08
mar
13

Cómo hay quien malversa la vida

644401_10152537746675043_1739890453_n

Babel

Cómo hay quien malversa la vida

Javier Hernández Alpízar

Obviamente el título es un verso de Silvio Rodríguez, quien a algunos los duerme y a otros les quita el sueño. Y viene a colación por aquello de la vida, las mujeres y la narrativa. En la película Avatar, haciendo una especie de homenaje Ray Bradbury y sus Crónicas marcianas, nos llevan hasta otro planeta para presentarnos lo que pasa en México (de Atenco a San Dionisio del Mar y de la costa de Guerrero a San Marcos Avilés), en América Latina, África, Asia, Oceanía e incluso Europa: la colonización, la destrucción de la vida, el ataque a lo sagrado, desde sus raíces y el suelo que lo nutre, por el imperio del trascabo, para el cual todo tiene precio, y todo tiene remedio, menos una pérdida pecuniaria.

El planeta tierra es horadado, desgarrado, desmontado, despalmado, desollado. El capital ataca la vida hasta en sus semillas y esporas y pretende cambiar por oro todo lo que puede tener un valor de uso pervertido, convertido en meretriz del valor de cambio: el capital, como un mal poeta, malversa la vida. Y es el mismo sistema que violenta a la tierra el que violenta a las mujeres: las dos fuentes de la vida y el futuro de la especie.

Lirismos aparte, malversar la vida, es el oficio del sistema, llámese capital o imperio. Y me viene a la mente por dos convocatorias. Una es la Movilización Nacional por la Vida (13 de marzo, a las 16:00 horas, del Ángel al Zócalo) y la otra es la conmemoración del Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo.

Dice un amigo istmeño: “¿Hay mujeres?, se encuentran entonces aseguradas la cultura, la industria, la vida”. Aunque seguramente el 8 de marzo muchos locutores y otros locuaces se pondrán a felicitar a las mujeres y a dedicarles canciones “de amor y en favor de ellas”, por la confusión semántica (en la que no incurriría ni José Luis Cuevas) entre feminista y mujeriego. Eso que sabía incluso el Ortega y Gasset de La rebelión de las masas: un periodo romántico donde predominan en las artes las figuras femeninas es de signo masculino, pues en esas figuras escritas por hombres no se dibuja el perfil de una mujer sino el de un sueño masculino, uno en que, como la Malena de la película o la ex secretaria de Brozo, la mujer no emite palabra alguna. No es eso el 8 de marzo.

Para entender un poco qué sí es, me parece útil la convocatoria a una Movilización por la Vida, que algún impertinente usuario de Facebook intentara malversar equiparándola con “Provida”, palabra que en México significa una secta en permanente campaña de persecución contra las mujeres por abortar. Lo importante es que la convocatoria le arrebate la bandera de la vida a la derecha, quien la ha pretendido monopolizar hipócritamente defendiendo a los fetos mientras condena a muerte por guerra, militarización, criminalización, hambre y miseria a casi todos los mexicanos nacidos vivos. La mejor prueba de que la derecha no defiende la vida sino la esclavitud y la malversación de la vida son los dos sexenios recién pasados, especialmente el segundo, en que gobernó este país como vicario de la muerte y la destrucción de todo lo que puede permitir el futuro de la vida humana y la vida a secas.

Cuando se hunde el barco, dice el apotegma en todas las narraciones, se da prioridad a la mujeres y las y los niños: es un principio de preservación de la vida de la especie, una moral de una especie que quiere tener futuro. Contra esa ética de la vida los gobiernos de la derecha en México (con la complicidad por comisión y por omisión de una izquierda derrotista y resignada que no tiene más estrategia que reciclar candidatos de un partido de derecha, de preferencia en alianza electoral con el otro partido de derecha) han causado una sangría de más de cien mil muertos, y se han ensañado especialmente contra mujeres, niñas, niños y jóvenes, como si combatieran precisamente las condiciones de la posibilidad del futuro para la vida digna, y la vida a secas, en México.

El fenómeno de las autodefensas indígenas en México, del EZLN y la CRAC- PC a Cherán y Ostula, es contestado por el poder con falsas autodefensas que cuentan con la amistad del gobernador de Guerrero y el secretario de gobernación federal.[1] También con la militarización de la población civil, la leva forzada y el crecimiento del estado policiaco, se malversa la vida.

Por eso decíamos que se trata de la vida, de las mujeres y la narrativa: contra quienes nos prohibían la “grandes narrativas” para imponernos la narrativa única del desideratum burgués y nos ofertan un sucedáneo de la heroicidad en la épica de su guerra contra el terror. Pero el verdadero trabajo de héroes, de titanes, de gigantes, el defender la vida en la tierra, lo hacen las mujeres, las y los niños, las y los jóvenes, las y los ancianos, aquellos a quienes tienen en la mira los ejércitos mercenarios de capitales, mineras, compañías extractivistas, de energía, de transgénicos, de armas, de trata de personas, de biopiratería y piratería a secas, de guerra y colonización.

Este marzo, y siempre, a conmemorar a las mujeres y movilizarse por la vida, contra quienes la malversan. Y a defender nuestro derecho a las narrativas, las cotidianas historias de quienes hacen posible que este país viva, contra todo pronóstico.


[1] Laura Castellanos, “Autodefensa de Ayutla, entre abusos y descontrol”, https://zapateando.wordpress.com/2013/03/07/autodefensa-de-ayutla-entre-abusos-y-descontrol/

About these ads

0 Responses to “Cómo hay quien malversa la vida”



  1. Dejar un comentario

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


libertad inmediata de Marco Antonio Suástegui Muñoz, vocero del CECOP

Revista Barrial 18: Autonomías, otro mundo ya existe


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 5.205 seguidores

%d personas les gusta esto: