Comunicación zapatista y contrainsurgencia

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Zapateando para Nómada Sintópico*

Pese a la apariencia de estarse encriptando, mediante el uso de claves de acceso, la comunicación del EZLN se encuentra en un momento de gran apertura: baste decir que están compartiendo fragmentos de los cuadernos de formación de sus propias bases, con algunas de sus experiencias de autonomía y autogobierno. ¿Cuántas organizaciones armadas en el mundo han compartido en la Internet aunque sea fragmentos de sus documentos internos de formación? ¿Cuántas han invitado a personas de otros lugares de su país y del mundo a asistir a sus escuelas de formación para compartirles sus saberes locales y organizativos?

Acerca del EZLN se había creado un mito relacionado con la comunicación: se les suponía como una muy desarrollada célula de hacktivistas desde antes de que existieran Anonymous y otras redes similares. En sus comunicados recientes, la serie que han emitido posteriormente a su movilización masiva de diciembre de 2012, han desmentido ese mito: no son la “guerrilla de internet”, su página oficial data de 2005, antes nunca tuvieron una propia. No usan redes sociales, y las listas de correos que envían información de Enlace Zapatista no las manejan ellos directamente. Esto ya lo había explicado Guiomar Rovira en su libro Zapatistas sin fronteras. Fueron cyberactivistas anónimos, no subordinados ni vinculados directamente con el EZLN, quienes pusieron en la Internet sus comunicados cuando ni siquiera las y los periodistas que estaban en 1994 en Chiapas conocían ni usaban la red-

Lo que ha sido muy claro y contundente de los zapatistas actuales es su acción política como una comunicación en sí misma (su aparecer y actuar es el mensaje, comunicación performativa) y su palabra. Por eso los hacktivistas la retomaron: se supieron interpelados, incluidos en ese nosotr@s.

Pero el poder también entendió el mensaje. Casi dos décadas después del alzamiento de 94, el poder mundial y local mexicano ahora tienen más clara su función contrainsurgente: ganar las mentes y corazones, en Chiapas, en México y en todas partes, porque es la suma de simpatías, consensos (los fabricados desde el poder o los construidos desde abajo), voluntades, voces, fuerzas humanas, sociales y políticas, la que da aliento o debilita a una insurgencia como la zapatista o como cualquier otra.

Por eso hay ahora una mayor “conciencia” (llamémosla así) del poder acerca del riesgo de dejar que los zapatistas, su voz y mensaje estén en los medios de masas sin la mediatización de una campaña negra que oscurezca su presencia. Y por eso los medios actúan ahora en México como lo hacen. El Centro de Medios Libres ha dado a conocer que en Chiapas los medios masivos callan sobre la movilización del EZLN y la aparición de sus comunicados. Y Parametría, empresa o agencia especializada en sondeos y encuestas, según una nota elaborada por Vanguardia, ha dicho que 7 de cada 10 mexicanos no se enteraron de la movilización de los zapatistas.

Por otra parte una campaña negra con articulistas, caricaturistas (La Jornada- El Chamuco) y boosters en las redes sociales posteando tuiteces, ha salido a desdibujar aún más el mensaje del EZLN, con mentiras del tamaño “se habían tomado dos sexenios sabáticos”. Olvidando las movilizaciones que han realizado durante los dos sexenios panistas: la Marcha del Color de la Tierra, miles de personas movilizadas en 2001, la Otra Campaña y su desafío al poder (federal panista y a sus cogobernantes del PRI y el PRD), su lucha por la libertad de los presos y por justicia para Atenco tras la represión de 2006, los cierres de carretera en apoyo a la APPO y al pueblo de Oaxaca en rebeldía también en 2006, y su masiva movilización de bases zapatistas contra la guerra de Calderón y en apoyo al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, en 2011, apenas superada en masividad por los 40 mil o más de diciembre pasado. Si se atreven sus detractores a decir mentiras tan grandes, es porque saben que la desinformación opera en favor de la contrainsurgencia.

Pero desde luego, la guerra por mentes y corazones es apenas una parte de una guerra de amplio espectro que incluye violencia en el terreno: la amenaza de desalojo inminente de bases de apoyo zapatistas en San Marcos Avilés, en represalia por negarse a pagar un impuesto predial ya que están en resistencia y no reciben ningún apoyo del gobierno. Es decir, castigo a la desobediencia civil. Asimismo la desaparición, secuestrada por paramilitares, de la niña Gabriela Sánchez Morales, miembro de una familia adherente a La Sexta en el ejido Busiljá. Es decir, el paramilitarismo inducido y promovido desde el poder a nivel local, estatal y nacional, repunta a niveles que lo acercan peligrosamente al que alcanzó durante la masacre de Acteal. Las Abejas (organización pacifista no integrante del EZLN) lo denuncian así: mientras la liberación de los paramilitares que mataron en Acteal es signo de clara impunidad, los malos gobiernos persiguen y encarcelan a los defensores de derechos humanos como Nataniel Hernández Núñez, miembro del Centro de Derechos Humanos “Digna Ochoa AC”, quien fue detenido y liberado, y el primer preso político del gobierno de Manuel Velasco, el campesino Octavio Blanco García. Sin olvidar a los presos herencia del gobierno perredista de Juan Sabines, como el profesor Alberto Patishtán, Rosa López y otros más, integrantes de organizaciones como La Voz del Amate y Solidarios de la Voz de Amate.

En medio de este clima de represión y violencia contra las bases zapatistas, las organizaciones de la Sexta y, en general, las organizaciones indígenas y campesinas en rebeldía; el gobierno estatal chiapaneco, y el gobierno de los priistas de nuevo en el poder, dan notas diciendo que tienen una comisión de diálogo con los indígenas, que quieren retomar los acuerdos de San Andrés, que van a emprender una cruzada contra el hambre, iniciada en Las Margaritas, Chiapas, en tanto que su verdadera política se muestra en hechos como la reactivación del paramilitarismo y la violencia y el cerco informativo por el cual 7 de cada 10 mexicanos no se enteran de que está activo y en resistencia el EZLN. La comunicación no es el único elemento, pero es vital para que la violencia no ahogue a un proceso de resistencia que está abriendo su corazón mismo, al compartir su experiencia de cómo se construye en sus territorios liberados el mandar obedeciendo.

* Texto leído por las voces de l@ compas de Nómada, en cuanto esté el podcast se los compartiremos…

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