26
ene
13

Saludas resistencias pacíficas y denuncian situaciones graves en Chiapas. Comunicado pueblo creyente en español, inglés y francés

pueblo_creyente_01

COMUNICADO DE PUEBLO CREYENTE

Hoy 25 de enero del 2013, movidos por nuestra fe en Dios que quiere una vida digna para sus hijas e hijos, nos dirigimos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, que luchan con esperanza por una sociedad nueva, donde haya justicia y bienestar. Como pueblo que camina, impulsado por el Espíritu de Dios que en todo momento nos transmitió  JTatik Samuel Ruiz García, en el segundo aniversario de su pascua, y por los 15 años de los mártires de Acteal, peregrinamos para hacer llegar nuestro dolor y sufrimiento a Quien es Corazón del Cielo y Corazón de la Tierra, y para hacer oír nuestra voz que denuncia las injusticias, el engaño y el silenciamiento impuesto.

De manera muy especial nos congratulamos con los 25 años de obispo de Don Raúl Vera López O.P ., quien hoy nos acompaña en esta festividad.

Nos duele que los gobiernos federales, estatales, municipales, así como el poder legislativo y judicial: jueces, policías y militares que tienen una seria responsabilidad de proteger los derechos de todos los habitantes de estas tierras y vigilar por el bienestar de todos, sean muchas veces quienes violen esos mismos derechos, aliados a empresas sin ética ni respeto a la naturaleza y a la vida humana como: las mineras, los productores de transgénicos, cerveceras, licoreras, dueños de cantinas o distribuidores de droga y prostíbulos. Nos duelen tantos cientos y miles de abortos, porque son la muerte de inocentes e indefensos. Nos angustian la violencia y muerte contra las mujeres, las miles de muertes por el narcotráfico, la marginación de nuestros pueblos, la falta de respeto a los derechos humanos de los migrantes.

Saludamos la manifestación pacífica del EZLN del pasado 21 de diciembre, como un inequívoco signo de su opción por la paz; al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, así como a otros movimientos, grupos y organizaciones que luchan por la justicia desde la no violencia.

Por lo que denunciamos, exigimos y rechazamos:

1.      Exigimos la libertad de muchos presos injustamente encarcelados; entre ellos, de nuestro hermano Alberto Patishtán Gómez, quien es preso de conciencia y animador de los más sufridos en las cárceles donde ha estado; actualmente está encarcelado por haber denunciado la corrupción del presidente municipal de El Bosque en el año 2000.

2.      Denunciamos las concesiones de explotación minera que el gobierno federal ha otorgado, especialmente a empresas extranjeras, pasando por encima del derecho fundamental de los pueblos a la consulta previa, libre e informada; siendo un claro atentado contra la vida, pues contamina a la madre tierra.

3.      El alcohol no es sólo una enfermedad individual, sino que afecta a toda la sociedad, especialmente a las familias, porque trae violencia a las mujeres y niños, incapacitando permanentemente al alcohólico y destruyendo el tejido social. Denunciamos que cada año las autoridades otorgan más permisos para abrir cantinas, y sigue aumentando la producción y distribución de bebidas alcohólicas.

4.      Exigimos conservar la soberanía y la autosuficiencia alimentaria, el respeto a nuestras semillas originarias, especialmente el maíz, que nos alimenta desde hace miles de años, por lo que rechazamos todo tipo de semillas transgénicas, altamente nocivas para la salud de las personas y animales.

5.      Rechazamos el uso de los agroquímicos que acaban con toda clase de vida.

6.      No más siembra de monocultivos: palma africana, piñón y hule, porque esterilizan la tierra y acaban con el agua.

7.      Nos pronunciamos contra el autoritarismo del ejido Galeana, municipio de La Independencia, y contra la incapacidad del Estado para actuar en favor de 13 familias que han sido desplazadas de su comunidad desde agosto del 2012. Así mismo, exigimos el pronto retorno a sus hogares de los desplazados de Tzajalhá, municipio de Teopisca.

8.      Se cumplieron 15 años de la masacre de Acteal y seguimos esperando a que se haga justicia a las víctimas.

9.      Rechazamos el desalojo presionado, llamado falsamente “voluntario”, por amenazas del gobierno y el despojo de las tierras a las comunidades indígenas y campesinas, por sus recursos naturales y de atracción turística. Y exigimos el respeto a la propiedad comunal o ejidal que todavía existe y rechazamos las propuestas de venta directa de la tierra sin consulta al ejido o comunidad.

10. Denunciamos la afectación a las tierras y al ambiente por proyectos de represas como en Río Florido, municipio de Huixtán, y Río Chakté, municipio de San Juan Cancuc.

11. Exigimos responsabilidad de los distintos niveles de gobierno que se traduzca en acciones decididas para no agudizar los conflictos y no ser cómplice de los actores de la violencia.

12. Vemos con profunda preocupación el arranque del programa Federal de  la “Cruzada Nacional Contra el Hambre”, justamente en el municipio chiapaneco de Las Margaritas, con esta acción queda definida la estrategia del gobierno federal de no atender las necesidades estructurales del pueblo.

13. Denunciamos que el gobierno de Chiapas del sexenio pasado nos empobreció aún más de lo que estábamos con una enorme deuda  pública comprometiendo así el futuro de nuestro Estado.

Como miembros del Pueblo Creyente, impulsados por la Palabra de Dios y el clamor de la madre tierra, expresamos nuestro rechazo a todo lo que está dando muerte a la vida. Retomamos las palabras del Éxodo donde dice: “He visto la aflicción de mi pueblo en Egipto y he escuchado su grito en presencia de sus opresores; conozco sus sufrimientos, he bajado para librarle de la mano de los egipcios, para llevarlo a una tierra buena y espaciosa, una tierra donde brota leche y miel” (Éxodo 3, 7-8).

¡Unamos nuestras fuerzas y voluntades, con nuestra oración y nuestra Santa Misa, para que esto sea posible!

Pueblo Creyente de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas

Diocese of San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México.

On January 25, 2013.


To STEPHEN HARPER
Prime Minister of Canada.

To SARA HRADECKI
Canadian Ambassador in Mexico.

To Canadian civil society.

Indigenous and rural communities, ecclesiastical institutions and various pastoral areas of our diocese organized as “Pueblo Creyente (Community of Faith) and motivated by the Pastoral Letter of Pope Benedict XVI (“If you want Peace, Protect Creation”), exercising the right of petition established in Article 8 of the Constitution of the United Mexican States, we are writing to express our disagreement with the many projects promoted by governments at various levels and multinational companies that attempt against our Mother Earth and our territories.

Currently indigenous peoples as well as rural and campesino communities of Mexico and of around the world are seriously threatened by various projects. One of them are linked to mining exploration and exploitation. In the last 15 years the aggression of various companies has been intensifying rapidly. Only in our country, according to statistics from the Ministry of Economy, more than 32 million hectares have been registered under concessionz to mining companies, which represents more than 16% of our national territory.

These attacks serve a production model that favors the acquisition and accumulation of wealth in the hands of a limited number of persons above the lives of peoples and communities. Concealed behind the argument of Development, the mining projects promise jobs, public services, productive and environmentally friendly projects. Notwithstanding, historically they have left in the peoples a trail of death, impoverishment, irreversible damage to the environment and health, social polarization and division in communities, among others.

In the case of Chiapas, more than half of the exploration and exploitation concessions for mining are monopolized by four Canadian transnational companies that have concessions in 29 municipalities of Chiapas, representing more than 656 197 hectares (223954 of these are concessions for 50 years).

It is worth noting that these permits are situated in strategic places such as the Sierra region of the state where are located the main springs that supply with water various communities; or in areas with forests and high biodiversity. These projects could threaten and contaminate these natural resources which in turn would seriously risk the lives of the inhabitants as it happens at present in other states like Guerrero, San Luis Potosi, Oaxaca, among others.
Given this situation, as Community of Faith (Pueblo Creyente), we would like to express our disagreement with the decisions of our leaders who grant concessions for exploration and exploitation of mineral resources without prior information and consultation of our people, violating the most basic human rights recognized in national laws and instruments ratified by the Mexican government such as: the Federal Law of Ecological Balance and Environmental Protection. Article 1, “All members of the community have the right to live in an environment suitable for the development, health and welfare; the earth, water, air and other natural resources shall be protected from contamination so as other future generations can continue enjoying them”. The San Salvador Protocol, Article 11: “Everyone has the right to a healthy environment and to have access to our basic public services.” The United Nations Declaration on the Rights of Indigenous Peoples, Article 19: “States shall consult and cooperate in good faith with the indigenous

peoples concerned through their own representative institutions in

order to obtain their free, prior and informed consent before adopting and implementing legislative or administrative measures that

may affect them”. The ILO Convention 169, article 15. “The rights of the peoples concerned to the natural resources pertaining to their lands shall be specially safeguarded. These rights include the right of these peoples to participate in the use, management and conservation of these resources”. The Universal Declaration of Human Rights of the UN. Article 25, “Everyone has the right to a standard of living adequate for the health and well-being of himself and of his family.”

We are aware that mining projects only impoverish our lands making them infertile and contaminated, useless for the production of our food. In this sense the situation is contrary to the so-called National Crusade against hunger undertaken by our government.
For the defense of life, our sacred spaces, our forests, rivers, mountains, springs, and our children, we DEMAND:
To Civil Society: We ask you to become aware of the suffering endured by the communities affected by mining for you to question your leaders on this issue.

To investors, entrepreneurs and partners in mining projects: be conscious that the earnings on these projects go hand in hand with the loss of life, community conflicts, division of the community fabric, militarization and contamination of water and land that is sacred to our peoples.
TO GOVERNMENT AND CONGRESS
FIRST. – Cancellation of all Canadian mining projects in our country where communities are against the extractive model for the risks it represents.

SECOND.- To propose and pass laws prohibiting mining investment projects that generate environmental destruction, corruption of authorities and violation of individual and collective human rights in our country.

THIRD.-that Canadian authorities contribute with the Mexican government to clarify the murders of social activists against mining projects.
FOURTH.-Respect for the community consultation procedures, which are an ancient practice of peoples towards participation and decision making.
FIFTH. – To confirm reception of this letter by informing us as soon as possible of what proceeds, notifying us to the address of the office of the Vicar for Justice and Peace of the Diocese of San Cristobal de las Casas, Chiapas.

Sincerely
THE COMMUNITY OF FAITH (PUEBLO CREYENTE) OF THE DIOCESE OF SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS, Chiapas.

Diocèse de San Cristobal de las Casas, Chiapas, Mexique.

Le 25 janvier 2013.

Monsieur STEPHEN HARPER

Premier Ministre du Canada.

Madame SARA Hradecki

Ambassadrice du Canada au Mexique.
À la société civile canadienne.
Les communautés autochtones et rurales, les instances écclésiales et les différentes zones pastorales de notre diocèse organisées comme « Peuple croyant » et motivées par la Lettre pastorale du Pape Benoît XVI (« Si tu veux la paix, protège la création »), en exercice du droit de pétition consacré par l’article 8 de la Constitution des États-Unis du Mexique, nous vous écrivons pour exprimer notre désaccord face aux divers projets promus par les gouvernements à différents niveaux, ainsi que par les entreprises multinationales qui portent atteinte à la « Madre Tierra » (notre Mère la Terre) et à nos territoires.
Actuellement, les peuples autochtones et les communautés rurales et paysannes du Mexique et du monde entier sont gravement menacés par différents projets. Parmi ceux-ci se trouvent les projets d’exploration et d’exploitation minières. Au cours des 15 dernières années, l’agression des entreprises minières s’est intensifiée rapidement. Dans notre seul pays, selon les statistiques du ministère de l’Economie, on a otorgué plus de 32 millions d’hectares en concessions minières, ce qui représente plus de 16 pour cent du territoire national.
Ces attaques servent un modèle de production qui favorise l’acquisition et l’accumulation des richesses au bénéfice d’un nombre limité de personnes sans prendre en compte la vie des personnes et des communautés. Sous couvert de l’argument du développement, les projets miniers promettent des emplois, des services publics, des projets productifs et respectueux de l’environnement. Historiquement cependant, ils n’ont impliqué pour les peuples qu’une traînée de mort, de pauvreté, des dommages irréversibles à l’environnement et à la santé, la polarisation sociale et la division au sein des communautés, entre autres dommages.

Dans le cas du Chiapas, plus de la moitié des concessions d’exploration et d’exploitation de minéraux ont été accaparées par quatre sociétés transnationales canadiennes qui ont obtenu des permis dans 29 municipalités du Chiapas, ce qui représente plus de 656 197 hectares, dont 223 954 hectares sont des concessions pour 50 ans.
Il faut souligner que ces autorisations sont accordées à des endroits stratégiques, tels que la région de la Sierra où se trouve des sources d’eau qui alimentent différentes communautés, ou bien tels que des forêts particulièrement riches en biodiversité. Ces projets représentent une menace latente de pollution des ressources naturelles, ce qui pourrait mettre sérieusement en danger la vie des habitants eux-mêmes, comme c’est le cas à l’heure actuelle dans d’autres états mexicains comme Guerrero, San Luis Potosí, Oaxaca, entre autres.
Compte tenu de cette situation, en tant que Peuple croyant, nous souhaitons exprimer notre désaccord face aux décisions de nos dirigeants qui accordent des concessions d’exploration et d’exploitation des ressources minérales, sans information préalable et sans consulter nos peuples, ce qui viole les droits humains les plus fondamentaux reconnus dans les lois nationales et les instruments ratifiés par le gouvernement mexicain: la loi fédérale sur l’équilibre écologique et la protection de l’environnement, Article 1: «Tous les membres de la communauté ont le droit de vivre dans un environnement propice à l’épanouissement, la santé et le bien-être, raison pour laquelle on devra prendre soin de la terre, de l’eau, de l’air et d’autres ressources naturelles contre toute forme de pollution pour que les générations futures puissent continuer à en jouir». Le Protocole de San Salvador, article 11: «Toute personne a droit à un environnement sain et aux services publics de base ». La Déclaration des Nations Unies sur les droits des peuples autochtones, article 19 «Les États se concertent et coopèrent de bonne foi avec les peuples

autochtones intéressés — par l’intermédiaire de leurs propres institutions représentatives — avant d’adopter et d’appliquer des mesures

législatives ou administratives susceptibles de concerner les peuples

autochtones, afin d’obtenir leur consentement préalable, donné

librement et en connaissance de cause.

». La Convention 169 de l’OIT, article 15: « Les droits des peuples intéressés sur les ressources naturelles dont sont dotées leurs terres

doivent être spécialement sauvegardés. Ces droits comprennent celui, pour ces peuples, de

participer à l’utilisation, à la gestion et à la conservation de ces ressources.

». La Déclaration universelle des droits de l’homme de l’ONU, article 25, «Toute personne a droit à un niveau de vie suffisant pour assurer sa santé, son bien-être et ceux de sa famille».

Nous sommes conscients que les projets miniers appauvrissent nos terres et les rendent stériles et contaminées, inutilisables pour la production de nos aliments. En ce sens, la situation est contraire à la prétendue Croisade Nationale contre la Faim lancée par notre gouvernement.
Pour la défense de la vie, de nos espaces sacrés, nos forêts, rivières, montagnes, sources, et pour nos enfants, nous DEMANDONS:
À la société civile: Nous vous demandons de prendre conscience des souffrances endurées par les communautés affectées par les mines et de faire pression sur vos dirigeants quant à ce thème.
Aux investisseurs, entrepreneurs et leurs partenaires dans les projets miniers : de prendre conscience que les bénéfices de ces projets passent par la perte de la vie, les conflits communautaires, les divisions, la militarisation et la contamination de l’eau et de la terre qui est sacrée pour notre peuple .
Au Gouvernement et aux membres du Congrès:

UN.- De mettre fin à tous les projets miniers canadiens dans notre pays où les communautés sont contre le modèle d’extraction pour les risques qu’il représente.
DEUX.- De proposer et d’adopter des lois interdisant les projets d’investissements miniers générateurs de destruction de l’environnement, de corruption du pouvoir et de la violation de droits humains individuels et collectifs dans notre pays.
TROIS.- Que les autorités canadiennes collaborent avec le gouvernement mexicain afin de clarifier les assassinats de militants qui s’opposaient à des projets miniers.
QUATRE.- De respecter les procédures de consultation communautaires, qui sont une pratique ancienne des peuples permettant la participation et la prise de décision collective.
CINQ-. De nous confirmer que vous avez reçu cette lettre en nous informant dès que possible de ce qui suit, ceci à l’adresse du bureau du Vicaire de Justice et Paix du diocèse de San Cristobal de las Casas, Chiapas.

CORDIALEMENT,

LE PEUPLE CROYANT DU DIOCÈSE DE SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS, CHIAPAS.

About these ads

0 Responses to “Saludas resistencias pacíficas y denuncian situaciones graves en Chiapas. Comunicado pueblo creyente en español, inglés y francés”



  1. Dejar un comentario

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


libertad inmediata de Marco Antonio Suástegui Muñoz, vocero del CECOP

Revista Barrial 18: Autonomías, otro mundo ya existe


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 5.212 seguidores

%d personas les gusta esto: