Javier Hernández Alpízar
Como diría un conocido columnista en Xalapa: ¡Ah chispiajos!
Dice El Universal que dice la DEA (Agencia Antidrogas gringa) que los grupos armados del narcotráfico preparan una acción violenta contra objetivos civiles para el 1 de enero de 2010. Y de ser así los actos serían en los estados de Michoacán, Nuevo León, México, Chihuahua, Sinaloa, Durango, Zacatecas e incluso el Distrito Federal. (Doris Gómora, El Universal, 30 de diciembre de 2009). Pues como dicen en mi pueblo: “Que la boca se les vuelva chicharrón”.
Y escribimos que dice El Universal que dice la DEA por aquello de “tómalo de quien viene”. El gobierno de los Estados Unidos es una institución imperial, para desconsuelo de los admiradores de Barak Obama, y lo seguirá siendo.
Al imperio norteamericano le viene de perlas tener “terroristas” en los lugares donde “tiene que” intervenir de manera violenta, no solamente con la violencia económica del capitalismo salvaje, sino con la violencia armada de su paranoia “antiterrorista”.
De manera que una filtración de la DEA puede entenderse en el sentido de “es lo que los Estados Unidos necesitan”, es decir, pretextos para más intervencionismo. Lo peor es que el gobierno mexicano, enfermo de la paranoia que le producen su ilegitimidad y su torpeza para administrar la crisis, vería como necesaria la mayor “ayuda” del imperio a su endeble sostén bélico, y el pretexto de un “terrorismo” doméstico le vendría muy bien.
De todas maneras, con o sin fantasmas del terrorismo, la intervención de Washington habrá de ser mayor sin duda ya por el fantasma de las fechas, ya que para los poderosos el 2010 debe ser algo así como el número de la bestia.
Lo curioso es que para la gente que abajo enfrenta el hambre, la miseria, la muerte por enfermedades curables, la sobreexplotación, la violencia represiva, la sangría de la migración y ahora incluso el desempleo allá en los Estados Unidos, la bestia que representa ese número son sus opresores.
Pero nada bueno puede salir de tantos temores, fantasmas, avatares y desconfianzas recíprocas.
De manera que es vital la firmeza, la prudencia y la acción responsable de cada uno ante lo que pase realmente, y ante las filtraciones de los organismos de poder que expresan sus deseos y temores con ayuda de las agencias de prensa.
Por otro lado, estos días, del 30 de diciembre de 2009 al 4 de enero de 2010, se reúnen en la Universidad de la Tierra de San Cristóbal de las Casas, en Chiapas, destacados intelectuales, con ocasión de la publicación de las memorias del primer coloquio internacional en homenaje al antropólogo e historiador Andrés Aubry.
Es un ejercicio de reflexión en un momento singular, y en él participan algunos de los autores que están haciendo la reflexión sobre la crisis del Estado nación mexicano y la necesidad de un cambio estructural y no meramente de un recambio de las élites, entre ellos, por ejemplo, Gustavo Esteva y Javier Sicilia.
Sin duda que será importante enterarse de esas reflexiones, así como no olvidar el legado del autor en cuya memoria se reúnen.
Para decirlo con palabras tomadas de un poemario recientemente recibido en obsequio:
“Avance: / que haya recuperación es lo que pido, / que no se te olvide la memoria, / que no se olvide / -la gesta-“
Porque cuando más sube la temperatura de los sucedidos y los trascendidos, más necesitamos la prudencia y la memoria de los viejos sabios como Andrés Aubry.
(El texto citado es del poemario de Antonio Raúl Karam García, Aclaraciones, edición de autor, 2009).
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