x carolina
“Ojalá nos podamos encontrar en Suljaa’”, dice la invitación de Radio Ñomndaa, la Palabra del Agua, para festejar “5 años de estar al aire la palabra libre”. Motivo suficiente para que decenas de estudiantes, músicos, comunicadores de radios comunitarias y otros medios libres, defensores de derechos humanos, videoastas, representantes de la policía comunitaria, alfabetizadores, y activistas sociales viajen a la Costa Chica de Guerrero para participar en las actividades del 19, 20 y 21 de diciembre. Llegamos desde las varias regiones de Guerrero, de Oaxaca, Estado de México, D.F. y Morelos, y también de otras partes del mundo, incluso Grecia, Colombia, Inglaterra, Galicia, Italia y Estados Unidos.
Algunas personas ya conocieron la pequeña cabina en el Cerro de las Flores de Suljaa’ (Xochistlahuaca), donde la Palabra de Agua se habla, se trasmite, se defiende. Otras, no. Algunas habían estado haciendo un buen trabajo de organización de antemano. Pero todas y todos teníamos un sentido del tremendo logro que representan los cinco años de vida de esta radio comunitaria; ante una represión cada vez más dura, Radio Ñomndaa sigue siendo una fuente de energía rebelde con música, palabras claras y cada vez más gente a su lado.
Durante tres días, las y los compañeros nos recibieron con una inmensa hospitalidad en sus hogares y otros espacios como la casa de las mujeres artesanas para dormir, platicar, tomar café y disfrutar del sabroso pozole preparado en enormes ollas sobre un fogón de leña.
Las calles empinadas del pueblo están llenas de árboles de flores, plátano, mamey, naranja y mango, al lado de pequeñas parcelas de maíz. Un compañero explica que los amuzgos de Suljaa’ no son ganaderos, sino agricultores. Siembran el maíz, el frijol y la calabaza para su propio uso y, para vender, el ajonjolí, la jamaica, la sandía y el chile. Rechazan los apoyos del gobierno, incluso los fertilizantes, agroquímicos y herbicidas.
Conocimos la frescura de los ríos, que constituyen la principal riqueza natural del municipio pero que son objeto de saqueo por las grandes empresas constructoras, un crimen que sería muy grave en cualquier parte del mundo pero que parece especialmente grave en una cultura donde la identificación de la gente con el agua es total.
En las noches tuvimos la fortuna de asomar al cielo negro y despejado, lleno de estrellas.
El sábado 19 de diciembre, los festejos se inauguraron ante la Wats’iaan Ndaatyuaa Suljaa’ (Casa de Trabajo del Municipio de Suljaa’), recuperada por el pueblo el 20 de noviembre de 2002. Sonaron las cornetas, trompetas y tambores mientras seis niñas y niños presentaron la bandera de México antes de cantar el himno nacional en amuzgo.
La ceremonia empezó con un mensaje de bienvenida y varios mensajes de apoyo para lanzar el programa que consistiría en tres mesas de trabajo ––defensa del territorio y sus recursos, medios de comunicación y represión; la plenaria; la presentación del libro Otras geografías: Experiencias de autonomías indígenas en México; la proyección de Corazón del Tiempo; el evento cultural con música y danza tradicional y, para cerrar, el Gran Baile el día 21. Todos los eventos se llevarían a cabo con traducción entre el amuzgo y el español.
Los antecedentes de Radio Ñomndaa
“Éste es un pueblo que habla el amuzgo”, dijo el maestro Julio, uno de los representantes de Radio Ñomndaa en la Mesa sobre la Represión [asistida por esta reportera]. “Algunos hablan el español también, pero la mayor parte habla el amuzgo. Tiene una identidad muy visible. Se viste en la ropa original. Habla la lengua. Ahora se está escribiendo también… Todo esto es parte de la identidad de una cultura muy visible, y el gobierno con toda su maquinaria ha intentado destruir esta identidad del pueblo en esta zona”. Dice el maestro que a finales de ’99, una cacique criminal, Aceadeth Rocha Ramírez llegó a la presidencia municipal y empezó a imponer autoridades priistas en las comunidades, sin respetar los usos y costumbres del pueblo amuzgo. Estableció un gobierno corrupto y empezó a dividir a las comunidades, al fuerte sector magisterial, a los artesanos, a los grupos ganaderos, a los campesinos. Explica que Aceadeth ganó un fuerte poder político y económico con el dinero que robó del pueblo.
En el año 2001, la gente de Xochistlahuaca se organiza, y el 9 de enero a la 1 de la mañana, un grupo de campesinos y docentes toma el ayuntamiento para exigirle a la presidenta una rendición de cuentas. A las 6 de la mañana llega gente drogada y borracha de la zona de Guadalupe Victoria para hacer un desalojo muy violento, golpeando a los compas de manera tan brutal que a algunos les rompen los huesos y que ocasionan la pérdida de la vista del compañero Silverio. De ahí se inicia el Frente Cívico de Xochistlahuaca para defender al pueblo. Hay mucho descontento y la gente empieza a tomar las delegaciones municipales aledañas, como en Guadalupe Victoria. Ahí el desalojo es tan violento que el edificio queda destruido.
El 16 de marzo de 2001, vuelven a tomar el ayuntamiento más de 500 personas y desconocen a la presidenta porque no están dispuestas a seguir soportando su política, sus robos y desviaciones de los recursos públicos, agresiones y persecuciones en contra de los opositores.
El 20 de noviembre de 2002, la sociedad de Xochistlahuaca, después de ver tanta injusticia, empieza a organizarse, estableciendo el gobierno municipal autónomo de Suljaa’ bajo el mando de las autoridades tradicionales. Uno de los proyectos será la radio comunitaria. Otras áreas de trabajo incluyen la reforestación, la educación, la biblioteca, los artesanos, el campo, la justicia, y eventos sociales.
Lo que representa la radio Continuar leyendo ‘Radio Ñomndaa festeja su V Aniversario: la Palabra del Agua fluye en la música, lazos solidarios y nuevas propuestas’