo perpetua la impunidad”, denunciando las detenciones arbitrarias y las torturas sufridas por manifestantes contrarios a la Cumbre de América Latina y de la Unión Europea celebrada en mayo en Guadalajara.
En septiembre, el Presidente Vicente Fox presentó su informe de gobierno anual, en medio de fuertes protestas por parte de la oposición en el Congreso y de movilizaciones de varios sectores sociales en las calles. De forma paralela, y con motivo del primer año de funcionamiento de las Juntas de Buen Gobierno, el EZLN emitió una serie de comunicados titulados “Leer un video”. Este informe de los gobiernos autónomos respondió a las críticas recibidas, y reconoció dos fallos importantes: la escasa participación de las mujeres en las Juntas y la influencia que la estructura político-militar zapatista sigue teniendo sobre la organización de los gobiernos autónomos civiles. Así mismo dio cuenta de los avances en cuestiones de salud, educación, alimentación, tierra, vivienda y de formas de autogobierno.
En octubre, se realizaron elecciones municipales en Chiapas. Las JBG zapatistas cumplieron con su promesa de respetar los trabajos de los órganos electorales. Con esta decisión se confirmó la opción de no confrontación del movimiento zapatista. Tras el proceso electoral se dio una recomposición del mapa político caracterizado por un desibujamiento de los partidos políticos a raíz del constante flujo de los mismos candidatos desde un partido al otro y por las polémicas alianzas a las que pueden haber llegado. El debilitamiento de la democracia partidista y el desprestigio de las autoridades ha sido creciente también a nivel nacional. La agenda de toda la clase política ya está enfocada en un contexto de disputa por las próximas elecciones presidenciales (2006). Frente a las luchas partidistas, en noviembre, fuerzas sociales impulsaron el Primer Diálogo Nacional por un Proyecto de Nación con Libertad, Justicia y Democracia, con el objetivo de unir resistencias en contra del proyecto neoliberal.

2005

En enero de 2005, en el marco de una visita a Chiapas, el Presidente Vicente Fox afirmó que el EZLN era un tema que “prácticamente está quedando ya en el pasado y todo el mundo está viendo adelante”. Estas palabras demostraron que el EZLN ya no era el mayor problema del gobierno, más ocupado por el contexto pre-electoral, el creciente poder del narcotráfico y pendientes legislativos más prioritarios para su administración.
En enero también, ante la toma de posesión de las nuevas autoridades municipales, se llevaron a cabo manifestaciones, bloqueos de carreteras y enfrentamientos en Oxchuc, Tila, Sabanilla entre otros municipios. En Tila (zona Norte), el PRI como la Alianza PRD-PT declararon su victoria. El Tribunal Electoral del Poder Judicial terminó dando la victoria al PRI. El 15 de febrero, el plantón instalado por los opositores frente al palacio municipal fue desalojado violentamente con la participación de al menos 800 elementos policíacos. 54 personas fueron detenidas. El párroco de Tila advirtió que la tensión se había reavivado de por sí en la región por los problemas postelectorales y la reactivación del grupo acusado de paramilitar ‘Paz y Justicia’.
En febrero, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas hizo pública une queja sobre violaciones de derechos humanos en la zona Norte que había presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en octubre del 2004. Denunció la persistente impunidad, caldo de cultivo de nuevos conflictos: no se han desmantelado ni desarmado las estructuras paramilitares, no se han sancionado a los responsables materiales e intelectuales, no se han reparado los daños a las víctimas. En días posteriores al desalojo en Tila, calificó de “tardía e insuficiente” la detención de Samuel Sánchez Sánchez, fundador y dirigente de ‘Paz y Justicia’.
A nivel nacional, el 7 de abril la Cámara de Diputados decidió retirar la inmunidad del jefe del Gobierno del Distrito Federal de México, Andrés Manuel López Obrador y separarlo de su cargo, para que éste pudiese quedar sujeto a un proceso penal por un supuesto desacato. Se consideró una acción política para dejar a López Obrador, líder del PRD y favorito en las encuestas, fuera de las próximas elecciones presidenciales. También se cuestionó el papel desempeñado en este proceso por el Vicente Fox, su partido, el PAN y por el PRI. A finales de abril y frente a la masiva presión popular, ya no procedió.
El 20 de junio, el EZLN decretó una Alerta Roja, lo cual significó el cierre de las estructuras autónomas civiles (Caracoles) y el acuartelamiento de los insurgentes zapatistas. Paralelamente declararon la ruptura de los contactos existentes entre la estructura civil zapatista y las instituciones gubernamentales del estado de Chiapas.
Poco antes de la Alerta Roja, se dieron inusuales reagrupaciones de bases militares y policíacas en Chiapas, un hecho sin precedente desde 2001. El mismo 20 de junio, la Secretaría de la Defensa Nacional informó que había realizado un operativo en el que se destruyeron 44 plantíos de marihuana en territorio zapatista. Pronto se evidenció que dicho operativo se había realizado fuera de la “zona de conflicto”, en municipios que no tienen presencia zapatista. La Secretaria de Gobernación tuvo que desmentir la vinculación.
Llegaron varios otros comunicados después de la Alerta Roja (que se levantó hasta el 11 de julio):
•    Anunciando la reestructuración política y militar interna del EZLN;
•    Aclarando que la Alerta Roja había sido una “medida preventiva” para proteger una consulta interna (en referencia a la ofensiva militar para detener a los comandantes zapatistas durante a otra consulta zapatista en febrero de 1995);
•    Informando que tras la consulta de las asambleas comunitarias el EZLN había decidido emprender “una nueva iniciativa política de carácter nacional e internacional” que explicaría a través de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona (“Sexta”).
La “Sexta” propone la creación de un nuevo “frente amplio” que será impulsado a través de un recorrido nacional que buscará forjar alianzas con grupos políticos y sociales, indígenas, obreros, campesinos, estudiantiles y populares. Se trata de crear conjuntamente “un programa nacional de lucha, pero un programa que sea claramente de izquierda, o sea, anticapitalista” y de caminar hacia una nueva Constitución. También propone organizar un encuentro intergaláctico como el que se llevó a cabo en La Realidad en 1996.
Mientras los principales partidos estaban en elecciones internas para definir sus candidatos para las elecciones presidenciales, el EZLN lanzó la ‘Otra Campaña’. Rompió su relación con dichos partidos. Después de lo que los zapatistas llaman la “traición” legislativa en 2001, cuando el congreso aprobó una reforma constitucional que difiere de los Acuerdos de San Andrés, considera que no hay nada que negociar con “los de arriba”, las instituciones y los partidos políticos. Este posicionamiento de la Sexta con relación a los partidos generó polémica y en algunos casos rupturas. Según el EZLN, la posición de votar por el “menos peor” no es opción. Sin embargo, la Sexta no es un llamado al abstencionismo.
Frente a la crisis de la democracia representativa, y en ruptura con la institucionalidad, el zapatismo propone, más que una estrategia, una metodología basada en la escucha, construida desde abajo por los de abajo y para los de abajo: la Otra Campaña. Se organizaron varias reuniones entre el EZLN y la sociedad civil en Chiapas en agosto y septiembre para preparar la salida de la Otra Campaña a través del país. En la primera sesión plenaria, llegaron 2069 personas en el Caracol de La Garrucha.

2006

El 2 de julio tuvieron lugar elecciones presidenciales en México. El escaso margen de diferencia entre los dos punteros no permitió declarar un ganador en la noche electoral. Finalmente, el Instituto Federal Electoral (IFE) declaró ganador a Felipe Calderón (PAN) frente a Andrés Manuel López Obrador (Coalición por el Bien de Todos) por un estrechísimo margen y en medio de acusaciones de fraude. Se presentaron impugnaciones, finalmente desestimadas, al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
López Obrador convocó multitudinarias movilizaciones que paralizaron la ciudad de México durante meses, culminando en la Convención Nacional Democrática (CND) que lo nombró “presidente legítimo” ante la presencia de cientos de miles de personas en septiembre.
Después de una campaña caracterizada por diversas irregularidades, el 20 de agosto, Juan Sabines Guerrero (representando a la Coalición por el Bien de Todos pese a ser alcalde de la capital de Chiapas por el PRI hasta pocos días antes del comienzo de la campaña) ganó las elecciones a gobernador también por un margen muy estrecho.
El 1º de enero, arrancó la gira nacional de la Otra Campaña encabezada por el “Delegado Zero” (Subcomandante Marcos). En mayo, miles de agentes de policía desalojaron en San Salvador Atenco, Estado de México, a un grupo de floricultores que se manifestaban contra los planes de construir un supermercado en el terreno que utilizaban para la venta de flores. Se desató un violento enfrentamiento que provocó la muerte de dos personas y la detención de cientos de personas. La policía fue acusada, entre otras violaciones de derechos humanos, de abusar sexualmente de decenas de mujeres. Frente a estos actos, el Subcomandante Marcos declaró una Alerta Roja en Chiapas  y el recorrido de La Otra Campaña fue suspendido hasta octubre.
En marzo, el secretario de Gobernación declaró que ya no existe un estado de excepción en Chiapas por el conflicto armado. Aseguró que el Ejército mexicano atiende únicamente las necesidades de Chiapas por ser un estado fronterizo. Las ONGs locales por su parte reportan la presencia de 70 campamentos militares permanentes tan sólo en el territorio indígena de Chiapas.
Continúan los conflictos principalmente con un perfil agrario. En la comunidad Choles de Tumbala, 30 familias zapatistas fueron desalojadas en agosto. En noviembre, 17 familias de Viejo Velasco (Selva Lacandona) fueron agredidas por cientos de campesinos de la Comunidad Lacandona. 4 personas fueron asesinadas y 4 desaparecidas, presuntamente ejecutadas. A lo largo de 2006, la violencia también se expresó a través de por lo menos 20 casos de amenazas y hostigamiento contra activistas y defensores de derechos humanos en Chiapas.
En Oaxaca, el movimiento magisterial movilizó a más de 40 mil maestros en un plantón, que, aunque inició por demandas gremiales, terminó incorporando a múltiples organizaciones y movimientos sociales del estado y priorizando la exigencia de la renuncia del gobernador priísta Ulises Ruiz. La movilización se conformó en la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, APPO. Se denunciaron numerosas violaciones de derechos humanos contra el movimiento por parte de fuerzas policíacas estatales y federales, entre ellas varios homicidios y desapariciones, además de numerosas detenciones irregulares.


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