Desde el Altiplano, Nacho del Valle pide que el recorrido por los 13 pueblos sea de “gallardía justa”
En formación revolucionaria, la caballada es recibida en casa de los Del Valle, donde se brinda por todos
Pasajes de la Revolución en el carnaval de San Salvador Atenco Foto Jesús Villaseca
La Jornada, San Salvador Atenco, Méx., 24 de febrero. Para este martes de carnaval en San Salvador Atenco, Salvador Medina estrenó su vestido de Adelita con crinolina pero sin tirantes, muy sexy. Representó a La Patrona de Los contrabandistas, banda de charros revolucionarios que recorren a caballo –la garrafa de mezcal bien amarrada a la silla y algunos con pistola al cinto– los 13 pueblos del municipio.
Al mediodía ya los esperaban los atenquenses en casa de Ignacio del Valle, con los guisos listos y las tortillas humeantes, el pulque bien curado y las chelas como debe ser: heladas. Trini Ramírez, esposa del líder del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), paliacate rojo al cuello, recibía con grandes dotes de anfitriona.
Desde su celda en el penal del Altiplano, con su caligrafía preciosa, Del Valle, quien purga una condena de 112 años por cargos que le fueron impuestos a lo largo de la resistencia contra la expropiación de las tierras ejidales, escribió una carta para los carnavaleros: “Ya veo la volanta de Fidencio, adornada y muy colorida. Y toda la caballada en formación revolucionaria, cantando La Valentina”. Tal como la imaginó Nacho, la volanta de Fidencio encabezó ayer la caravana que, a trote, avanzó por la calle, desde el parque central hasta la casa de los Del Valle.
Dice la carta de Nacho, que mandó para la ocasión y que se leyó entre corrido y corrido: “Ya los veo enfilarse hacia los otros pueblos, bien recibidos por nuestros vecinos, con sus trajes de charro o sus calzones de manta, echando bala y echando quipes, coqueteando con La Patrona, bailándola y zarandeándola hasta ponerla coloradita”. Tal cual, La Patrona entró a galope, rayó el caballo y se apeó de manera nada femenina de su corcel criollo, para ser cortejada por los bandos de Los arrieros y Los contrabandistas de los 13 pueblos de Atenco.
Empezaba a desarrollarse el ritual que cada año sobrepone las páginas de la historia en una mezcla mágica del Viejo y el Nuevo Testamento, las guerras de Independencia y la Revolución zapatista, hasta la temática contemporánea, la defensa de las tierras y la libertad de los presos políticos.
Tóquenme El capiro
Los contrabandistas recuerdan a los alzados contra los patrones de las cuatro poderosas haciendas porfiristas que dominaban la cuenca de Texcoco. Llevan la cara enharinada para recordar el polvo de los caminos que recorren incansablemente. La banda se arranca con varias canciones, entre otras El capiro, solicitada muy especialmente por Felipe Álvarez, otro de los presos del FPDT, sentenciado a 67 años, originario del pueblo vecino de Acuexcómac. Dos o tres brindis por todos: los vivos, los muertos y los presos, y a la orden del patrón, la caravana parte al trote, calle abajo, pues el recorrido aún es largo. Continuar leyendo ‘¡Libertad a presos!, reclamo de atenquenses en medio del ritual histórico de su carnaval’
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